1. Los profetas pueden no conocer todos los detalles

profetas modernos

Dios (Morgan Freeman) desea que Evan (Steve Carell) – un nuevo congresista electo-  comience a vestir una túnica como Noé. En un acto de rebeldía, Evan se pone la túnica debajo de su traje y se dirige a una importante reunión en su trabajo.

También puedes leer: Cómo reaccionar cuando alguien se burla de nuestras creencias

De pronto, su apariencia de profeta comienza a ser evidente al mundo y la seguridad intenta sacarlo de la sala. Aquí la cosa se pone interesante. A Evan se le mandó a construir un arca, grita a los asistentes: “¡Va a llover! ¡Va a haber una inundación!”

El profeta tenía razón sobre la inundación, pero estaba equivocado porque no sería causado por la lluvia. Tiene sentido suponer que la lluvia lo habría causado, así que no le echamos la culpa a Evan, pero técnicamente estaba equivocado.

Moraleja: Incluso los profetas pueden hacer suposiciones incorrectas, a veces. Dios los corrige en Su Tiempo. En el caso de Evan, él debió darse cuenta por sí mismo. El élder Bruce R. MacConkie ilustró muy bien este punto:

“Olviden todo lo que dije o lo que el Presidente Brigham Young o el Presidente George Q. Cannon o quien sea haya dicho en días pasados que es contrario a esta revelación. Hablamos con un entendimiento limitado, sin la luz y el conocimiento que ahora ha venido al mundo. Obtenemos nuestra verdad y luz, línea por línea y precepto por precepto.”

2. Los profetas no piden ser profetas (algunos problablemente ni desearon serlo) 

profetas modernos

Una oración humilde hizo que Dios se apareciera a Evan. Le pidió a Dios que lo ayudara a cumplir con su promesa de campaña de “cambiar el mundo.” Evan no pidió convertirse en un profeta o construir un arca.

Evan: “No entiendo por qué me elegiste” – Dios: “Tú deseas cambiar el mundo, hijo. Eso es lo que hago.”

Moraleja: Todopoderoso 2 nos enseña que Dios elige entre los humildes y mansos hacer Su obra. Evan no era el hombre más correcto, elocuente o inteligente. Sin embargo, era un profeta. No lo pidió, no lo deseaba. No obstante, con una ligera persuasión, estuvo dispuesto a cumplir con su llamamiento.

Esto se refleja en 1 Corintios 1:26-28:

“Pues mirad, hermanos, vuestro llamamiento, que no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para anular lo que es.”

3. Algunas preguntas no tendrán respuesta

profetas modernos

¿Por qué Evan tenía que vestir una túnica? ¿Por qué tenía que dejar crecer su cabello y barba? ¿Por qué no podía contactar contratistas para que construyeran el arca? ¿Por qué tenía que usar herramientas antiguas? ¿Por qué tenía que reunir a animales de diferentes especies en el arca cuando solo iba a haber una inundación en Prestige Crest cerca de Washington D.C.?

Moraleja: Dios les ha pedido a los profetas hacer ciertas cosas a lo largo de la historia. Como la experiencia de Evan, quizá no tengamos respuesta para cada pregunta sobre los detalles de una tarea de los profetas o profecía. Y, está bien. Solo es un hecho de la vida. Podemos especular todo lo que queramos, pero Dios nunca le da a Evan respuestas sólidas a estas preguntas. Si alguien tiene el “derecho” de saber, es él. Existen preguntas que incluso los profetas no pueden responder.

4. A veces, Dios hace cosas bastante extrañas profetas modernos

Una de las razones por las que constantemente deseamos respuestas de Dios es porque lo que hace a menudo nos parece extraño. Evan se veía gracioso en esa túnica y un poco desaliñado con esa barba. Sin embargo, Dios se lo pidió por alguna razón.

La historia de la iglesia y las escrituras están repletas de eventos extraños. Moisés le habló con Dios en medio de una zarza ardiente. José Smith puso la piedra vidente dentro de un sombrero para traducir el Libro de Mormón. La esposa de Lot se convirtió en una estatua de sal. Los Jareditas cruzaron el océano solo con las rocas brillantes como su fuente de luz. Jesús escupió en la tierra, hizo lodo, limpió el rostro de un muchacho y le curó la ceguera.

Moraleja: Primero, solo porque algo sea extraño, no significa que Dios esté detrás de eso. Segundo, si intentáramos forzar a Dios a obrar dentro de nuestros propios parámetros lógicos, tendríamos un momento difícil. De hecho, Evan lo vivió.

5. Algunas personas simplemente no creen

profetas modernos

Finalmente, Evan se resignó a su llamamiento profético y comenzó a trabajar en el arca. Los medios informaron sobre sus excentricidades y se conviertió en el hazmerreír nacional. Durante gran parte de la película nadie le creía, ni su esposa. Hasta que la verdadera inundación llegó, el círculo de aquellos que le creían siguió siendo increíblemente pequeño.

Sin embargo, estoy seguro de que incluso después de la inundación, que fue causada por la ruptura de una presa, algunas personas todavía se negaron a creer. “Es imposible, una coincidencia o Evan causó que la presa explote.” Tal vez otros citarían la falsa suposición que Evan hizo anteriormente en la película: “Evan dijo que la lluvia causaría la inundación. Los profetas siempre tienen la razón y Evan estaba equivocado.”

profetas modernos

Moraleja: Es difícil creer en los profetas modernos. Puede que nunca haya suficiente evidencia para convencer a aquellos que simplemente no quieren creer, porque a Dios le gusta obrar en el ámbito de la fe. Por eso, Él usa profetas. La fe y la evidencia irrefutable no pueden existir en el mismo plano. Ese simple hecho sugiere que la creencia en un profeta moderno casi siempre sea mal vista. Casi siempre será el centro de burlas. Ese patrón es evidente a lo largo de la historia del mundo. Veamos el primer capítulo de 1 Nefi:

“Y cuando los judíos oyeron esto, se irritaron contra él [Lehi], sí, tal como contra los profetas de la antigüedad, a quienes habían echado fuera, y apedreado, y matado; y procuraron también quitarle la vida.”

En esencia, Nefi está diciendo lo mismo que solemos expresar ahora: es fácil rechazar a un profeta viviente que respira frente a ti.

Entonces, si eres un creyente pero te sientes bombardeado por mensajes cuyo propósito es infundir dudas en ti y avergonzarte por tus creencias, estás en buena compañía.

Adaptación del artículo originalmente escrito por David Snell y publicado en mormonhub.com con el título “5 Things I Learned About Modern Prophets From Evan Almighty.”