Este fin de semana es la Conferencia General Nº 196 de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, un evento semestral que reúne a miembros y amigos de la fe en todos los continentes.
Durante dos días, millones de personas se conectan desde sus hogares, capillas y centros de reunión para escuchar mensajes inspiradores de los líderes de la Iglesia.
Si no tuviste oportunidad de ver las primeras sesiones o simplemente quieres repasar los momentos más significativos, aquí encontrarás un resumen con los mensajes principales y anuncios más relevantes compartidos durante esta edición.
Sesión del domingo por la tarde
La Conferencia General de octubre de 2026 llegó a su cuarta y última sesión con mensajes centrados en Jesucristo, los convenios, el arrepentimiento, la enseñanza del evangelio y la manera en que los discípulos pueden convertirse en una influencia de paz y amor en un mundo cada vez más dividido.
Durante la sesión del domingo por la tarde, las Autoridades Generales abordaron temas dirigidos a diferentes etapas y circunstancias de la vida, desde los niños y los jóvenes hasta los maestros, las familias y quienes buscan fortalecer su relación personal con el Salvador.
Sesión del domingo por la tarde
Dieter F. Uchtdorf

El presidente Dieter F. Uchtdorf enseñó sobre aquello que verdaderamente debe unir a los discípulos de Jesucristo. En un mundo marcado por diferencias políticas, culturales y personales, recordó que la Iglesia puede ser un lugar donde esas diferencias quedan en segundo plano.
“En la Iglesia de Jesucristo, no son nuestras opiniones políticas, nuestra cultura ni nuestros intereses personales los que nos unen, sino nuestro amor por Dios y por el prójimo”.
El presidente Uchtdorf también habló sobre la realidad de las divisiones que existen en el mundo y contrastó los esfuerzos de Jesucristo por unir a los hijos de Dios con los intentos de Satanás por separarlos.
“Mientras Jesucristo atraviesa las barreras del mundo para unir a la familia del Padre Celestial, Satanás procura dividirnos, debilitarnos, aislarnos y hacer nuestros desafíos insuperables”.
Finalmente, dirigió la atención hacia la Santa Cena como una experiencia semanal que recuerda a los discípulos que no tienen que enfrentar solos las dificultades de la vida.
“La Santa Cena es un recordatorio semanal de que no estamos solos. Tenemos al Salvador y nos tenemos unos a otros”.
Andrea Muñoz Spannaus

La hermana Andrea Muñoz Spannaus, segunda consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes, habló sobre la manera en que las influencias de la modernidad pueden afectar nuestra salud espiritual. Uno de sus mensajes estuvo relacionado con las redes sociales y la necesidad de proteger nuestra mente.
“Las redes sociales pueden ser el ladrón de nuestra paz mental, de nuestra autoestima y de la conexión real que nos hace sentir amados”.
Su mensaje también recordó una verdad fundamental para quienes luchan con sus propias debilidades: el conocimiento que Jesucristo tiene de nosotros no disminuye Su amor.
“El Salvador conoce todo sobre ti, incluso tus debilidades, y eso no hace que te quiera menos”.
Como parte de su enseñanza, compartió siete maneras de fortalecer la vida espiritual: participar de la Santa Cena con humildad, arrepentirse diariamente, estudiar las Escrituras para conocer mejor a Dios, aprender sobre la ministración de los ángeles, cuidar el sueño, limitar el uso del celular y buscar amistades que fortalezcan la fe.
Su invitación se centró en eliminar aquello que puede perjudicarnos y reemplazarlo por hábitos que nos acerquen al Señor y a personas que nos ayuden a sentir Su Espíritu.
Moisés Villanueva

El élder Moisés Villanueva enseñó sobre la ley del diezmo y la manera en que la fidelidad a este mandamiento puede fortalecer nuestra confianza en Dios.
“Dios puede hacer que tus posesiones terrenales duren más cuando vives fielmente la ley del diezmo”.
Su mensaje presentó el diezmo como algo más que una obligación económica. Lo relacionó con la fe, la gratitud y la capacidad de reconocer la mano del Señor en las circunstancias de nuestra vida.
Entre las bendiciones que mencionó se encuentran disfrutar de un empleo estable durante muchos años, recibir bendiciones de salud para la familia, ver preservados el hogar y las posesiones incluso durante tiempos difíciles y desarrollar una mayor capacidad para administrar el tiempo y los recursos.
También destacó la dimensión espiritual de esta obediencia.
“Desarrollar el don de la gratitud al reconocer la mano del Señor”.
Y añadió que la fidelidad puede ayudarnos a reconocer la influencia del Espíritu Santo al momento de tomar decisiones importantes.
David A. Bednar

