En los últimos años, hemos visto ajustes en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que reflejan cada vez más la evidente participación de las mujeres en la obra del Señor sigue creciendo y fortaleciéndose.

Un ejemplo claro es la reciente actualización del Manual General, donde ahora una mujer puede ser llamada como presidenta de la Escuela Dominical, impactando directamente a barrios y ramas en todo el mundo.

Esto significa que, por primera vez, las presidencias de Escuela Dominical pueden estar conformadas completamente por mujeres, algo que antes estaba reservado a hombres. Ahora una mujer puede ser llamada como presidenta y sus consejeras y secretarias también serán mujeres. En caso de que el presidente sea un hombre, se mantiene el requisito de poseer el Sacerdocio de Melquisedec y que su equipo sea masculino.

Más que un cambio organizacional, este ajuste refleja confianza, dirección y un reconocimiento claro del rol espiritual de las mujeres para enseñar, guiar y edificar dentro de la Iglesia.

Con este ajuste nos preguntamos, ¿cuáles han sido los últimos cambios enfocados en las mujeres dentro de la Iglesia?

Una historia de más participación

La presidenta general de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson (centro), y sus consejeras, la hermana J. Anette Dennis (izquierda) y la hermana Kristin M. Yee, en preparación para el devocional mundial de la Sociedad de Socorro el 17 de marzo de 2026. Créditos: Christina Smith, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Esta reciente actualización forma parte de un proceso que se ha ido construyendo durante años. Aquí mostramos una recopilación de los últimos ajustes que han ampliado las opciones de servicio y liderazgo para las mujeres dentro de la Iglesia.

Cada uno de estos cambios apunta a lo esencial que siempre han sido las mujeres siempre en la obra, y ahora eso también se refleja de nuevas maneras en la organización.

Liderar también es discipulado

Imagen: masfe.org

Aunque la presidencia general de la Escuela Dominical y las presidencias a nivel de estaca continúan siendo ocupadas por hombres, este ajuste a nivel local tiene un impacto directo en miles de congregaciones alrededor del mundo.

Y más allá del cargo en sí, lo que no cambia es que el liderar en la Iglesia siempre ha sido una forma de seguir a Jesucristo.

Las mujeres ya lideran en organizaciones como la Sociedad de Socorro, Mujeres Jóvenes y Primaria. Ahora, estos nuevos cambios amplían aún más los espacios donde pueden influir, enseñar y fortalecer a otros.

No se trata solo de quién ocupa un llamamiento, sino de cómo cada persona usa ese espacio para invitar a otros a venir a Cristo.

Mirar estos cambios con perspectiva

Imagen: Shutterstock

Estos ajustes pueden parecer pequeños a primera vista, pero tienen un impacto real en la forma en que vivimos el evangelio día a día.

El Señor sigue guiando Su Iglesia, y estos cambios nos invitan a confiar más en Su dirección. La revelación moderna enseña que Dios continúa guiando a su Iglesia paso a paso teniendo como base los principios eternos del evangelio.

También nos invitan a reconocer que hay lugar para todos en esta obra y cuando cada uno aporta desde su fe, sus dones y su disposición, la Iglesia se fortalece de verdad.

Fuente: Deseret News 

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