El presidente Henry B. Eyring, primer consejero de la Primera Presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dedicó el Templo de Lindon, Utah, el domingo 3 de mayo de 2026.
Con esta dedicación, el templo se convierte en el número 216 en funcionamiento de la Iglesia en todo el mundo.
Durante la ceremonia, el presidente Eyring habló sobre la paz que se puede encontrar en el templo y cómo esta puede influir en la vida diaria.
“Lo que experimentamos en el templo aumenta nuestro deseo de someter nuestro corazón y nuestra voluntad a Dios, como Sus hijos humildes. Cuando obedecemos lo que allí aprendemos con todo el corazón, podemos recibir el don de la paz”.

También explicó que el templo es un lugar donde las personas pueden acercarse más a Jesucristo y sentir Su influencia.
“Cada vez que regresamos al templo, por medio del Espíritu aprendemos más de Jesucristo y de Su Padre. La paz que Él promete puede llegar, incluso cuando enfrentamos las tormentas de la vida”.
El presidente Eyring enseñó que esa paz no se limita al templo, sino que puede acompañar a las personas en su vida diaria.
“Esa paz puede permanecer con nosotros en medio de la vida diaria si somos fieles a los convenios que hacemos. Todos enfrentaremos pruebas y desafíos, pero al recordar nuestros convenios, podemos sentir la paz del Señor”.
Una dedicación en un día especial

El Templo de Lindon fue uno de los dos templos dedicados el 3 de mayo de 2026. Ese mismo día, el élder Dale G. Renlund dedicó el Templo de Davao, Filipinas.
Durante la dedicación en Utah, el presidente Henry B. Eyring estuvo acompañado por líderes del Departamento de Templos y del Área Utah.
El templo de Lindon fue anunciado por el presidente Russell M. Nelson en la conferencia general de octubre de 2020, y su construcción comenzó en abril de 2022. El edificio cuenta con tres niveles y aproximadamente 7,500 metros cuadrados.

Antes de su dedicación, se realizó una jornada de puertas abiertas que permitió al público recorrer el templo y conocer más sobre su propósito.
A diferencia de las capillas, donde se realizan las reuniones dominicales, los templos son considerados casas del Señor. En ellos, los miembros de la Iglesia participan de ordenanzas sagradas, hacen convenios y buscan guía, paz y propósito en su vida.
Para muchos, el templo es un lugar donde se fortalecen los lazos familiares y se renueva el compromiso de seguir a Jesucristo.
Fuente: newsroom.churchofjesuschrist.org