El élder David A. Bednar abordó un tema de gran importancia para las familias: los convenios y la ordenanza del sellamiento en el templo.
Explicó que el sellamiento tiene implicaciones tanto terrenales como eternas, pero también enfatizó que la fidelidad personal continúa siendo fundamental.
“Recuerda, tu sellamiento es válido en la tierra y en el cielo, pero depende de tu fidelidad y puede perderse por la falta de rectitud”.
Su enseñanza también abordó una pregunta que puede generar preocupación entre quienes han hecho convenios y enfrentan decisiones injustas de otra persona dentro de su matrimonio.
El élder Bednar explicó que una persona que deliberadamente viola sus convenios y no se arrepiente renuncia a recibir para sí misma la confirmación del Espíritu Santo de la Promesa relacionada con el sellamiento.
Sin embargo, su mensaje también ofreció esperanza a quienes podrían sentirse afectados por las decisiones de otra persona.
“Ningún discípulo fiel será privado de ninguna bendición eterna que Dios haya prometido por el ejercicio injusto del albedrío de otra persona”.
Thabo Lebethoa

El élder Thabo Lebethoa habló sobre cómo aumentar la luz del Salvador en nuestra vida mediante prácticas espirituales constantes.
Presentó tres caminos principales: tener fe en Jesucristo, estudiar las Escrituras especialmente el Libro de Mormón y arrepentirse diariamente.
Pero también hizo una aclaración importante sobre el estudio de las Escrituras: no existe una única manera perfecta de hacerlo.
“El método, el momento y la duración de tu estudio de las Escrituras importan menos que la constancia y sinceridad de tu esfuerzo”.
Su invitación fue a mirar honestamente nuestra propia vida y reconocer aquello que necesita cambiar. Esa reflexión puede incluir desde la manera en que utilizamos nuestro tiempo hasta la forma en que hablamos con otras personas.
“Examina tu vida, reconoce qué necesitas cambiar, desde cómo usas tu tiempo hasta la manera en que hablas con los demás”.
Paul H. Sinclair

El élder Paul H. Sinclair centró su mensaje en la manera en que vemos a otras personas, especialmente cuando conocemos sus errores o debilidades. En lugar de reducir a alguien a sus equivocaciones, invitó a mirar el potencial que todavía existe en esa persona.
“Por favor, mira más allá de los errores de una persona y reconoce el gran potencial que tiene para cambiar”.
Su enseñanza llamó a los discípulos a desarrollar una mirada más parecida a la de Cristo, especialmente al relacionarse con amigos, nuevos miembros y quienes pueden sentirse alejados.
“Como seguidores de Cristo, se nos invita a reorientar nuestras almas para ayudar a nuestros amigos y miembros nuevos como Cristo”.
El élder Sinclair recordó que la forma en que tratamos individualmente a las personas también puede contribuir a preparar el mundo para la Segunda Venida.
“Cuando ayudamos a las personas en lugar de juzgarlas, una por una, estamos preparando al mundo para la Segunda Venida de Jesucristo”.
Gary E. Stevenson

El élder Gary E. Stevenson dirigió parte de su mensaje a los niños de la Primaria, recordándoles que sus errores no determinan su valor ni su futuro.
“Pequeño, no permitas que tus errores te hagan pensar que nunca serás suficiente. ¡Tengo maravillosas noticias! Puedes arrepentirte y seguir avanzando”.
Su mensaje destacó que los jóvenes no son simplemente futuros miembros importantes de la Iglesia, sino participantes valiosos de la obra de Dios en el presente.
“Aunque seas joven, eres importante en Su obra. Eres de los miembros más valiosos y fieles de toda la Iglesia. Ustedes son nuestro futuro”.
También invitó a los jóvenes a compartir el evangelio de una manera sencilla y natural, mediante tres acciones que cualquiera puede realizar.
“Los invito a hacer algo tan sencillo como delicioso es el fruto del Evangelio: amar, compartir e invitar. Háganlo con palabras y acciones”.
Gabriel W. Reid

El élder Gabriel W. Reid habló directamente a quienes tienen la responsabilidad de enseñar el evangelio como los maestros de la Escuela Dominical y su mensaje colocó dos mandamientos en el centro de la enseñanza: amar al Señor y amar a las personas.
“Para todo maestro del evangelio, estos dos mandamientos son para ustedes: Amen al Señor y amen a aquellos a quienes enseñan”.
También se refirió a las nuevas lecciones de 25 minutos, invitando a los maestros a no considerarlas una limitación, sino una oportunidad para concentrarse en lo más importante: ayudar a las personas a acercarse a Cristo.
“Las nuevas lecciones de 25 minutos no son una limitación, sino una invitación a centrarnos en ayudar a los demás a venir a Cristo”.
Para quienes sienten inseguridad al enseñar, dejó una invitación particularmente alentadora: no es necesario saberlo todo para ser un buen maestro.
“Si te preguntas si eres lo suficientemente bueno para enseñar el evangelio, la respuesta es: ¡SÍ! No porque lo sabes todo. No porque tengas todas las habilidades para enseñar. Sino porque amas al Maestro de maestros”.
Clark G. Gilbert

