Desde tiempos bíblicos, la música ha acompañado a los creyentes ya que a través de ella se fortalecen testimonios y se expresan sentimientos que a veces resultan difíciles de describir con palabras.

Por eso, cada nuevo himno que llega al himnario de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días trae consigo algo más que una nueva melodía: trae una historia.

Detrás de dos recientes incorporaciones al himnario mundial «Himnos para el hogar y la Iglesia», se encuentran experiencias muy personales que terminaron convirtiéndose en mensajes universales de fe y que ya están inspirando a muchos. ¿Cuáles son estos himnos? Aquí te lo explicamos.

Una simple bienvenida convertida en un himno

Andrea Brett, en el centro, sonríe junto a amigos y familiares en el Centro de Conferencias de Salt Lake City. Imagen proporcionada por Andrea Brett

La historia del primer himno empezó en 2017 cuando Andrea Brett, miembro de la Iglesia de Jesucristo en Missouri, Estados Unidos, visitaba a su familia en Spokane, Washington, durante un frío domingo de invierno.

Para entonces la nieve cubría las calles mientras ella se dirigía a una reunión sacramental sin imaginar que estaba a punto de vivir una experiencia que terminaría inspirando un himno cantado por miembros de todo el mundo.

De izquierda a derecha: Tom Brett, Andrea Brett, Jan Pinborough y Demetrius O’Neal se toman una selfie en el Centro de Conferencias. Imagen proporcionada por Andrea Brett

Al llegar al centro de reuniones, Andrea fue recibida por Demetrius O’Neal, un converso reciente que servía como acomodador del barrio. Con una cálida sonrisa, los brazos abiertos y un gran entusiasmo, Demetrius le dio una bienvenida que Andrea jamás olvidaría.

«Bienvenida. Bienvenida a casa. Bienvenida a la verdadera Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Bienvenida a casa», expresó Demetrius mientras le daba a bienvenida.

Esas palabras llevaron a Andrea a percibir el gozo sincero de alguien que había encontrado el evangelio y deseaba compartir esa felicidad con los demás. Luego, mientras tomaba asiento en la capilla, las palabras de Demetrius regresaron a su mente. Finalmente Andrea supo que acababa de encontrar el título de una canción.

Años después, esa impresión espiritual se transformaría en «Soy bienvenido a Su hogar», uno de los nuevos himnos incluidos en el himnario mundial.

Un mensaje que todos necesitamos escuchar

Demetrius O’Neal (izquierda) y Andrea Brett (derecha) posan sonrientes para una foto. Imagen proporcionada por Andrea Brett

La letra de «Soy bienvenido a Su hogar» expresa una verdad: todos necesitamos un lugar donde sentirnos recibidos.

El himno presenta primero la capilla como un refugio espiritual donde los hijos de Dios encuentran paz y consuelo. Luego dirige la mirada hacia el templo, invitando a los creyentes a acercarse al Señor mediante convenios sagrados. Finalmente, culmina con la imagen del Salvador abriendo las puertas de Su reino para recibir a quienes vienen a Él.

Más que sentirnos aceptados por una congregación, este himno nos recuerda que Jesucristo recibe a cada persona que busca acercarse a Él. ¿Quién diría que la amabilidad de un acomodador inspiraría este himno?

Esta historia tambié nos recuerda que los discípulos de Cristo pueden influir en la vida de los demás con tan solo actos sencillos de bondad.

Una melodía nacida antes de un bautismo

Hanna y Leonard Saffer se toman una foto con sus hijos. Imagen proporcionada por Hanna Saffer

Por otro lado, a miles de kilómetros de distancia, en Suecia se originó también otra historia que inspiró otro himno. Todo empezó con Hanna Saffer, una estudiante de música que, sin querer, recibió inspiración para un nuevo himno mientras estaba embarazada.

Un día, mientras Hanna se encontraba en una sala de ensayo de la universidad, sintió cómo una melodía empezó a surgir espontáneamente.

«Me sentía llena de la alegría y la gratitud de estar esperando a mi primer bebé, y la melodía simplemente empezó a surgir. La toqué una y otra vez. Fue un momento muy especial y lo sentí como algo sagrado», recordó Hanna.

Hanna Saffer, autora y compositora de «My Covenants» en el nuevo himnario mundial de la Iglesia. Imagen cortesía de Hanna Saffer

Aquella melodía permaneció con ella durante años, pero no fue sino hasta 2019, cuando su hija se preparaba para bautizarse, que aquella melodía volvió a su mente. Entonces comprendió que aquella música podía convertirse en una canción sobre los convenios del evangelio.

La melodía que había nacido mientras esperaba a su hija terminaría acompañando precisamente el momento en que ella realizaría su primer convenio con Dios mediante el bautismo. Hanna describió aquel momento con estas palabras:

«Era su canción de bebé, que se convirtió en su canción de bautismo».

Un himno sobre caminar con Cristo

Hanna logró completar el himno inspirada en el bautismo de su hija. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Inspirada por este momento compartido con su hija, Hanna logró completar el himno el cual hoy se titutla «Mis convenios» centrando su mensaje en el compromiso de seguir a Jesucristo. Desde sus primeras líneas, el himno invita tanto a niños como adultos a reflexionar sobre lo que significa vivir el evangelio día tras día.

La letra de este himno también nos enseña que los convenios no son simples promesas, sino compromisos que influyen en cada aspecto de la vida. En sus versos se destacan principios como:

  • Seguir el ejemplo de Jesucristo.
  • Obedecer los mandamientos.
  • Servir a los demás.
  • Buscar la guía del Espíritu Santo.
  • Permanecer fieles a los convenios realizados con Dios.

Y el coro resume ese mensaje con una declaración poderosa:

«Siempre yo viviré tal como quiere Dios, cumpliré mis convenios con Él. Al buscar serle fiel, promete Él guiarme, y Su Espíritu en mí tendré«.

Aunque incialmente Hanna escribió este himno como canción infantil, ella misma ha expresado que muchos adultos se pueden identificar con la música de la Primaria porque recuerda verdades esenciales del evangelio con una claridad especial.

Dos historias distintas, un mismo propósito

Estos dos himnos invitan a las personas a acercarse a Jesucristo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

A primera vista, ambos himnos parecen muy diferentes. Mientras uno nació de un saludo en una capilla durante una mañana nevada, el otro comenzó con una melodía inspirada mientras una futura madre esperaba el nacimiento de su hija. Y no solo eso sino que las dos hablan de temas distintos.

Sin embargo, ambas comparten el mismo enfoque en Jesucristo. En «Soy bienvenido a Su hogar», el Salvador aparece como quien recibe amorosamente a Sus hijos. En «Mis convenios», Él es el ejemplo perfecto que guía el camino de quienes desean seguirlo.

Ese enfoque busca fortalecer la fe en Jesucristo mediante música que pueda ser cantada por miembros de diferentes culturas, idiomas y circunstancias.

Tanto Andrea Brett como Hanna Saffer han expresado su emoción al escuchar sus composiciones interpretadas por personas de distintos países. Para ambas, el mayor logro es saber que sus testimonios ahora pueden ayudar a otros a sentir el Espíritu mediante estos dos nuevos himnos.

Fuentes: Church News «Welcome Home», Church News «My Covenants»

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