¿Te imaginas combinar un himno de la Iglesia con música clásica?
La pianista Sarah Sun Kanell lo hizo con “Tú me has dado muchas bendiciones, Dios”, creando un arreglo que une su talento musical con su testimonio del Evangelio.
Sarah, quien se unió a la Iglesia a los 17 años, publicó el video musical de esta interpretación el 21 de octubre de 2026. La idea también inspiró su primer álbum, en el que combina himnos con diferentes estilos musicales.
Un talento para compartir con los demás

Sarah ha dedicado años a perfeccionar sus habilidades: toca once instrumentos y ha realizado presentaciones internacionales como pianista. Sin embargo, para ella, la música es mucho más que una habilidad que debe desarrollar.
Durante la creación de su álbum, muchas veces no sabía cómo continuar una composición, pero encontraba ideas mientras trabajaba. Esa experiencia fortaleció su testimonio de que Dios puede ayudarnos cuando usamos nuestros talentos con fe y procuramos seguir Su voluntad.
«Aunque no sea la persona más capacitada, si intento hacer algo porque deseo ser obediente a las impresiones que Dios me ha dado, Él me ayudará a lograrlo», compartió.
La disciplina también fortalece nuestra fe

Sarah explica que el piano le enseñó que no existen atajos para alcanzar el éxito. La práctica constante, la humildad y la concentración son esenciales para progresar.
Esta lección también se aplica a nuestra vida espiritual. Así como una habilidad musical requiere dedicación, fortalecer nuestro testimonio implica orar, estudiar las Escrituras y acercarnos diariamente a Jesucristo.
No necesitamos ser perfectos para comenzar a desarrollar nuestros talentos; necesitamos estar dispuestos a aprender y permitir que el Señor nos ayude a crecer.
Música para los momentos cotidianos

Sarah quiere que sus composiciones acompañen actividades sencillas, como estudiar, conducir hacia la Iglesia o descansar al final del día. Su propósito es crear música que invite a las personas a encontrar belleza y tranquilidad en su rutina.
Su interpretación de “Tú me has dado muchas bendiciones, Dios” también nos recuerda el mensaje central del himno: reconocer nuestras bendiciones y compartir con los demás aquello que hemos recibido.
Nuestros talentos pueden convertirse en una forma de agradecer al Padre Celestial y bendecir la vida de otras personas. No importa si se trata de la música, el arte o una habilidad que usamos para servir; lo importante es cómo decidimos emplearlos.
Fuente: LDS Living