El élder Clark G. Gilbert habló sobre la responsabilidad de defender la verdad mientras mantenemos el amor y la paz en nuestras relaciones. Una de sus enseñanzas fue que la mejor manera de ayudar a otros a vivir sus convenios comienza con nuestra propia fidelidad.
“La mejor manera de ayudar a otros a guardar sus convenios es guardando los nuestros”.
También recordó que ser un pacificador no siempre significa responder inmediatamente. En determinadas circunstancias, guardar silencio puede ser una forma de actuar con dignidad y evitar una confrontación innecesaria.
“A veces, ser pacificador significa resistir el impulso de responder y, en su lugar, permanecer callados con dignidad”.
El élder Gilbert compartió además cinco principios para defender la verdad con amor: evitar ambientes excesivamente conflictivos, encontrar puntos en común, ser una luz, aferrarse a la verdad incluso cuando estemos lejos y permanecer anclados en Jesucristo.
Dallin H. Oaks
El presidente Dallin H. Oaks cerró la Conferencia General invitando a los miembros y amigos de la Iglesia a continuar estudiando y aplicando los mensajes recibidos durante estos días.
Uno de los anuncios destacados estuvo relacionado con la próxima Celebración del Templo de Salt Lake, que comenzará en 2027 y ofrecerá oportunidades para participar tanto presencialmente como de manera virtual.
“Damos la bienvenida a personas de todo el mundo, ya sea en persona o virtualmente, a la celebración del Templo de Salt Lake. El 5 de abril de 2027, las puertas del templo se abrirán al público”.
Se estrena una nueva serie de la Iglesia de Jesucristo
El presidente Oaks también anunció que, después de esta sesión de la conferencia, se estrenaría mundialmente y en varios idiomas el primer episodio de “Dedicate”, una serie de videos relacionada con la celebración del templo. Mira el primer episodio de “Dedicate” AQUÍ.
“Los invito a estudiar y meditar en oración los discursos de esta conferencia, y a actuar con fe de acuerdo con los principios que enseñan”.
Finalmente, ofreció una bendición para quienes buscan servir al Señor en medio de las dificultades de la actualidad.
“Los bendigo con paz y alivio en su servicio al Señor Jesucristo en estos tiempos difíciles”.
Sesión del domingo por la mañana
Henry B. Eyring

El presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, enseñó sobre cómo Dios nos acompaña durante las pruebas y muchas veces responde nuestras oraciones por medio de otras personas.
“Eres una parte importante de las respuestas del Señor a las oraciones de otras personas”.
Explicó que las pruebas forman parte de la vida y que, aunque cada persona enfrenta circunstancias diferentes, el Señor siempre puede enviar ayuda en el momento necesario.
“El Señor siempre envía personas fieles para ayudarlo a cumplir Su promesa de socorrer a los demás”.
También enseñó que incluso un pequeño acto de bondad puede fortalecer la fe de alguien y convertirnos en una respuesta del Señor para quien atraviesa un momento difícil.
Rosemary K. Chibota

La presidenta Rosemary K. Chibota, Presidenta General de la Primaria, habló sobre nuestra identidad divina y la importancia de mirar a los demás como Jesucristo los mira.
“Tu identidad eterna es mucho más grande que cualquier etiqueta que el mundo pueda darte”.
Enseñó que ayudar a una persona a sentirse vista y valorada puede comenzar con algo tan sencillo como aprender su nombre y reconocerla como hija de Dios.
“Puedes cambiar la vida de alguien hoy; simplemente míralo y hazle saber que lo ves”.
También invitó a reemplazar las etiquetas del mundo por tres verdades eternas: hijo de Dios, hijo del convenio y discípulo de Jesucristo.
Neil L. Andersen

El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó sobre el valor espiritual que necesitamos para seguir a Jesucristo aun cuando hacerlo sea difícil.
“Ser discípulo de Jesucristo exige valor. Siempre ha sido así”.
Explicó que el verdadero valor espiritual se demuestra cuando elegimos lo correcto a pesar del temor, las dudas o los obstáculos.
“El valor espiritual es el triunfo sobre los obstáculos, las dudas y el temor al elegir lo correcto”.
También invitó a confiar en Jesucristo tanto durante los momentos de felicidad como frente a la enfermedad, los problemas económicos y otras pruebas de la vida.
James O. Fantone

