Al salir por la puerta de su casa, cerca de la Ile Saint-Louise de París, Benjamin Poussard se dirigió hacia el Pont de la Tournelle, un puente que cruza el río Siene. Con planes de reunirse con su esposa para celebrar su cumpleaños fuera de casa, vio humo elevándose sobre la Ile de la Cite, la isla donde se encuentra la famosa Catedral de Notre Dame, en el corazón de París.

Incendio en Notre Dame

“Fue horrible”, dijo Poussan, describiendo cómo vio las llamas envolvían el techo de la atracción turística más visitada de la ciudad. “La gente de todo París se reunió en los puentes, viendo cómo se elevaba el humo”.

Incendio en Notre Dame

Al darse cuenta de la magnitud de lo que estaba sucediendo, Poussard se apresuró en ir a casa para buscar su cámara, y regresó al lugar donde una multitud de personas llenaba las calles y puentes que rodeaban la pequeña isla en el centro de la ciudad.

Incendio en Notre Dame

Poussard, miembro del Barrio de París de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, vive a pocas cuadras de Notre Dame y dijo que podía sentir el calor de las llamas cuando se encontraba a unos 200 metros de la catedral católica mientras tomaba fotos para enviar a los medios de comunicación franceses.

Incendio en Notre Dame

“Miré a la gente llorando en las calles. Personalmente, lloré  cuando envié mis fotos a la prensa”, dijo Poussard, con una voz muy triste por lo ocurrido. “Esa isla es donde nació París. Es la cuna de París”.

Incendio en Notre Dame

Junto con la Torre Eiffel, Notre Dame es uno de los dos grandes símbolos de París, dijo el Obispo Presidente Gérald Caussé .

“Es un edificio icónico que atestigua la extraordinaria fe y dedicación de quienes lo construyeron”, dijo el Obispo Caussé, nacido en Burdeos, Francia. “Ha estado en el corazón de la historia y la cultura de Francia durante ocho siglos, y todos los franceses lo adoptan como propio, independientemente de sus creencias religiosas”.

Incendio en Notre Dame

El obispo Caussé y su esposa, la hermana Valérie Caussé, que han vivido anteriormente en París, se encontraban en el aeropuerto de Boston cuando recibieron un mensaje de su nuera en París diciendo que Notre Dame estaba en llamas.

“Nos conectamos de inmediato con las noticias francesas”, dijo. “Primero nos costó creer lo que vimos, luego, cuando nos dimos cuenta de que todo era real, nuestros corazones se rompieron y no pudimos evitar sentirnos tristes, extremadamente tristes”.

Incendio en Notre Dame

La hermana Caussé dijo que sus pensamientos se dirigieron de inmediato a la fe de quienes dedicaron sus vidas a construir esta magnífica casa de adoración. Mi corazón también giró hacia mis abuelos, quienes transmitieron a mi generación su fe pura y su amor por Jesucristo”.

“Algo va a surgir de estas cenizas”

La catedral, que tiene una historia de más de 850 años, es quizás uno de los monumentos históricos más importantes de toda Francia, dijo el padre Brien McCarthy, un sacerdote católico que preside L’egliese de la Madeleine, que se encuentra varias cuadras al noroeste de la Ile de la Cité.

Incendio en Notre Dame

Con alrededor de 14 millones de turistas que frecuentan la catedral cada año, el padre McCarthy describió cómo le encanta presenciar un cambio en las personas que la visitan, incluso si no son religiosos.

Incendio en Notre Dame

“Hay algo en las piedras de ladrillo y mortero, colocadas allí por personas creyentes, que pueden comunicarse con las personas. Saben que están en tierra santa, y no es porque el lugar sea santo, sino porque está santificado por la fe de la gente allí”, dijo.

Incendio en Notre Dame

El incendio, que se cree fue causado por la construcción en curso para restaurar partes del techo de la catedral, comenzó poco antes de las 7:00pm del lunes 15 de abril en París. Fue un evento triste y desafortunado, dijo el padre McCarthy, agregando que si tuviera que suceder, no podría imaginar que sucediera en un mejor momento.

Incendio en Notre Dame

El incendio comenzó el lunes de la Semana Santa, una semana en la que los cristianos celebran la vida del Salvador, antes del Domingo de Pascua y la conmemoración de Su resurrección.

Incendio en Notre Dame

“Si hay un momento en que los cristianos deberían estar listos para llorar la muerte de algo, pero para creer en la resurrección de algo, es la Semana Santa”, dijo el padre McCarthy.

“Creo que algo va a surgir de estas cenizas”, dijo, y señaló que incluso el mito del fénix y las cenizas pueden traer esperanza después de los eventos del día.

Al describir las reacciones de varios sacerdotes de la zona, dijo: “Todos nos sorprendimos por estos eventos, pero sé que esto no conmueve nuestra fe. No importa cuán antigua sea su fe, puedes recibir un golpe”. Tenemos que creer en la resurrección de Jesucristo de la misma manera, incluso cuando vemos un evento catastrófico en nuestras propias vidas.

Al final, es solo un edificio, pero por otro lado, los edificios se vuelven sagrados por las personas que se reúnen en ellos.”

Por tradición, cada año, unos 600 sacerdotes de todo París se reúnen con el Arzobispo de París en Notre Dame y se reúnen alrededor del altar para celebrar la Eucaristía, o el sacramento de Cristo. Pero, debido al incendio catastrófico, este año, el miércoles de la Semana Santa, los sacerdotes de París tendrán que reunirse en algún lugar nuevo, dijo el padre McCarthy.

“Este año tendremos que reunirnos en otro lugar. No sé dónde, pero nos reuniremos”, dijo. “La gente está conmovida por Notre Dame, pero la gente continuará conmovida por el mensaje esperanzador de Jesucristo”.

El presidente Paul J. Sorensen, presidente de la Misión Francia París, informó que los misioneros de todo París pasaron la tarde llamando para informar sobre su seguridad después del trágico incendio y que alrededor de las 10 de la noche todos los misioneros fueron confirmados a salvo. Señaló que muchos misioneros expresaron su tristeza por presenciar la destrucción de un ícono internacional de fe tan importante.

Muchos de los misioneros en el área han pasado tiempo cerca de la catedral mientras trabajaban junto con sus hermanos y hermanas católicos para servir a la gente de la comunidad.

El Padre McCarthy expresó su gratitud por los muchos jóvenes misioneros de los Últimos Días que se ofrecieron como voluntarios en un restaurante de caridad asociativa conectado a L’eglise de la Madeleine y pasaron tiempo aprendiendo sobre Francia, su gente y su historia. “Compartir juntos sirviéndose unos a otros y aprender de las culturas de cada uno edifica a todos”, dijo.

El obispo John I. Hall dirige el Barrio de París, con su centro de reuniones ubicado a solo unas cuadras al norte de la escena del incendio del lunes.

“Notre Dame es el corazón de la ciudad, por lo que es realmente trágico verlo, pero sentimos una unidad por parte de todas las religiones cristianas”, dijo el Obispo Hall. “Es un día triste ver este hecho, pero tengo toda la fe en que mejorará. La gente se reunirá, reconstruirá y ayudará a que vuelva a su gloria”.

Este incendio, dijo el obispo Caussé, “es una pérdida trágica más allá de las palabras que todos los franceses y millones de personas en todo el mundo sentirán en lo más profundo de su corazón. “La reconstrucción será larga y compleja, pero no tengo dudas de que Notre Dame algún día se levantará de las cenizas”.

 

Fuente: The Church News