Miles de miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han participado en distintas iniciativas de servicio que están dejando huella en sus comunidades. Desde campañas de recolección de alimentos hasta jornadas de limpieza de playas y proyectos de conservación ambiental, estas acciones muestran cómo pequeños esfuerzos pueden convertirse en grandes cambios.
Durante septiembre y octubre de 2026, voluntarios de Canadá, Argentina, Perú y Mongolia trabajaron junto a organizaciones locales, autoridades y vecinos para atender diferentes necesidades.
Canadá: una campaña que lleva 17 años alimentando a familias

En Edmonton, Canadá, miles de miembros de la Iglesia participaron en una campaña anual de recolección de alimentos que comenzó en 2009.
Este año, la iniciativa logró reunir más de 179,000 toneladas de alimentos destinadas principalmente al Banco de Alimentos de Edmonton y a otras organizaciones de la región.
Los voluntarios recorrieron vecindarios, entregaron bolsas para donaciones y visitaron alrededor de 300,000 hogares dentro y fuera de la ciudad.
La campaña también contó con la participación de escuelas, otras iglesias y el departamento local de bomberos. En la localidad de Slave Lake, estudiantes lograron recolectar aproximadamente 454 kilogramos de cereales.

Todo comenzó cuando John McQuay, quien entonces servía en un obispado, sintió la impresión espiritual de organizar una colecta. Lo que inició con tres barrios se convirtió en una de las mayores campañas de recolección de alimentos de la zona.
El impacto fue tan significativo que el parlamentario canadiense Kelly McCauley reconoció públicamente el trabajo de los miembros de la Iglesia y los voluntarios ante la Cámara de los Comunes, el 30 de octubre.
Argentina y Mongolia: unidos por el cuidado del medioambiente

En Argentina, más de 244 voluntarios participaron en una jornada de limpieza en las playas de Mar del Plata, como parte de las actividades por el Día Mundial de la Limpieza.
Miembros de las estacas Mar del Plata y Mar del Plata Norte, junto con amigos y autoridades locales, recorrieron aproximadamente cuatro kilómetros de playas y zonas rocosas para retirar residuos, especialmente plásticos.
La actividad contó con el apoyo de la Municipalidad de General Pueyrredón y buscó crear conciencia sobre el impacto de la contaminación en los océanos.

Por otro lado, en Mongolia, la Iglesia colaboró con la organización Blue Pearl of Blue Mongolia para proteger el lago Khuvsgul, una importante reserva de agua dulce que contiene más del 70 % de las reservas de agua dulce del país.
Mediante Deseret International Charities, se apoyó la instalación de paneles solares y equipos en un centro de investigación cercano al lago.
Esta infraestructura permitirá que científicos continúen sus investigaciones incluso durante los difíciles meses de invierno, contribuyendo a la conservación de este importante ecosistema.
El élder J. Kimo Esplin, Setenta Autoridad General, participó en las actividades realizadas en agosto y sostuvo un encuentro con el presidente de Mongolia, Ukhnaagiin Khürelsükh, para conversar sobre los esfuerzos de protección ambiental.
Perú: más de 1,100 voluntarios se movilizan para limpiar playas

En Perú, miembros de la Iglesia y vecinos participaron en tres jornadas de limpieza realizadas entre septiembre y octubre.
La primera tuvo lugar el 19 de septiembre en la playa Costa Azul, en Ventanilla, donde más de 130 voluntarios se reunieron para recoger residuos.
La actividad fue organizada por la Municipalidad de Ventanilla y líderes del Centro de Jóvenes Adultos Solteros Lima Norte, con la participación de organizaciones sociales y representantes de las Fuerzas Armadas.
Posteriormente, el 8 de octubre, miembros de la Estaca Lima Perú Miramar trabajaron junto con la Municipalidad de Ancón para limpiar la playa Las Conchitas.

Finalmente, el 15 de octubre, aproximadamente 1,000 voluntarios participaron en una jornada de limpieza en Trujillo.
Entre ellos estuvieron 200 miembros de la Estaca Trujillo Perú Central y 800 personas de la comunidad, quienes trabajaron en las playas de Huanchaco, Huanchaquito y Los Totorales.
Estas iniciativas muestran que el servicio no se limita a una actividad organizada por la Iglesia. También puede convertirse en una oportunidad para unir a personas de distintas comunidades, instituciones y creencias alrededor de un mismo propósito.
Ya sea recolectando alimentos para quienes más lo necesitan o cuidando los espacios naturales, los voluntarios demostraron que servir a los demás también es una manera de seguir el ejemplo de Jesucristo.
Fuente: Deseret News y Church News