El élder James O. Fantone, Setenta Autoridad General, enseñó sobre lo que realmente significa tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo y servir a los demás como Él lo haría.
“La invitación del Salvador no es simplemente agregar Su nombre al nuestro, sino tomarla sobre nosotros”.
Explicó que servir no es simplemente una obligación, sino una manera de acercarnos más a Dios y descubrir quiénes podemos llegar a ser.
“Al perder nuestra vida al servicio de Dios, lo encontraremos a Él y nos encontraremos a nosotros mismos”.
También enseñó que cuando tomamos sinceramente sobre nosotros el nombre de Jesucristo mediante el servicio, algo cambia en nuestra vida.
Edward Dube

El élder Edward Dube, de la Presidencia de los Setenta, enseñó sobre acercarnos a Jesucristo tal como somos y permitir que Él nos ayude a cambiar.
“No necesitas perfeccionarte para acercarte a Cristo. Necesitas acercarte a Cristo para que Él te perfeccione”.
Explicó que no debemos esperar a sentirnos perfectos o preparados antes de acudir al Salvador.
“Ven tal como eres, con un corazón dispuesto y el Señor te dará un corazón nuevo”.
También resumió ese proceso en tres verdades: venir a Cristo, dejar aquello que nos retiene y permitir que Él nos perfeccione.
Quentin L. Cook

El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó sobre la relación entre la integridad, la virtud y la verdadera felicidad.
“La integridad y la virtud conducen a la felicidad”.
Advirtió que algunas conductas, aunque no parezcan esencialmente malas, pueden alejarnos de experiencias espirituales que podrían bendecirnos ahora y por la eternidad.
“Algunas conductas, aunque no sean esencialmente malas, pueden evitar que nos involucremos en asuntos espirituales que nos bendecirán ahora y por toda la eternidad”.
También habló sobre el uso de la tecnología y nuestro lenguaje, e invitó a vivir con integridad, virtud y arrepentimiento continuo en un mundo cada vez más complicado.
Alfred Kyungu

El élder Alfred Kyungu, Setenta Autoridad General, habló sobre el poder de nuestras palabras y cómo nuestra manera de comunicarnos puede traer paz o dañar nuestras relaciones.
“Procuremos que nuestra comunicación sea pacífica entre nosotros, independientemente de nuestras diferencias de opinión”.
Invitó a abandonar las palabras que intensifican el enojo, la decepción o la frustración y reemplazarlas por expresiones que fomenten la comprensión y la paz.
“En vez de elegir palabras que intensifiquen el enojo, la decepción y la frustración, usa palabras que fomenten la comprensión y la paz”.
También mencionó expresiones sencillas que pueden fortalecer nuestras relaciones, como “por favor”, “estoy aquí para ti”, “podemos resolverlo”, “perdóname” y “no quiero que esto nos divida”.
Ciro Schmeil

El élder Ciro Schmeil, Setenta Autoridad General, enseñó sobre cómo nuestros convenios nos unen a Jesucristo y pueden ayudarnos a llevar las cargas de la vida.
“Los convenios que hacemos nos unen a Jesucristo porque Él está al centro de cada uno de ellos”.
Recordó que no necesitamos ser perfectos para participar de la Santa Cena, sino estar dispuestos a tomar sobre nosotros el nombre de Cristo, recordarlo y seguir Sus mandamientos.
“No necesitamos ser perfectos para participar de la Santa Cena, solo necesitamos estar dispuestos”.
También explicó que dos de las grandes ayudas que Dios nos ha dado para afrontar la vida mortal son Jesucristo y los convenios que hacemos con Él.
Dallin H. Oaks

El presidente Dallin H. Oaks, Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, enseñó sobre la fe en Jesucristo, el conocimiento espiritual y la importancia de acercarnos al Salvador frente a nuestras dificultades.
“Una fe fuerte requiere algo más que un fuerte deseo de tenerla”.
Explicó que todos seguimos creciendo y aprendiendo, por lo que debemos tener paciencia con los demás y también con nosotros mismos.
“Todos somos una obra en progreso. Debemos ser pacientes los unos con los otros, incluso con nosotros mismos”.
Sesión del sábado por la tarde
Dale G. Renlund

