La vicepresidenta del Parlamento Europeo, Antonella Sberna, visitó recientemente el Templo de Roma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una experiencia que, según explicó, nació de una curiosidad que había tenido durante años.
«Debo confesar que durante mucho tiempo, cada vez que pasaba por esta zona, sentía curiosidad por entender qué representaba este hermoso edificio», comentó.
La visita tuvo lugar en el contexto de sus responsabilidades dentro del Parlamento Europeo, donde también supervisa el diálogo con organizaciones religiosas y comunitarias en representación de la presidenta del organismo, Roberta Metsola.
Un encuentro para conocer y escuchar

Durante su recorrido por el complejo del templo, Sberna tuvo la oportunidad de conocer más sobre las creencias y la misión de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Más allá de una visita protocolar, describió la experiencia como una oportunidad para escuchar y comprender mejor a una comunidad religiosa que participa activamente en la sociedad.
«Encontré una comunidad profundamente comprometida con la vida familiar, la educación de los jóvenes, el servicio a los demás y la construcción de vínculos sociales sólidos», afirmó.
La funcionaria destacó que el contacto directo con las comunidades de fe permite comprender mejor la realidad de millones de personas y reconocer el impacto positivo que pueden tener en sus países y ciudades.
El papel de la religión en Europa

Durante una entrevista realizada como parte de la visita, Sberna reflexionó sobre el papel que las organizaciones religiosas pueden desempeñar en medio de los desafíos que enfrenta Europa.
La vicepresidenta señaló que el continente atraviesa cambios económicos, tecnológicos y sociales profundos, además de una crisis demográfica que genera preocupación sobre el futuro.
En ese contexto, considera que las comunidades religiosas tienen una contribución única que ofrecer.
«Las iglesias y las organizaciones religiosas protegen una herencia de valores, relaciones y responsabilidades que ninguna ley o programa público puede reemplazar.»
Según explicó, estas comunidades ayudan a fortalecer los lazos sociales, apoyan a las familias, orientan a los jóvenes y promueven la solidaridad entre generaciones.
«Cuando construimos el futuro, debemos ser capaces de transmitir esperanza, sentido de pertenencia y confianza.»
Para Sberna, esos valores nacen principalmente en la familia, en las comunidades locales y en las organizaciones que sirven a las personas de manera cercana.
Valores que unen a las personas

Uno de los aspectos que más llamó la atención de la funcionaria fue descubrir cuánto tienen en común personas de diferentes tradiciones religiosas.
Después de recorrer el templo y conversar con miembros de la Iglesia, afirmó que se llevó una impresión positiva sobre el compromiso de los Santos de los Últimos Días con el fortalecimiento de las personas y las familias.
«Me llevo la convicción de que, a pesar de las diferencias en las tradiciones y los caminos espirituales, existen valores compartidos capaces de unir a nuestras sociedades.»
También destacó que es alentador encontrar comunidades que dedican tiempo y esfuerzo a fortalecer la familia, educar a los jóvenes y fomentar la participación responsable dentro de la sociedad.
Un diálogo que beneficia a toda la sociedad

Sberna concluyó que el diálogo entre las instituciones públicas y las organizaciones religiosas no debe verse como una formalidad, sino como una herramienta que puede ayudar a construir mejores políticas.
«Las organizaciones religiosas tienen una misión valiosa: preservar y transmitir aquellos valores que permiten a una sociedad mirar el futuro con confianza.»
Entre esos principios mencionó la dignidad humana, la centralidad de la familia, la solidaridad entre generaciones y la responsabilidad hacia los demás.
La visita al Templo de Roma reforzó su convicción de que las comunidades de fe continúan desempeñando un papel importante en la construcción de sociedades más fuertes, unidas y esperanzadas.
Para los Santos de los Últimos Días, este tipo de encuentros también representan una oportunidad para mostrar que la fe en Jesucristo inspira el servicio, fortalece a las familias y contribuye positivamente al bienestar de la comunidad.
Fuente: news-europe.churchofjesuschrist.org
