“Aquí hay cuatro casos en que los misioneros estuvieron a salvo gracias a las impresiones del Espíritu.”

Las misiones son raramente predecibles. Cada día trae nuevos desafíos y bendiciones, nuevas personas por conocer y nuevas experiencias.

Sin embargo hay una cosa que la mayoría de los misioneros no esperan encontrar en su misión. Un desastre natural.

Ha habido ocasiones en que los misioneros estaban preparados con anticipación para un encuentro tan abrupto y devastador con la naturaleza.

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Aquí hay cuatro casos en que los misioneros estuvieron preparados con anticipación para los desastres naturales que nadie vio venir gracias a las impresiones del Espíritu.

  1. Chile

terremoto

El 27 de febrero de 2010, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet declaró que “una de las peores tragedias en los últimos 50 años” había afectado su país: el terremoto de Chile en 2010.

Desplazó a más de 1.5 millones de personas y dejó al país en un “estado de catástrofe”, según lo expresó la Presidenta Bachelet, las réplicas del terremoto de 8.8 grados se sintieron en todo el país las semanas siguientes al fenómeno.

Los misioneros en la Misión Chile Santiago Este, una de las áreas afectadas por el terremoto, fueron contados y estaban a salvo. De hecho, si parecía como si hubieran estado preparados para el terremoto, y lo estaban.

Aproximadamente dos semanas y media antes del terremoto devastador, la hermana Lisa Laycock, esposa del Presidente de Misión Chile Santiago Este, Larry Laycock, se despertó repentinamente a las 4 am con un pensamiento diferente: “Va a haber un terremoto. Prepara tus misioneros.” Compartió ella  en su correo electrónico sobre lo sucedido, publicado en LDS Church News.

A pesar de que era un pensamiento inusual de tener tan temprano en la mañana, la Hermana Laycock instantáneamente recordó el consejo que el Elder Richard G. Scott compartió con ella y su esposo unas semanas antes.

“A veces, durante su misión, se despertarán en medio de la noche o en las primeras horas de la mañana con pensamientos de cosas específicas que deberán hacer con ciertos misioneros”, dijo el Elder Scott según el correo electrónico. “No ignoren estos pensamientos. Son impresiones del Espíritu Santo que se comunicarán con ustedes en la quietud de la noche o en la paz de las primeras horas de la mañana. Él les hablarás en ese momento, porque es ahí cuando todavía están lo suficiente quietos como para escuchar.”

Después de recibir esta impresión inusual, la Hermana Laycock y su esposo inmediatamente comenzaron a trabajar haciendo listas de las cosas que necesitarían, visitando los cuartos de cada misionero, revisando la seguridad de los apartamentos, revisando los planes de acción de emergencia, aconsejando a cada misionero tener una mochila de emergencia para 36 horas y otras medidas de seguridad.

“Algunos de ellos se asustaron y nos preguntaron si sabíamos algo que ellos no sabían. Sonreímos y repetimos: ‘Si estáis preparados, no temeréis.’ No queríamos alarmarlos indebidamente, pero queríamos que recordaran la necesidad de estar preparados.” escribió la hermana Laycock.

Aunque el terremoto fue tan poderoso, la casa de la misión tembló y tembló, perdió electricidad, sin embargo “No experimentamos el pánico que muchos sintieron. Sabíamos que estábamos preparados”, compartió la hermana Laycock.

Todos los misioneros en el área del Presidente y de la hermana Laycock fueron luego hallados seguros, sin duda gracias a la advertencia que recibió la Hermana Laycock y las acciones de la misión para prepararse para un posible desastre.

  1. Japón

Mientras prestaba servicio en la Presidencia de Área en Japón en 2011, el Elder Gary E. Stevenson fue testigo de otro caso donde los misioneros fueron protegidos de desastres naturales.

En la Conferencia General de abril de 2017, en su discurso “¿Cómo te ayuda el Espíritu Santo?”, El Elder Stevenson compartió que durante este tiempo, el Presidente Reid Tateoka de la Misión Sendai de Japón estaba planificando una reunión para los misioneros líderes. Cuando de pronto recibió la clara impresión de que necesitaba invitar a todos los misioneros de la zona a la reunión además de los líderes de la misión.

Aunque se le recordó que la reunión estaba destinada únicamente a los misioneros líderes, el Presidente Tateoka siguió esta impresión e invitó a todos los misioneros de la zona, incluidos los que servían en Fukushima.

Durante la reunión que se realizó el 11 de marzo de 2011, un terremoto de 9.0 grados sacudió la Misión Sendai Japón. A pesar de que el Elder Stevenson dijo que el centro de reuniones donde estaban reunidos los misioneros sufrió algunos daños, todos los misioneros estuvieron fuera del alcance del tsunami y de la lluvia nuclear que siguió al terremoto.

“Al prestar atención a los susurros del Espíritu Santo —impresiones que la mayoría de las veces son delicadas y apacibles— tal vez sean alejados, sin siquiera saberlo, de un peligro espiritual y temporal.” compartió el Elder Stevenson en su discurso.

  1. México

El 19 de septiembre de 2017 fue un día ordinario en el Centro de Capacitación Misional de México.

El clima era bueno, el cielo estaba despejado y, en general, parecía un buen día para realizar un simulacro de terremoto. Junto con los muchos misioneros que viven en las ciudades de todo México, se requirió que los misioneros del CCM de México participaran en simulacros de emergencia ante los desastres naturales, incluidos los simulacros de terremoto, debido al aniversario del terremoto de magnitud 8.0 grados de 1985 que causó la muerte de 10,000 personas.

Fue un buen momento para realizar uno. Apenas unas horas después de los simulacros, el área fue golpeada por un terremoto de magnitud 7.1 grados.

“Pudimos ver la mano del Señor protegiendo a nuestros misioneros”, publicó el CCM de México. “Tuvimos un simulacro de terremoto esta mañana y durante el almuerzo un verdadero terremoto. Aquí hay fotos de los misioneros reunidos a salvo afuera después del terremoto. Muchos se arrodillaron para orar por aquellos que se vieron afectados por este terremoto.”

  1. Puerto Rico

Mientras que el Presidente de la Misión San Juan Puerto Rico, David H. Smart y su esposa, la hermana Brenda Smart, sabían que Puerto Rico se encontraba en el camino de dos huracanes en el 2017 (el huracán Irma y el huracán María) nadie previó que estas tormentas dejarían a 100 misioneros reunidos en un centro de reuniones de la iglesia durante ocho días sin electricidad con muy poca comida y agua.

Con la tormenta pasando al norte de la isla, los misioneros pasaron el huracán Irma relativamente sin incidentes, sin embargo a la semana siguiente, cuando se acercaba el huracán María, los Smart se despertaron con una clara impresión: “Tráiganlos a casa.”

El Smart reunieron a los 100 Elderes en su área en el centro de reuniones de la Iglesia, mientras que las 55 hermanas se quedaron en su casa, diciéndoles que traigan sus mochilas de emergencia para 72 horas, sus escrituras, diarios personales y una muda de ropa, según lo reportó Deseret News.

Al día siguiente, el 20 de septiembre de 2017, Puerto Rico fue golpeado con su peor desastre natural registrado hasta el momento, en que el terrible huracán devastó la isla con vientos de 155 kilómetros por hora e inundaciones repentinas.

A pesar de que los misioneros aún tenían que esperar más de una semana antes de ser evacuados de la isla, todos estaban seguros gracias a las impresiones espirituales que recibían los Smart.

Este artículo fue escrito originalmente por Katie Lambert y fue publicado por ldsliving.com bajo el título: “4 Times Promptings Saved Missionaries from Natural Disasters No One Saw Coming