Élder Uchtdorf: Ayudemos a los refugiados incluso si lo único que podemos hacer es orar y ayunar por ellos

En una reciente publicación en sus redes sociales, el élder Dieter F. Uchtdorf compartió un sensible mensaje acerca de las consecuencias de la guerra.

Cómo sabemos, durante su infancia, su familia y él tuvieron que dejar su país, Checoslovaquia, a causa de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy el apóstol comparte sus sentimientos acerca de lo que vivió y lo que actualmente muchos refugiados están experimentando y nos invita a ayudarlos, así sea a través del ayuno y la oración.

También te puede interesar: Pongámonos en posición de batalla: No con armas, no con misiles, sino orando de rodillas

“Mis amigos, me siento absolutamente desconsolado al ver las condiciones terribles y aterradoras entre muchas de las personas que buscan refugio de la guerra y la violencia.

No puedo evitar recordar mi experiencia como refugiado en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Mientras oro por todos aquellos que se han visto obligados a abandonar sus hogares en busca de paz en otras naciones, oro especialmente por los niños.

Tenía tan solo cuatro años cuando mi padre fue reclutado por el ejército alemán para luchar en el frente occidental.

Imagen: Internet

Debido a las peligrosas condiciones que nos rodeaban, mi madre decidió sacar a nuestra familia de Checoslovaquia en busca de seguridad.

Solo siete años después, tuvimos que dejar nuestro país nuevamente y comenzar de nuevo.

A pesar de mi corta edad, todavía puedo recordar este tiempo de miedo y hambre. No es algo que uno olvide fácilmente.

Muchos de nosotros nos sentimos impotentes. Les puedo asegurar que este sentimiento de impotencia impregna los corazones y las mentes de quienes huyen de la violencia también en este momento.

Imagen: Getty Images

Aunque las condiciones son terribles, no estamos indefensos. Nuestra conexión con el Padre Celestial y Jesucristo puede sanar nuestras heridas, nuestro corazón y el mundo.

Somos hijos de un Padre Celestial. Todos somos hermanos y hermanas.

Nuestros dos grandes mandamientos son servir a Dios y al prójimo. Encuentra una oportunidad para ayudar a los necesitados, incluso si todo lo que puedes hacer es orar y ayunar en nombre de los que luchan.

Los pequeños actos de bondad significan todo para aquellos que han perdido tanto.

Ruego que todos aquellos que han sido forzados a abandonar sus hogares puedan sentir el amor de Dios a través de tus actos de bondad”.

Fuente: Instagram

| Inspiración

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *