A pesar de todo lo que se pueda decir sobre la cultura mormona y de sus debilidades asociadas, hay una cosa que siempre me gustará de “los mormones”.

La cosa que más me gusta de los mormones

El atributo de los mormones que más me gusta es aquel que los ha mantenido, como personas, aún en momentos realmente preocupantes por los que han tenido que pasar. Los mantuvo en esa época en que fueron solo personas en un territorio donde tenían una orden de exterminio en su contra. En la historia de este mundo, hemos visto horribles períodos de esclavitud. Hemos visto que los terrenos de las personas han sido arrebatados de ellos.

Hemos visto prejuicios y discriminación. Pero es raro que a  un grupo de personas los busquen para su completa aniquilación. Extinguirlos de la tierra. ¿Debido a una creencia? No exactamente. Fue un poco más que eso.

Los perseguidores de la iglesia en los primeros días vieron cuán leales eran los miembros de la iglesia entre sí. Vieron cómo ellos se movían como una sola persona, y lo poderosos que eran cuando hacían eso. Eso era aterrador para muchas personas en esas ciudades fronterizas desde un punto de vista económico y político. Era como si fueran una familia gigante, un corazón y una mente … independientemente de sus diferencias individuales.

Debido a toda esta historia, los mormones tuvieron que aprender a mantenerse unidos, cuidar de los suyos y protegerse entre sí. Es por eso que cuando una persona se une a esta iglesia … literalmente está ganando una familia … y verdaderamente es como una familia. En mi familia, tengo una hermana.  De pequeños Nos amábamos … pero siempre encontrábamos la manera de fastidiarnos .

Yo buscaba maneras de irritarla, molestarla y fastidiarla. Ella siempre le decía a mi mamá o papá. Luego me arañaba, me empujaba, o se ponía a llorar. Me metía en problemas por “no hacer nada” como siempre le decía a mis padres … y me mandaban a mi habitación. Pero a pesar de todo … siempre la protegía, y siempre la protegeré. Sé que ella me protege, y si necesitaba  en extremo algo, ella dejaba todo, ponía una pausa en su vida, y venía al rescate. Hay un lazo especial que existe entre los miembros de la familia. Como mi hermana me dijo una vez: “Verdaderamente … tú eres el único en esta tierra que sabe por qué soy de la manera que soy”.

En la iglesia a veces hay algunos desacuerdos, algunas discusiones, algunos haciendo polémica y tal vez incluso algunos peleando. Pero al final del día yo estaré allí para cualquiera de mis hermanos y hermanas. Los conozco … y sé lo que hay en sus corazones. Eso es lo que más me gusta de los mormones … como personas. Independientemente de lo que esté pasando, cuando la gente necesita ayuda … ellos ayudan.

Dejan a un lado sus diferencias y se unen para proporcionar fuerza mutua en el momento justo. Puedo imaginar a los hijos de Israel, viviendo a través de miserables condiciones a manos de sus captores, cometiendo errores y discutiendo unos con otros mientras salían de Egipto, por el Sinaí y finalmente cuando llegaron a su “tierra prometida”. Puedo ver a los primeros miembros de la iglesia cristiana bajo Nero y las diez persecuciones paganas jalando los pescados en la arena del desierto cuando fueron conducidos de un lugar a otro, dejándolos sin hogar y asustados. Puedo verlos discutiendo de la misma manera que Pedro y Pablo solían discutir sobre las doctrinas o acontecimientos históricos, pero a la hora de la verdad, eran una unidad para apoyarse y apoyar la causa.

A veces pienso que los mormones no valoran lo que tienen entre ellos … de la misma manera que no valoramos a nuestras familias a veces. Ese pescado cristiano que fue arrastrado en la arena hace casi 2000 años por los miembros de la iglesia del Señor fue un intento desesperado para encontrar y reunirse con sus hermanos y hermanas para que pudieran estar juntos y fortalecerse unos a otros. Quizás no tengamos diez Césars persiguiéndonos con espadas y ejércitos en este momento de nuestras vidas, pero tenemos otras amenazas que son igual de peligrosas para nuestro progreso en la vida. A la gente no le gusta ir a las reuniones o dar discursos en la iglesia, pero sé que si caigo con una enfermedad, o necesito hablar con alguien, o necesito alguna ayuda de cualquier manera … habrá corazones suaves y caras sonrientes que saldrán al rescate. Eso es algo que sé. Eso es algo de lo que podría testificar. Algo que he experimentado. Y eso es lo que más me gusta de “los mormones”.

 

Fuente: escrito originalemente en GregTrimble.com