Creemos que el Profeta revela la voluntad de Dios al mundo. Pero, ¿qué le revela Dios al Profeta que no puede decirnos personalmente?

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Pregunta

Abuelo, 

Si creemos que Dios puede hablarle a todas las personas individualmente a través del espíritu, ¿por qué necesitamos un profeta (como Russel M. Nelson)? ¿Qué le revela Dios al Profeta que no puede decirme directamente?

Karl

Respuesta

Primera Presidencia

Karl,

Muchas gracias por tu pregunta.

Una de las razones por las que necesitamos un Profeta es porque el Señor no desea darle a cualquier persona revelaciones sobre cómo quiere que se dirija Su Iglesia.

El Señor guía y dirige Su iglesia a través de Sus profetas. Como individuos no recibimos revelación para la Iglesia. Recibimos revelación para nuestras necesidades personales y las necesidades de nuestra familia.

Aquí están algunas de las razones que los Apóstoles y Profetas de la antigüedad brindaron:

apóstoles

“Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.” (Amos 3: 7)

“Y él mismo constituyó a unos apóstoles; y a otros, profetas; y a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros; 

A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia las artimañas del error, sino que, hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo.” (Efesios 4: 11-15)

apostoles

Todos los miembros de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles.

“Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 

Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos con los santos, y miembros de la familia de Dios;

Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” (Efesios 2: 13, 18-22)

De acuerdo con el sitio web oficial de la Iglesia, se nos dice que:

“Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenemos la bendición de contar con la guía de profetas vivientes, es decir, hombres inspirados llamados a hablar en nombre del Señor, como lo fueron Moisés, Isaías, Pedro, Pablo, Nefi, Mormón y otros profetas de las Escrituras. 

Sostenemos al Presidente de la Iglesia como profeta, vidente y revelador; la única persona sobre la tierra que recibe revelación para guiar toda la Iglesia. También sostenemos a los consejeros de la Primera Presidencia y a los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles como profetas, videntes y reveladores.

Como los profetas de la antigüedad, los profetas de hoy testifican de Jesucristo y enseñan su evangelio. Ellos dan a conocer la voluntad de Dios y su verdadero carácter. Hablan con audacia y claridad, denunciando el pecado y advirtiendo de sus consecuencias. A veces, pueden inspirarse a profetizar eventos futuros para nuestro beneficio.

Podemos confiar siempre en los profetas vivientes. Sus enseñanzas reflejan la voluntad del Señor, quien declaró: 

‘Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho, y no me disculpo; y aunque pasaren los cielos y la tierra, mi palabra no pasará, sino que toda será cumplida, sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo’” (DyC 1:38)

El Presidente Dieter F. Uchtdorf dijo esto:

“Nuestro Padre Celestial revela esa sabiduría a Sus hijos en la tierra por medio de sus siervos los profetas (véase Amós 3:7). Desde los días de Adán, Dios ha hablado a Sus hijos mediante oráculos escogidos que están encargados de revelar Su voluntad y consejo a los demás. 

Los profetas son maestros inspirados y siempre son testigos especiales de Jesucristo (véase D. y C. 107:23). Los profetas no sólo hablan a la gente de su época, sino que también hablan a la gente a lo largo de todas las épocas. Sus voces resuenan a través de los siglos como un testamento de la voluntad de Dios para Sus hijos.”

Este artículo fue escrito y publicado originalmente por askgramps.org bajo el título “Why do we need a prophet if we can receive revelation on our own?