Cómo estas gimnastas alemanas lograron imponer modestia en los Juegos Olímpicos

Gimnastas alemanas

El equipo de gimnasia femenino de Alemania sorprendió a muchos en las Olimpiadas, no solo con su desempeño y movimientos bien ejecutados, sino también con sus brillantes atuendos de CUERPO COMPLETO.

Esta no es una decisión muy común dentro de esta categoría deportiva, ya que la mayoría de las atletas optan por usar el atuendo tradicional sin mangas que también deja sus piernas expuestas.

Según las deportistas del equipo, la decisión se tomó como un mensaje en contra de la sexualización de la mujer en el deporte, algo muy común en la actualidad.

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Elisabeth Seitz, miembro del equipo, dijo que la decisión establece un ejemplo “para todas las gimnastas que podrían sentirse incómodas o incluso sexualizadas cuando usan una vestimenta común y corriente”.

“De cierta forma, queremos ser un modelo a seguir y que todos tengan el valor de seguir nuestro ejemplo […] Queremos asegurarnos de que todos se sientan cómodos y demostrar que podemos lucir bien y sentirnos hermosos con cualquier tipo de atuendo, sea ​​largo o no”.

Aprendemos de las Escrituras que nuestro cuerpo es el templo de Dios, por lo que debemos cuidarlo de la mejor manera y mostrarle respeto (1 Corintios 3: 16–17).

Una de las formas de mostrar este cuidado y respeto es por la forma en que nos vestimos.

Gimnastas alemanas

La hermana Carol F. McConkie expresó:

“La modestia es un principio dado por Dios que puede ayudarnos a aprender a usar nuestro cuerpo de forma apropiada aquí en la tierra. La definición de modestia en Leales a la Fe es “una actitud de humildad y decencia en la forma de vestir, en tu arreglo personal y en el lenguaje y la conducta”. 

La modestia no es banal ni presuntuosa. Las personas modestas no utilizan su cuerpo ni su forma de comportarse para buscar la aprobación del mundo ni para llamar la atención hacia sus propios logros o atributos atractivos, ya sean reales o supuestos”.

Solo puedo imaginar la valentía que las jóvenes de este equipo necesitaron tener para presentarse en un evento mundial con trajes que iban más allá de lo ‘normal’.

Al leer sobre su historia, recordé un tiempo en la universidad, donde un grupo de personas consiguió las respuestas a la prueba de una materia muy complicada por medio de otra clase.

Todos se estaban pasando las respuestas, y me fue muy difícil decirles que no quería saberlas y ceñirme a mi decisión.

Algunas personas pensaron que estaba un poco loca por no querer saber las respuestas debido que no sería una prueba fácil. Otros pensaron que era genial que defendiera mi posición, pero el hecho es que tomar una decisión y defenderla no siempre es lo más fácil del mundo. Requiere valor y coraje.

Quizás fue un poco de lo que sintió el equipo alemán de gimnasia. Ellas defendieron con valentía sus estándares, sin importar lo diferente que eran de todas las demás delegaciones del mundo.

Silvia H. Allred, quien fue consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, declaró:

“En un mundo que constantemente trata de socavar nuestro sentido de quiénes somos y de lo que podemos llegar a ser, la acción de observar el principio de la modestia aumentará nuestra confianza; y si vivimos y enseñamos ese principio, contribuiremos a inculcar esa misma confianza en la siguiente generación”.

Y siento que eso es exactamente lo que hicieron las gimnastas alemanas. Sembraron la semilla de la confianza en una nueva generación de atletas.

Otro equipo que nos dejó un ejemplo similar fue el equipo noruego de balonmano playa. En un partido de campeonato de Europa que tuvo lugar en Bulgaria, el equipo decidió cambiar los tradicionales bikinis por pantalones cortos.

A diferencia del equipo alemán de gimnasia, las chicas de balonmano terminaron recibiendo un castigo (multa) por cambiar el estilo del uniforme, que había sido establecido por la Federación Europea de Balonmano.

Bueno, las cosas no siempre salen según lo planeado. Pero estoy segura de que las chicas de balonmano también han ayudado a infundir confianza en una nueva generación que busca la modestia, no solo en contextos religiosos o conservadores, sino porque decidieron ser diferentes e ir en contra de la sexualización.

Para eso, debemos tener el valor de defender lo que creemos y esforzarnos por ser un buen ejemplo para quienes nos rodean.

Nuestro querido presidente Monson declaró una vez:

“Todos sentiremos temor, seremos ridiculizados y afrontaremos oposición. Tengamos todos nosotros el valor de desafiar la opinión popular, la valentía de defender nuestros principios. El tener valor, no el transigir, es lo que trae la aprobación de Dios. 

La valentía se convierte en una virtud viva y atractiva cuando se considera no sólo como la voluntad de morir con dignidad, sino como la determinación de vivir honorablemente. A medida que sigamos adelante, procurando vivir como debemos, con toda seguridad recibiremos la ayuda del Señor y encontraremos consuelo en Sus palabras”.

Podemos contar con la ayuda de Dios siempre que elijamos la modestia y el recato. Podemos pedir valor y lo recibiremos.

Espero que cada uno de nosotros ayude a inculcar esa valentía en quienes nos rodean, difundamos la modestia en el mundo y defendamos el no a la sexualización.

Fuente: maisfe.org

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