El élder Dale G. Renlund enseñó que podemos perder la perspectiva cuando nos enfocamos demasiado en las dificultades del presente y olvidamos todo lo que Dios ya ha hecho por nosotros y las promesas que aún están por cumplirse.
Recordó que este patrón también se vio entre los hijos de Israel, quienes, al olvidar las bendiciones que habían recibido, comenzaron a perder la confianza en Dios y en Sus profetas.
“Dios nos invita a confiar en Él y en Sus promesas”.
También enseñó que la paz no depende de que todas nuestras circunstancias sean perfectas, sino de centrar nuestra fe en Jesucristo y recordar que Él ya venció al mundo.
“Jesús venció al mundo; no tenemos que hacerlo nosotros mismos. Cuando nuestra fe se centra en Jesucristo, Él promete paz espiritual sin importar nuestras circunstancias”.
Finalmente, invitó a mirar nuestra vida con una perspectiva más amplia, recordando la bondad y la misericordia que el Señor ya nos ha mostrado.
“Al reflexionar sobre las grandes cosas que el Señor ya ha hecho y al recordar Su bondad y misericordia, estamos en mejores condiciones de comprender el panorama completo y confiar en las promesas que Él nos ha hecho. Podemos confiar en Él”.
Timothy L. Farnes

El élder Timothy L. Farnes enseñó que seguir a Jesucristo por convenio significa ministrar con compasión a las personas que Dios pone en nuestro camino.
Explicó que, al tomar sobre nosotros el nombre de Cristo mediante la Santa Cena, también elegimos procurar ver, sentir y actuar como Él lo haría.
“Elegimos ver como Él ve, sentir como Él siente y hacer lo que Él haría. Su vida debe reflejarse en la nuestra”.
También enseñó que muchas oportunidades de servir llegan mediante lo que llamó “encuentros divinos”: momentos en los que Dios coloca a alguien frente a nosotros y necesitamos tener ojos espirituales para reconocerlo.
“Como seguidores de Jesucristo por convenio, ministramos con compasión a quienquiera que Dios ponga en nuestro camino”.
Finalmente, invitó a convertir la compasión en acciones concretas y a procurar cada día oportunidades para bendecir a quienes nos rodean.
“¡Oremos todos los días pidiendo tener ojos para ver los encuentros divinos que Dios pone ante nosotros! Convirtamos la compasión en acción y ministremos a la persona que tenemos enfrente. Eso es lo que Jesús hizo”.
Christian C. Chigbundu

El élder Christian C. Chigbundu enseñó que, aunque vivimos tiempos difíciles, podemos fortalecer nuestra “inmunidad espiritual” mediante pequeñas y sencillas prácticas centradas en Jesucristo.
Explicó que el estudio de las Escrituras, la oración, la Santa Cena y los convenios ayudan a desarrollar la fortaleza espiritual necesaria para enfrentar las tentaciones, las pruebas y los desafíos de la vida.
“A medida que reforzamos nuestra inmunidad espiritual, desarrollamos la fortaleza y el valor para resistir los desafíos de la vida”.
También señaló que la oración no siempre elimina nuestras cargas, pero sí puede darnos la fuerza necesaria para sobrellevarlas, mientras que la adoración en el templo y el recuerdo de nuestros convenios nos permiten recibir dirección personal del Señor.
“Recuerden que las pruebas y los desafíos pueden venir; sin embargo, al adorar en el templo y recordar nuestros convenios, recibimos dirección personal del Señor que nos guiará a lo largo de la senda de los convenios”.
Finalmente, invitó a no subestimar esas prácticas espirituales sencillas, pues constituyen una verdadera protección contra la adversidad.
“Los invito a recordar siempre las Escrituras, las oraciones, la Santa Cena y los convenios. Aunque parezcan cosas pequeñas y sencillas, ¡en verdad son la armadura de Dios que nos ayuda a resistir las asechanzas del diablo!”.
Patricio M. Giuffra

El élder Patricio M. Giuffra enseñó que la ley del diezmo es, sobre todo, una ley de fe que nos invita a confiar en el Señor aun cuando nuestras circunstancias parezcan difíciles.
Recordó una experiencia de su misión en Chile, cuando una mujer de escasos recursos expresó que no podía pagar el diezmo. Su presidente de misión le enseñó que no debía negarle la oportunidad de recibir las bendiciones asociadas con ese mandamiento.
“Élder Giuffra, usted no es nadie para negarle a esta hermana las bendiciones de la ley del diezmo”.
También explicó que los mandamientos no se dan únicamente para recibir recompensas, sino para acercarnos más al Salvador, protegernos y fortalecer nuestra confianza en Dios.
“Aun cuando no comprendamos el propósito de nuestras pruebas, podemos tener la seguridad de que el Señor conoce nuestras circunstancias, honra nuestra obediencia y cumple Sus promesas en Su propio tiempo y a Su propia manera”.
Finalmente, testificó que vivir la ley del diezmo permite que el Señor obre de maneras que muchas veces no podemos anticipar.
“Testifico que la ley del diezmo es una ley de fe. Al obedecerla, demostramos nuestra confianza en el Señor y permitimos que Él obre milagros en nuestra vida, a menudo de maneras que no esperamos”.
Jeremiah J. Morgan

