Cómo calmé mi ansiedad al convertirme en madre durante la pandemia

espíritu

Después de años de que mi esposo y yo intentamos hacer crecer nuestra familia, le dimos la bienvenida a un bebé sano en mayo del año pasado.

Nunca imaginé que mi tan anhelado bebé, nacería en medio de la mayor crisis global que nuestra generación haya vivido.

A pesar de que el contexto de una pandemia es difícil, ser madre ha sido hermoso.

Después de ocho meses de ser madre, he descubierto algunas cosas que me han ayudado a encontrar conexión y paz en medio del aislamiento y la incertidumbre.

1. Orar en voz alta

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A menudo, me preocupo por mi bebé y su desarrollo social porque ha pasado toda su vida aislado de los demás.

Nuestra casa está muy tranquila durante el día porque solo estamos nosotros dos. Solo ha tenido unas cuantas interacciones con más de dos personas a la vez en toda su vida.

Pero, el mes pasado, decidí hacer mis oraciones en voz alta y con mayor intención.

Tal vez sea una tontería, pero deseo que mi bebé no solo nos escuche a mí y a mi esposo, sino que nos escuche hablando con él, entre nosotros y con Dios.

Mis mejores días son aquellos que comienzo con una oración en voz alta mientras mi bebé está cerca.

En un discurso de la Conferencia General de 2009, el presidente Thomas S. Monson dijo:

“A los que están al alcance de mi voz y que estén pasando desafíos y dificultades grandes y pequeñas, la oración brinda fortaleza espiritual; es el pasaporte a la paz… Los milagros se llevan a cabo por medio de la oración”.

Como madre primeriza, “los desafíos y las dificultades grandes y pequeñas” se sienten como mi vida diaria. Tener un “pasaporte a la paz” sería un alivio y una bendición muy valiosa para mí.

Tal vez eso también haga una diferencia para el bebé que está a mi lado.

2. Darte gracias a ti misma

Esto es muy importante para los padres. Especialmente, en medio de esta crisis mundial. Debemos dejar de ser tan duros con nosotros mismos y buscar consuelo.

El año pasado, el discurso que la presidenta Joy D. Jones compartió en la Conferencia General fue muy conmovedor. Ella dijo:

“Las mujeres tienen muchas responsabilidades, pero es imposible—e innecesario— cumplir con todas al mismo tiempo. El Espíritu nos ayuda a determinar en qué tarea hemos de centrarnos hoy”.

mundo de los espíritus

En su discurso de la Conferencia de Mujeres de BYU de 2018, la hermana Sharon Eubank también dijo algo muy inspirador:

“Es fácil sentirse abrumado por todo lo que se nos pide que hagamos. Sin embargo, hacer algo mejor no siempre significa hacer más.

No tienes que hacerlo todo, nunca terminas de trabajar y puedes estar bien con eso.

A medida que buscamos la voluntad del Señor y nos esforzamos por cumplirla, tenemos la seguridad de que Él acepta todos los pequeños esfuerzos”.

Élder Gong

Especialmente en los últimos meses, he intentado reconocer esas “muchas responsabilidades” en mi vida y me he dado cuenta de que son muy desafiantes.

Con la llegada de la maternidad, he experimentado un cambio de identidad. Además, con la pandemia, la mayoría de nuestras normas sociales se han ido por la borda.

Mi vida ha dado un gran giro, al igual que la de muchas otras personas. Sin embargo, encuentro paz en mis limitaciones mentales, físicas y emocionales al recordar las palabras de la hermana Eubank, esfuérzate más en “buscar la voluntad del Señor”.

3. Tener un propósito más elevado en el uso de las redes sociales

Sabemos que durante el 2020 las redes sociales estuvieron repletas de noticias lamentables sobre la pandemia, violencia, crisis política, odio, entre otros. Las redes sociales se convirtieron en todo menos en un lugar de distracción.

Así que decidí seguir el consejo del élder Stevenson de que el éxito en la vida proviene de una conexión significativa con los demás y agregar luz a sus vidas.

Comencé a utilizar las redes sociales con la finalidad por la que fueron creadas: “conexión”.

Empecé a relacionarme más con mis amigos y familiares a través de mensajes, llamadas y videollamadas. Además, permito que mi pequeño comparta la pantalla para que pueda empezar a reconocer rostros y para que otros puedan conocerlo incluso desde lejos.

