La comunidad de la BYU y numerosas personas se han unido en muestras de apoyo hacia Curtis Brown, exjugador de fútbol americano de la BYU y Santo de los Últimos Días, y su familia después del fallecimiento de su hijo menor, Haze, de tan solo dos años de edad.

El pequeño perdió la vida el pasado 26 de julio tras sufrir un accidente por ahogamiento en la piscina de la vivienda familiar, ubicada en Clovis, California. Esta noticia ha generado una ola de condolencias tanto entre antiguos compañeros del exjugador como entre miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Un accidente que conmocionó a la familia

Haze, el hijo menor de Curtis, falleció por ahogamiento en una piscina. Imagen: Go Fund Me

De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, un miembro de la familia encontró a Haze inconsciente dentro de la piscina y alertó inmediatamente a los servicios de emergencia.

Los primeros respondedores realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el lugar antes de trasladarlo en ambulancia a un hospital cercano. A pesar de los esfuerzos médicos, el menor fue declarado sin vida.

El Departamento de Policía de Clovis confirmó que la investigación no encontró indicios de circunstancias sospechosas alrededor del incidente.

«Fue una situación extremadamente desafortunada», comentó Ty Wood, del Departamento de Policía del condado de Clovis al New York Post

Además, las autoridades aprovecharon la ocasión para recordar la importancia de la supervisión constante de los menores cerca del agua, especialmente durante el verano.

«Los adultos nunca deberían permitir que los niños naden sin supervisión y deberían aprender reanimación cardiopulmonar (RCP) para mantener un entorno seguro», expresó Ty Wood.

Haze, el «niño milagro» de la familia Brown

Haze, el hijo menor de Curtis Brown. Imagen: Go Fund Me

Curtis Brown y su esposa, Kim, son padres de cinco hijos. Además de Haze, tienen trillizos de 13 años y otro hijo de 12 años.

Familiares y amigos habían descrito anteriormente a Haze como su «niño milagro», debido a que su nacimiento ocurrió después de un embarazo y un parto complicados.

Hasta el momento de publicarse la noticia, ni Curtis ni Kim habían emitido declaraciones públicas sobre la pérdida de su hijo.

El apoyo de la comunidad de BYU

Kim, esposa de Curtis, posa con sus hijos incluyendo al pequeño Haze. Imagen: Go Fund Me

Curtis Brown fue corredor (running back) del equipo de fútbol americano de Brigham Young University (BYU) entre 2002 y 2006. Durante su etapa universitaria disputó 52 partidos y consiguió 36 anotaciones (touchdowns), convirtiéndose en uno de los jugadores más destacados del programa en aquellos años.

Tras conocerse la tragedia, varios de sus excompañeros expresaron públicamente su apoyo a la familia.

El exmariscal de campo John Beck, quien compartió equipo con Brown, escribió:

«Aficionados a los Cougars, mi compañero de equipo y su familia han sufrido una enorme tragedia. Muchísimas gracias y mucho cariño a cualquiera que pueda ayudar».

Por su parte, Hans Olsen, exjugador defensivo de BYU, también manifestó sus condolencias:

«Mi corazón y mi cariño están con Kim y Curtis Brown. Esta leyenda de BYU necesita todo su cariño y apoyo. Te envío todo mi cariño, Curtis».

Una campaña para ayudar a la familia

Los 5 hijos de Kim y Curtis Brown posan para una foto juntos. Imagen: Go Fund Me

Amigos cercanos organizaron una campaña de recaudación de fondos con el objetivo de ayudar a cubrir los gastos funerarios y otros costos inesperados que enfrenta la familia durante este difícil momento.

En la descripción de la iniciativa puede leerse:

«La familia Brown ha sufrido una pérdida inimaginable… No hay palabras que puedan aliviar el dolor que sienten al perder a su precioso hijo».

Los organizadores señalaron que, además del apoyo económico, cualquier muestra de cariño y las oraciones representan un gran consuelo para la familia.

«Cada acto de bondad, sin importar su magnitud, les recuerda que están rodeados de una comunidad que los ama profundamente».

Un momento de profundo dolor

La partida de Haze deja un profundo dolor en su familia y conmueve a toda la comunidad de BYU. Imagen: Go Fund Me

La muerte de Haze ha conmovido tanto a la comunidad deportiva como a quienes conocen a la familia Brown dentro y fuera de BYU. Mientras continúan atravesando este proceso de duelo, cientos de personas han expresado su solidaridad y han invitado a mantener a la familia en sus pensamientos y oraciones.

Como recordaron las autoridades tras el accidente, este lamentable suceso también sirve para reforzar un mensaje de prevención: la vigilancia permanente de los niños cerca del agua puede marcar la diferencia y ayudar a evitar tragedias similares.

Fuentes: ABC4, CRHoy, People, Go Fund Me

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