Nota del editor: Este artículo está basado en el testimonio de la mamá de Alía, quien compartió la historia de éxito de su hija con Más Fe.

Con apenas 15 años, Alía Valeshka Ruiz Young, una joven Santo de los Últimos Días, destacó en una competencia internacional de danza realizada en Lima, donde obtuvo tres primeros lugares y un reconocimiento especial por alcanzar la puntuación más alta en ballet.

Pero detrás de sus logros hay algo que su familia considera especialmente significativo: antes de cada presentación, Alía dedica unos momentos a orar y pedir al Padre Celestial la fortaleza necesaria para dar lo mejor de sí misma.

Tres primeros lugares y un reconocimiento especial

Imagen cortesía de Eliana Lilibeth Young Chavez

Alía, quien pertenece a la Estaca Lima Perú El Olivar, participó en Stage Perú 2026, una competencia internacional desarrollada del 8 al 11 de octubre en el auditorio de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFÉ). Representando a la academia Metamorfosis Danza, la joven obtuvo cinco reconocimientos en distintas modalidades.

Uno de sus mayores logros llegó con “Elán”, una coreografía individual de ballet neoclásico creada por la maestra Alejandra Montenegro, con la que consiguió el primer lugar en su categoría.

Imagen cortesía de Eliana Lilibeth Young Chavez

Además, recibió el trofeo Highest Scoring de Ballet, tras alcanzar 92,2 puntos, la calificación más alta entre las coreografías evaluadas en las modalidades correspondientes.

También obtuvo el primer lugar en danza lírica en dúo, junto al bailarín Christopher Varner, y otro primer lugar con RESIST, una presentación grupal de danza libre que reunió a 27 bailarines.

A estos resultados se sumaron un segundo lugar en Acro Dance, con la coreografía grupal BATTLE, y un tercer lugar en danza contemporánea con su solo Rumbo al Guayabo.

Una joven que combina su pasión por la danza con su fe

Imagen cortesía de Eliana Lilibeth Young Chavez

Según compartió su madre, Eliana Lilibeth Young Chávez, Alía estudia desde hace cuatro años en la Escuela Nacional Superior de Ballet del Perú y forma parte del elenco Metamorfosis Danza desde hace tres años.

Su preparación exige disciplina, ensayos constantes y compromiso, pero la danza no es la única parte importante de su vida. Alía también participa activamente en la Iglesia, asiste a Seminario y sirve como presidenta de su clase de Mujeres Jóvenes para el grupo de edad de Mensajeras de Esperanza.

Imagen cortesía de Eliana Lilibeth Young Chavez

Su madre cuenta que, segundos antes de salir al escenario, Alía suele dedicar un momento a orar al Padre Celestial, buscando sentir Su compañía, encontrar tranquilidad y afrontar cada presentación con confianza.

Para la joven bailarina, su fe no está separada de sus aspiraciones artísticas, sino que forma parte de la manera en que enfrenta los desafíos y desarrolla sus talentos.

El apoyo de sus padres detrás de cada logro

Imagen cortesía de Eliana Lilibeth Young Chavez

Alía ha crecido en una familia de Santos de los Últimos Días. Sus padres, Jesús José Ruiz Cotrina y Eliana Lilibeth Young Chávez, también son miembros de la Iglesia y la acompañan en su desarrollo artístico y espiritual.

Su madre destacó que detrás de cada competencia hay horas de preparación, sacrificios familiares y el respaldo de sus maestros y compañeros.

Ese acompañamiento ha sido fundamental para que Alía continúe perfeccionando sus habilidades y mantenga la motivación frente a las exigencias de la danza.

La familia celebra sus resultados no solo por los trofeos obtenidos, sino también por la perseverancia y el crecimiento personal que representan.

Un ejemplo de cómo desarrollar los talentos sin dejar de lado la fe

Imagen cortesía de Eliana Lilibeth Young Chavez

La participación de Alía Valeshka en Stage Perú 2026 demuestra cómo una joven puede perseguir sus sueños artísticos mientras procura mantenerse firme en sus creencias.

Sus cinco reconocimientos son fruto de años de preparación, del trabajo junto a sus maestros y compañeros, y del apoyo de su familia. Al mismo tiempo, el orar antes de subir al escenario refleja la importancia que tiene Jesucristo en su vida cotidiana.

A sus 15 años, Alía continúa preparándose para nuevos desafíos, con la ilusión de seguir creciendo como bailarina y la convicción de que puede desarrollar sus talentos sin dejar de lado su fe.

Fuente: noticias.laiglesiadejesucristo.org

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