Revista Liahona: La formación académica no es solo para ganar dinero, es una meta eterna

“Tienes motivos tanto temporales como espirituales para buscar el aprendizaje y amarlo. La formación académica no se trata solo de ganar dinero, es parte de tu meta eterna para llegar a ser más semejante al Padre Celestial”. – Para la Fortaleza de la Juventud

La educación es una meta eterna porque llegar a ser semejantes a Dios es una búsqueda eterna.

Si obtuviste un título hace mucho tiempo o tienes un trabajo en el que destacas, puedes y debes seguir aprendiendo, porque la educación siempre implica más tanto en el ámbito espiritual como temporal.

Si te sientes abrumado y ya no quieres estudiar, piensa en esto

Henry B. Eyring. Foto: La Iglesia de Jesucristo

Cuando el presidente Henry B. Eyring, segundo consejero de la Primera Presidencia, estudiaba física y matemáticas en la universidad, se sentía muy abrumado.

Su desánimo lo condujo a pensar en abandonar la universidad.

Sin embargo, una noche, una fuerte impresión se apoderó de su mente y relató:

“La ayuda vino en forma de voz, una voz real en mi mente. No era mi voz; era una voz suave y amorosa, pero firme. Las palabras expresadas fueron estas: ‘Cuando te des cuenta de quién eres realmente, lamentarás no haberte esforzado más’”.

Esta reflexión llevó al presidente Eyring a terminar la universidad, obtener un posgrado y luego, convertirse en maestro.

Tal vez te sientas satisfecho con el lugar en el que estás en tu educación o carrera. No obstante, aun tienes un potencial que desarrollar.

No pierdes nada, al contrario, ganas todo si te dedicas a aprender continuamente.

Nuestra responsabilidad de aprender

Russell M. Nelson. Imagen: La Iglesia de Jesucristo

El presidente Russell M. Nelson dijo lo siguiente sobre la importancia de obtener una educación:

“Por el carácter sagrado que tiene para nosotros el intelecto humano, consideramos que el obtener una educación es una responsabilidad religiosa”.

¿Por qué el obtener más educación podría ser una responsabilidad religiosa?

Presidente Nelson y sus escrituras

El presidente Russell M. Nelson estudia las Escrituras en su oficina en el Edificio de Administración de la Iglesia en Salt Lake City el 13 de abril de 2022.

Para responder esta pregunta, recurriremos a Doctrina y Convenios 88:79–80 que nos insta a ser instruidos sobre muchos temas…

“a fin de […] est[ar] preparados en todas las cosas, cuando de nuevo [n]os envíe a magnificar el llamamiento al cual [n]os h[a] nombrado y la misión con la que [n]os h[a] comisionado”.

Dios nos ama tanto que desea vernos progresar. Como Sus hijos, tenemos la capacidad única, sobre todas las demás criaturas en la Tierra, de llegar a ser como Él.

En las Escrituras aprendemos que, Dios “es perfecto en conocimiento” (Job 37:16). Por lo tanto, nuestro objetivo de llegar a ser perfectos debe incluir el esforzarnos por obtener un conocimiento más perfecto.

El aprendizaje no tiene por qué ser una oportunidad limitada

aprendizaje

Dieter F. Uchtdorf. Imagen: La Iglesia de Jesucristo

El aprendizaje continuo no solo es para aquellos que obtuvieron una educación universitaria. El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo:

“… Si no disponen de educación formal, no permitan que eso les impida adquirir todo el conocimiento posible. Bajo tales circunstancias, los mejores libros, en cierto sentido, pueden convertirse en su ‘universidad’, un salón de clases siempre abierto que admite a todos los que se presenten”.

El élder Uchtdorf nos indica que, si no podemos estudiar en la universidad por el momento, entonces busquemos conocimiento en los “mejores libros” (DyC 88: 118).

Es decir, en las Sagradas Escrituras, las enseñanzas de los profetas vivientes y textos que nos permitan adquirir otras habilidades y conocimientos.

El aprendizaje continuo no solo es para aquellos que obtuvieron una educación universitaria. Imagen: Canva

Estos pueden ser libros de expertos de confianza, herramientas de aprendizaje de institutos públicos de enseñanza superior, sitios educativos en línea, publicaciones de noticias, festivales culturales locales, etc.

Por supuesto, no todos los recursos contienen la verdad. No obstante, el estudio diario de la palabra de Dios puede ayudarnos a discernir la verdad en otros temas.

Podemos buscar el Espíritu y usar la sabiduría para determinar de qué fuentes aprender y qué partes de ellas son verdaderas.

En todo nuestro aprendizaje y formación académica, debemos buscar la dirección del Padre Celestial, ya que Su guía hará que nuestros esfuerzos educativos sean más provechosos.

Nuestra responsabilidad de servir a los demás con nuestro conocimiento

En todo nuestro aprendizaje y formación académica, debemos buscar la dirección del Padre Celestial, ya que Su guía hará que nuestros esfuerzos educativos sean más provechosos. Fuente: Shutterstock

En Temas del Evangelio, leemos lo siguiente sobre la educación:

“Dios quiere que eduquemos nuestra mente, mejoremos nuestras destrezas y perfeccionemos nuestras habilidades para que seamos una influencia más positiva en el mundo; que proveamos lo necesario para nosotros mismos, nuestra familia y los necesitados; y que edifiquemos el reino de Dios”.

Una forma de ser agradecidos con Dios por nuestra capacidad de aprender es compartiendo nuestro conocimiento con los demás.

Siempre habrá alguien que pueda beneficiarse con nuestro conocimiento y experiencia.

Una forma de ser agradecidos con Dios por nuestra capacidad de aprender es compartiendo nuestro conocimiento con los demás. Imagen: Canva

Puedes hacer esto a través de las redes sociales o acercándote a alguien que se encuentre en dificultades y no sepa qué camino seguir en su educación.

El presidente Nelson enseñó:

“…La educación es la diferencia que existe entre desear poder ayudar a otras personas y el ser capaces de ayudarlas”.

El propósito de aprender siempre será bendecir la vida de los demás con nuestro conocimiento.

Al utilizar lo que aprendimos para fortalecer a nuestros semejantes, nuestro propio conocimiento y experiencia aumentarán.

Así que, no dejes de aprender por tu bien y por el de tus semejantes. Tu conocimiento puede bendecir vidas.

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