La hermana Addison Worwood, misionera de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, continúa avanzando en su recuperación tras sufrir un grave traumatismo cerebral al ser atropellada mientras servía en la Misión Tennessee Knoxville.
Su familia compartió una nueva actualización sobre su estado de salud, en la que informó que Addison ya puede comer alimentos sólidos, leer las Escrituras por sí misma y escribir algunas palabras. Estos avances llegan después de varias cirugías cerebrales y un largo proceso de atención médica.
Nuevos avances en su recuperación

Según la actualización compartida por su madre, Addison ya no necesita la sonda de alimentación y los médicos también han trabajado en la reconstrucción de su nariz, que sufrió lesiones durante el accidente.
Aunque todavía enfrenta dificultades para comunicarse, la joven ha comenzado a recuperar algunas habilidades. Puede escribir ciertas palabras y leer sus Escrituras, mientras continúa adaptándose a los cambios que experimenta después de la lesión cerebral.
Su familia explica que, a medida que recupera algunas funciones, también puede experimentar momentos de confusión y tristeza. En una ocasión, Addison lloró mientras intentaba comprender lo que le había sucedido.
Ante ese momento, su madre comprendió que no necesitaba explicaciones ni palabras para animarla, sino simplemente tener espacio para expresar lo que sentía.
Su misión y su fe siguen presentes en su vida

A pesar de las dificultades, hay temas que siguen siendo importantes para Addison, Jesucristo, su misión en Tennessee y las experiencias que vivió mientras servía.
Su madre contó que la joven recibió con mucha alegría un video enviado por su presidente de misión y la esposa de este. El mensaje fue especialmente significativo para ella, pues le permitió sentirse cerca de las personas con quienes compartió esa etapa de su vida.
Además, Addison mantiene una rutina diaria de lectura del Libro de Mormón, una práctica que continúa formando parte de su vida durante la recuperación.
En medio de tantos cambios, sus experiencias espirituales y los recuerdos de su misión siguen siendo parte importante de su día a día. Su historia también recuerda que la fe no significa que una persona nunca sienta tristeza o confusión, sino que puede seguir encontrando espacios de conexión espiritual mientras atraviesa circunstancias difíciles.
“Te amo, mamá”: las pequeñas cosas que importan

Entre los momentos que más disfruta su familia hay uno muy sencillo, escuchar a Addison decirle
“Te amo, mamá”.
Según compartió su madre, la joven repite esas palabras al menos 50 veces al día, convirtiéndolas en una de las expresiones de cariño que más atesora durante esta etapa.
Su recuperación todavía implica desafíos y cambios importantes, pero cada avance representa una nueva oportunidad para comunicarse, reencontrarse con sus seres queridos y recuperar parte de su independencia.
Por ahora, su familia continúa acompañándola de cerca mientras avanza en su rehabilitación y aprende a adaptarse a esta nueva etapa.
La historia de Addison sigue desarrollándose, y sus seres queridos continúan compartiendo sus avances con quienes han estado pendientes de su recuperación.
