7 textos de las Escrituras que transformarán tu matrimonio

Dios estableció el matrimonio.

Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es tomar las Escrituras y estudiar lo que Él tiene que decir a fin de experimentar una relación plena, amorosa, feliz y satisfactoria desde Su perspectiva.

Busca un cuaderno, lápiz, resaltador y deja que Dios te muestre Su perfecto plan para el matrimonio.

Comienza hoy a estudiar las Escrituras con tu cónyuge para fortalecer su matrimonio y si no estás casado, también hazlo para que estés preparado para ese momento. ¡Veamos!

Un modelo para la buena comunicación

intimidad sexual

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Efesios nos dice que hablemos con la verdad, que nos despojemos de la ira, que seamos tardos en hablar con enojo, que seamos bondadosos y ofrezcamos perdón.

Efesios 4: 22 – 32:

22 en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24 y vestíos del nuevo hombre que es creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

25 Por lo cual, dejando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros.

26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

27 ni deis lugar al diablo.

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28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué dar al que padece necesidad.

29 Ninguna apalabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de que dé gracia a los oyentes.

30 Y no contristéis al Santo Espíritu de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

31 Quítense de vosotros toda amargura, y enojo, e ira, y gritos, y maledicencia y toda malicia.

32 Más bien, sed benignos los unos con los otros, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó a vosotros en Cristo.

El rol del esposo y la esposa en el matrimonio

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Las Escrituras dicen que debemos amar a nuestros cónyuges como a nosotros mismos y que si Dios es el centro de nuestro matrimonio, éste se fortalecerá.

Efesios 5: 24 – 33:

24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

25 Maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

28 Así también los maridos deben amar a sus esposas como a sus mismos cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama.

pareja

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29 Porque ninguno aborreció jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también Cristo a la iglesia;

30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su esposa, y los dos serán una sola carne.

32 Grande es este misterio, pero yo digo esto con respecto a Cristo y a la iglesia.

33 Por tanto, cada uno de vosotros ame también a su esposa como a sí mismo; y la esposa respete a su marido.

La definición de adulterio

En Mateo 5: 27 – 30 encontramos una clara definición acerca del adulterio:

27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.

28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.

29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; porque mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti; porque mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

No caigamos ante las trampas de Satanás. Él solo nos quiere hacer miserables y estropear las bendiciones eternas que trae consigo el matrimonio.

El plan original de Dios para el matrimonio que sigue en pie hoy

pareja

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El matrimonio creado por Dios une al hombre y a la mujer en una sola carne. Se espera que ambos cónyuges se respeten y cuiden su matrimonio.

Mateo 19: 3 – 6:

3 Entonces se acercaron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su esposa por cualquier causa?

4 Y él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, hombre y mujer los hizo,

5 y dijo: Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos serán una sola carne?

6 Así que, no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre.

Cómo tratar con un cónyuge no creyente

Pareja casada

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Si te casaste con alguien que no es miembro de la Iglesia, no pierdas la esperanza en que tu cónyuge se convierta al Evangelio, lo puede lograr mediante tu ejemplo.

1 Pedro 3: 1 -2:

1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, para que también los que no creen en la palabra sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas,

2 al observar vuestra conducta casta y respetuosa.

Posible causa de las oraciones sin responder de algunos cónyuges

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Pedro menciona que debemos tratar con bondad, respeto y delicadeza a nuestros cónyuges. Esas son acciones que no tienen precio. Te casaste con la persona que amas y ahora que estás unido a ella, procura hacer tu lazo cada vez más fuerte, no lo debilites. No todos tienen el privilegio de encontrar a alguien a quien amar y ser amado.

1 Pedro 3: 7:

7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas con comprensión, dando honor a la mujer como a vaso más frágil y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.

La sexualidad en el matrimonio

castidad

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El matrimonio es un vínculo de dos personas que se aman y procuran el bienestar y felicidad del otro.

1 Corintios 7: 2 – 3, 5:

2 Pero por causa de las fornicaciones, cada uno tenga su esposa, y cada una tenga su marido.

3 El marido cumpla con la esposa el deber conyugal, y asimismo la esposa con el marido.

5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en el ayuno y la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra falta de dominio propio.

Espero que estos versículos te hayan ayudado, ¡cuéntanos en los comentarios qué escritura fortalece tu matrimonio!

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