Con los años, el presidente Thomas S. Monson ha compartido pensamientos y experiencias que han enriquecido su vida. Muchos de esos recuerdos provienen de las entrevistas por su cumpleaños.

Con motivo de su 88 cumpleaños, el 21 de agosto, Church News ha hecho un vistazo a algunas de sus “reflexiones de cumpleaños.” Para la edición de Church News del 15 de agosto de 1992, cuando cumplió 65 años, el Presidente Monson dijo era un cumpleaños muy importante y que era un momento de “hacer una pequeña reflexión sobre sus metas y objetivos.”

“Uno Mira sus responsabilidades personales y familiares y, en mi caso, mis responsabilidades como Autoridad General”, declaró en ese entonces.

Durante años, el Presidente Monson se había acostumbrado a estar entre los más jóvenes de sus colegas. Tenia solo 22 años cuando fue llamado como obispo y sólo 31 Cuando se le llamó a presidir la Misión Canadiense. Tenia 36 años cuando fue llamado al Quórum de los Doce Apóstoles, estando con hombres mucho mayores que él. “En consecuencia, la edad no parece ser el punto focal [en el Quórum de los Doce Apóstoles] gran parte de ella es en la industria donde las personas se retiran a edades más jóvenes que nunca, dijo.

Señaló que ya que siempre había sido una cosa común para él estar entre los hermanos más jóvenes, “perdi la perspectiva de que en realidad me estaba volviendo viejo”

Él compartió un poco de su filosofía: “Creo que tenemos que darnos cuenta Que las Escrituras son el sonido, la doctrina es el sonido. Las doctrinas básicas de la Iglesia están de generación en generación, pero los procedimientos en que podamos alcanzar los objetivos del Señor varían un poco en el tiempo …

“Soy un gran creyente que el Señor nos proporciona experiencias concretas que nos preparará para hacer frente a algunos de los desafíos que vamos a encontrar en nuestro propio período de servicio.”

Mientras era entrevistado para un artículo de Church News para la emisión del 23 de agosto de 1997, con motivo de su 70 cumpleaños, el presidente Monson tuvo un poco de conversación informal. Cuando la entrevista se volvió hacia él y a su próximo cumpleaños, vaciló un poco.

No le importaba mucho cumplir 70. Lo que le preocupaba era hablar de sí mismo.

La perspectiva del Presidente Monson comienza a emerger mientras uno mira a los diversos aspectos de su vida. Por ejemplo, tenía un conocido que no había visto o escuchado de él hace casi 10 años. Sentía el impulsó de escribirle una carta, en la que animó a su amigo a unirse a la Iglesia. Poco tiempo antes de su cumpleaños, el presidente Monson supo que su amigo se había unido a la Iglesia, recibió el Sacerdocio de Melquisedec, y se preparaba para recibir las bendiciones del templo, todo debido a que el Presidente Monson tomó de su tiempo para escribir una carta personal a su amigo.

“¿Y si yo no le hubiera escrito aquella carta? ” El presidente Monson preguntó en voz alta. Church News se asombro al conocer que él tenía tiempo para escribir cartas, el presidente Monson se encogió de hombros con el comentario, “No son cartas largas.” Sin embargo, Comunicaban que se preocupaba y esta preocupado por otros.

Con los años, el presidente Monson ha sido conocido como un hombre de gran compasión. Ha pasado horas incontables visitando a las personas en los hospitales, centros de atención, y sus hogares.

El Presidente Monson más allá de ser un líder mundial y Presidente de una iglesia mundial, es un humilde siervo del Señor que desde una edad temprana ha servido con fidelidad al señor y a sus hijos.

Fuente: LDS.org