El élder Jeremiah J. Morgan enseñó que los convenios con Dios tienen un poder que puede extenderse por generaciones y bendecir incluso a quienes todavía no los han hecho personalmente.
Al recordar su propia experiencia, contó cómo la lectura constante del Libro de Mormón en su hogar influyó profundamente en su testimonio y le ayudó a reconocer la Iglesia del Señor.
“Nunca se pierde tiempo ni esfuerzo al leer el Libro de Mormón. Ni para usted, ni para sus hijos, ni para su familia, ni para nadie”.
También explicó que la fidelidad de padres y abuelos a sus convenios no elimina el albedrío de las siguientes generaciones, pero sí puede ejercer una influencia espiritual real y duradera.
“Los convenios con Dios están llenos de un poder incalculable”.
Finalmente, recordó que la Expiación de Jesucristo es el cumplimiento de la gran promesa de Dios de enviar un Salvador y Redentor, e invitó a no perder la esperanza en la historia personal ni familiar.
“Nunca se rindan. Su historia, la historia de su familia, aún no está del todo escrita. Dios es su autor y consumador”.
Hutch U. Fale

El élder Hutch U. Fale enseñó que comprender que somos hijos de Dios y que Él nos ama es esencial para encontrar propósito, paz y felicidad tanto en esta vida como en la eternidad.
Explicó que conocer nuestra verdadera identidad espiritual nos fortalece frente al engaño y nos ayuda a recordar que el amor del Padre Celestial permanece constante.
“Comprender el amor de nuestro Padre y nuestra verdadera identidad como hijos Suyos es esencial para nuestra felicidad diaria y eterna; evita el engaño y da propósito a esta vida terrenal”.
También enseñó que ese amor se manifiesta mediante Jesucristo y las bendiciones que recibimos al hacer y guardar convenios sagrados.
“Saber que nuestro Padre Celestial nos ama puede brindar poder, paz y consuelo, especialmente al recordar las bendiciones eternas que esperan a todos los que hacen y guardan convenios sagrados”.
Finalmente, recordó que, sin importar cuánto alguien se haya alejado, nunca es demasiado tarde para regresar al Salvador.
“Desde el hijo pródigo hasta el hecho de dejar las noventa y nueve ovejas para encontrar a la que se había perdido, el mensaje de nuestro Padre, por medio de Su Hijo, siempre ha sido que aún hay tiempo si nos volvemos a Cristo hoy”.
Patrick Kearon

El élder Patrick Kearon enseñó que, así como un piloto de planeador aprende a encontrar corrientes de aire que lo elevan, nosotros también podemos aprender a reconocer aquello que nos acerca espiritualmente a Jesucristo y evitar lo que nos hace descender.
Explicó que las Escrituras muestran repetidamente cómo el Salvador levanta a las personas de la desesperación, el temor y la oscuridad.
“La esencia de nuestra fe es la gloriosa verdad de que tenemos un entrañable Padre Celestial, a cuyo Hijo, nuestro Salvador, ¡le encanta elevarnos!”.
También invitó a reconocer las señales sutiles de descenso espiritual, apartarnos de ellas y buscar la influencia del Espíritu Santo, así como la compañía y el ejemplo de personas que nos ayuden a elevarnos.
“Podemos aprender a vivir en la corriente espiritual ascendente. Y cuando descendemos, nuestro tierno Salvador está presto a elevarnos conforme acudimos a Él”.
Finalmente, testificó que Jesucristo es la fuente de esa elevación y que no existe límite para lo que podemos llegar a ser con Su ayuda.
“Su Salvador es su corriente ascendente. Él es el aire que siempre los elevará. No hay límite en lo alto que pueden ascender con Él. Jesucristo vive para elevarnos”.
Michael A. Dunn

El élder Michael A. Dunn enseñó que Jesucristo no siempre elimina las dificultades del camino, pero sí nos da la fuerza necesaria para seguir avanzando cuando sentimos que ya no podemos más.
Comparó la vida con una carrera que puede comenzar con energía, pero que con el tiempo se vuelve más difícil a medida que aumentan el cansancio y las cargas.
“El Redentor no nos rescata acortando nuestro camino, sino que nos fortalece para alargar nuestro paso”.
Explicó que, incluso cuando la ayuda del Señor no es evidente, Él continúa sosteniendo, fortaleciendo y multiplicando los esfuerzos de quienes acuden a Él.
“No confundan la aparente invisibilidad de la mano del Señor con la constante naturaleza del corazón del Señor. La paz vendrá aun cuando los resultados esperados no lo hagan”.
Finalmente, aseguró que cuando nuestras propias fuerzas se agotan, podemos confiar en que Jesucristo nos dará el impulso necesario para continuar.
“Quienes se sienten agotados y derrotados, les prometo que la mano de Cristo les dará impulso cuando sus fuerzas se acaben”.
Matthew J. Eyring