4. Seguir las impresiones para servir

Recientemente, encontré esta hermosa cita del presidente Thomas S. Monson:

“A menudo, el desaliento puede obscurecer nuestro sendero y la frustración ser una compañera constante.

La sofisteria de Satanás podría estar susurrando en nuestros oídos: ‘No puedes salvar tu solo al mundo; tus pequeños esfuerzos no surten efecto alguno. No tienes tiempo de estar preocupándote por los demás’.

Confiando en el Señor, debemos alejarnos de tales falsedades y asegurarnos de que nuestros pies permanezcan firmes en el sendero del servicio y nuestro corazón y nuestra alma dedicados a seguir el ejemplo del Señor.

Y en momentos en que la luz de nuestra dedicación se desvanezca y nuestro corazón desfallezca, encontraremos consolación en Su promesa: ‘Por tanto, no os canséis de hacer lo bueno… Y de las cosas pequeñas proceden las grandes’”. (DyC 64:33)

manos servicio

No puedo pensar en un momento de mi vida en el que el desánimo y la frustración hayan sido tan generalizados.

No obstante, el servicio siempre ha sido un gran antídoto contra el temor y los momentos tristes de mi vida.

Me he sentido agradecida por las impresiones que he tenido para servir a los demás, incluso en mi capacidad actualmente muy limitada. Servir siempre me hace sentir que mi carga es un poco más ligera.

5. Permitirte llorar

Me encanta la cita del presidente de distrito del presidente Henry B. Eyring que compartió en un discurso de la Conferencia General de 2018:

“Hal, cuando conozcas a alguien, trátalo como si tuviera graves problemas, y acertarás más del cincuenta por ciento de las veces”.

Eso es más que cierto especialmente ahora.

Tengo muchos sentimientos encontrados sobre este año. Lamento que mi bebé no haya conocido a algunas personas, que mi esposo y yo no tengamos la oportunidad de disfrutar los momentos especiales que soñamos con nuestro bebé.

Me siento triste porque las personas cercanas a mí apenas conocen a mi bebé. También siento un poco de resentimiento porque nos arrebataron muchas experiencias como madres primerizas. Además, me preocupa que este aislamiento afecte el futuro de mi bebé.

Pienso también en que llegará el día en que todos recordemos este año y lamentemos lo que perdimos durante los eventos de 2020. Tal como, la muerte de un familiar y no poder despedirlo como se debe a causa del virus, estar alejados de quienes amamos, la cancelación de un matrimonio o una ceremonia de graduación.

sacrificios y bendiciones

A pesar de todo ello, encontré luz en el discurso del élder Jeffrey R. Holland de la Conferencia General de octubre de 2020:

“El COVID y el cáncer, la duda y el abatimiento, los problemas económicos y las pruebas familiares. ¿Cuándo se nos retirarán esas cargas? La respuesta es: ‘con el tiempo’.

Y el que sea un período corto o largo, no siempre lo podremos determinar nosotros, pero por la gracia de Dios, las bendiciones llegarán a los que se aferren al evangelio de Jesucristo.

Esa cuestión se resolvió en un jardín muy privado y en una colina muy pública de Jerusalén, hace mucho tiempo”.

Encontré paz, no comparando mi dolor con la actitud de “bueno, alguien siempre la pasa peor que tú”, sino al permitirme llorar por esas importantes oportunidades que perdí, al reconocer y respetar mis propias emociones en torno a una situación globalmente difícil, y entregar mis dolores más intensos al Salvador.

6. Reconocer bendiciones

El himno “Cuenta tus bendiciones” está lleno de sabios consejos, y realmente tengo mucho que agradecer. Como Ana, “por este niño oré”, y él es una bendición maravillosa y hermosa.

Siempre estaré agradecida de que 2020 lo haya traído a nuestras vidas. Una ventaja del aislamiento es que no tengo que compartir sus mejores caricias y risitas.

A medida que he contado mis bendiciones, mis dudas han comenzado a disiparse y, personalmente, he sido bendecida con más paz, esperanza, coraje, paciencia, compasión y amor.

Todos esos atributos son cosas que el mundo y toda nueva mamá, sin duda, podrían usar más.

Fuente: LDS Living

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