El élder Matthew J. Eyring enseñó que los desafíos forman parte del propósito de la vida terrenal y que no estamos destinados a enfrentarlos sin la ayuda de Jesucristo.
Explicó que las pruebas ponen a prueba nuestra fe, pero también pueden acercarnos más al Salvador cuando decidimos entregarle nuestras cargas y confiar en Sus promesas.
“Nuestro trayecto terrenal está diseñado para poner a prueba nuestra fe”.
También advirtió que, en un mundo cada vez más turbulento, el verdadero consuelo será más difícil de encontrar si no acudimos al Señor.
“En un mundo de creciente turbulencia temporal y espiritual, las verdaderas fuentes de consuelo serán cada vez más escasas. […] Hay esperanza en Jesucristo”.
Finalmente, destacó el papel del Espíritu Santo como fuente de paz y fortaleza durante los momentos difíciles, y enseñó que procurar Su compañía constante debe ser una prioridad.
“Vivir dignos de la compañía constante del Espíritu Santo debe ser una de nuestras máximas prioridades”.
Ronald A. Rasband

El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló a quienes sufren porque un ser querido se ha alejado del Señor y enseñó que no debemos cargar con la responsabilidad de las decisiones de los demás.
Explicó que, por designio divino, cada persona debe escoger por sí misma seguir a Jesucristo. Invitó a quienes sienten dolor o desesperación por un ser querido a confiar esa carga al Salvador.
“Les pido que entreguen a Jesucristo su desesperación por esas almas descarriadas. Nosotros no podemos arreglar los corazones de ellos, pero Él sí; Él es un Dios de milagros”.
También enseñó que amar a alguien no significa aprobar todas sus decisiones, sino permanecer cerca, mostrar interés genuino y ofrecer esperanza.
“Amar no es dar un paso atrás ni aprobar las decisiones y acciones de los demás. Amar es mostrar interés en sus vidas, sus éxitos y sus desafíos. Amar es estar allí con los brazos abiertos y un semblante alegre”.
Finalmente, recordó que Jesucristo conoce y ama perfectamente a quienes se han apartado, y que Su sacrificio hace posible que puedan regresar a Él.
“Él ya ha pagado por las equivocaciones y las decisiones erradas de todos los hijos de Dios, incluso de aquellos por los que ustedes están afligidos. Él los conoce a ellos. Conoce sus corazones y los ama”.
Sesión del sábado por la mañana
Gerrit W. Gong

El élder Gerrit W. Gong, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó sobre la importancia de los templos, los convenios y la naturaleza eterna de las familias.
“Los matrimonios en el templo están destinados a durar para siempre”.
Explicó que los convenios del templo unen a esposos e hijos y nos permiten participar en una obra sagrada que se extiende a ambos lados del velo.
“Sin importar en qué generación de la Iglesia estés, sé un eslabón fuerte en la cadena de tu familia eterna”.
También enseñó cinco maneras de fortalecer nuestra relación con el templo, considerar la dedicación de un templo como un comienzo, demostrar sacrificio, recordar que todo en el templo testifica de Jesucristo, servir con gratitud y considerar tener nuestra propia ropa ceremonial del templo.
Tamara W. Runia

La hermana Tamara W. Runia, de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes, habló sobre cómo enfrentar el sufrimiento y las dificultades confiando en el plan de Dios y permitiendo que Jesucristo nos transforme.
“Puede que no entiendas por qué pasó, y está bien. No entender no significa dejar de creer”.
Enseñó que nuestras experiencias, incluso las dolorosas, pueden formar parte del proceso mediante el cual Dios nos convierte en las personas que Él sabe que podemos llegar a ser.
“Dios te está formando en alguien que solo Él sabe que puedes llegar a ser”.
También invitó a acudir al Salvador en lugar de alejarnos de Él cuando enfrentamos dolor, orgullo o dificultades.
Gérald Caussé

El élder Gérald Caussé, del Obispado Presidente, enseñó sobre el poder de un testimonio personal de Jesucristo y la responsabilidad de compartirlo.
“La sagrada responsabilidad de dar testimonio de Cristo no se limita solo a Sus apóstoles sino que se extiende a todos Sus seguidores”.
Explicó que un testimonio no necesita ser largo, elocuente o dramático para tener poder, sino que debe ser sincero y verdadero.
“Hay un gran poder en un testimonio sincero, humilde y de corazón. No necesita ser largo, elocuente ni dramático; solo necesita ser verdadero”.
También enseñó que nuestro testimonio es un don que debemos compartir y que puede cambiar nuestra vida y la de quienes nos rodean.
Vaiangina Sikahema

El élder Vaiangina Sikahema, de los Setenta, habló sobre la importancia de valorar la guía de los profetas y apóstoles en la actualidad.
“Valora la voz profética que tienes hoy. Hubo épocas en las que muchos la buscaron, pero no pudieron encontrarla”.
Invitó a los miembros de la Iglesia a reconocer la bendición de vivir en una época en la que pueden recibir dirección profética con facilidad.
“Qué bendición es vivir en una época en la que hay apóstoles y profetas sobre la tierra. No tomemos sus palabras a la ligera”.
Kevin J. Hathaway

El élder Kevin J. Hathaway, de los Setenta, enseñó sobre la oposición, las preguntas que surgen durante las pruebas y la importancia de confiar en el tiempo del Señor.
“No te desanimes cuando enfrentes oposición. A todos les llega, incluso a los justos”.
Explicó que las preguntas y emociones que surgen durante la oposición no son necesariamente una señal de debilidad, sino que pueden llevarnos a buscar al Salvador con mayor sinceridad.
“La oposición trae preguntas; la búsqueda sincera, certezas; la gracia de Cristo nos ayuda a perseverar; y la liberación llega en el tiempo y a la manera del Salvador”.
También recordó las palabras del Salvador para quienes atraviesan momentos de dolor, miedo o soledad:
“No temas, solo cree”.
Ulisses Soares

El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó sobre el poder del ayuno, la oración y las ofrendas para acercarnos a Dios y servir a los demás.
“El ayuno y la oración no eliminarán todas las cargas de nuestro camino, pero nos acercarán al cielo y nos dotarán de poder divino para superar cualquier prueba”.
Explicó que las ofrendas de ayuno, aunque puedan parecer pequeñas, representan compasión, preocupación y servicio hacia quienes necesitan ayuda.
“Aunque nuestras ofrendas de ayuno parezcan pequeñas y sencillas, se convierten en expresiones consagradas de compasión, preocupación y servicio”.
También prometió que el Señor brinda luz después de la oscuridad, sanación después del cansancio y la certeza de que está cerca cuando lo invocamos.
Sean Douglas

El élder Sean Douglas, de los Setenta, habló sobre la importancia del servicio misional y el lugar que cada joven puede tener en la obra de Jesucristo.
“A los misioneros de todas las edades: ustedes son un ejército de rectitud, son una fuerza de poder y amor. ¡Están haciendo una de las obras más importantes que podrían hacer!”
Invitó especialmente a la nueva generación de la Iglesia a considerar el servicio misional de tiempo completo como una prioridad y a no permitir que otras alternativas los distraigan.
“Dios te reservó para este momento. Fuiste instruido y preparado antes de nacer para invitar a los hijos de Dios a venir a Cristo”.
También recordó a los misioneros que la misión es solo una parte del camino de discipulado que continúa durante toda la vida.
D. Todd Christofferson

Como último orador de la sesión del sábado por la mañana, el élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó sobre los peligros de los juegos de azar y el impacto que nuestras decisiones pueden tener en nosotros y en quienes nos rodean.
“Cada decisión tiene un costo: cuando eliges una cosa, renuncias a otra. ¿Cuál es el costo de apostar? ¿A qué estás renunciando en términos de dinero, tiempo y relaciones?”
Explicó que las apuestas pueden parecer inofensivas, pero el acceso fácil a ellas puede convertir algo ocasional en un hábito que afecte los ahorros, las deudas y las relaciones familiares.
“Tus apuestas pueden parecer inofensivas, pero tu ejemplo puede impactar profundamente a tus hijos y a otras personas”.
Finalmente, invitó a no tomar los juegos de azar a la ligera y a utilizar el tiempo y los recursos en actividades que realmente valgan la pena.
“Te ruego que no tomes a la ligera los juegos de azar. No solo te abstengas de apostar; usa tu tiempo y tus recursos en cosas que realmente valgan la pena”

Será que algo está mal conmigo? Nunca me an inprecionado las palabras de los profetas, y apóstoles, no veo nada fuerte espiritualmente, solo repeticiones de la biblia con con palabras de ellos claro, las personas que dicen que recibieron revelación por escuchar al profeta o apóstoles, puedo decirles que no leen las escrituras, dame una respuesta por favor! Muchas gracias
Amo este evangelio y a mi Salvador Jesucristo he sentido un fuerte espíritu y he escuchado a mi Salvador a través de a los profetas y apóstoles y de lo que eel esperará y requiere de
Mi gracias ♥️