Nota: Si bien esta carta se dirige a las esposas de las Autoridades Generales, también se aplica a la vida de cada miembro y no miembro de la Iglesia que está viviendo la pandemia de COVID-19.

Días previos a la Conferencia General de abril de 2020, la hermana Wendy Nelson, la esposa del Presidente Russell M. Nelson, escribió una carta a las esposas de las Autoridades Generales de la Iglesia.

En la carta, en respuesta a la pandemia de coronavirus, la hermana Nelson alienta a las mujeres a orar y creer en los milagros.

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En dicha carta se señala el relato histórico de una plaga de grillos que descendió al Valle del Lago Salado a finales de mayo de 1848, casi un año después de que los pioneros se establecieran en el área. Al cabo de un tiempo, en respuesta a la lucha de los pioneros para eliminar a los grillos y a sus oraciones, bandadas de palomas llegaron de California al valle y se comieron a los grillos a principios de junio.

A continuación, compartiremos la carta de la hermana Nelson, que fue extraída de su libro “The Heavens Are Open” (“Los cielos están abiertos”) y compartida digitalmente por personas de diferentes países.

La carta se titula “Un mensaje de la hermana Wendy W. Nelson”:

Mis queridas hermanas,

Me desperté esta mañana NO por la sacudida de nuestra casa por otra réplica de los terremotos que hemos experimentado recientemente aquí en Salt Lake City, ni por una actualización en Internet del mapeo de la devastación del coronavirus. 

La primera imagen que vino a mi mente incluso antes de levantarme de la cama fue la pintura de Minerva Teichert, de la mujer orando en un campo que sufrió estragos  debido a los grillos. Se llama “El milagro de las gaviotas”. 

Conocen el verdadero relato. Los creyentes, como ustedes y yo, sabemos que el Señor envió innumerables gaviotas, en el momento de la más profunda angustia de algunos y de la fe más profunda de otros, para devorar los grillos y luego regurgitarlos en el Gran Lago Salado. ¿Cuál fue el resultado? Se salvaron las vidas de unos 4,000 pioneros.

Mis queridas hermanas, a quienes amo más de lo que creerían, ustedes y yo somos mujeres de Dios de los Últimos Días, discípulas de Jesucristo, que creemos en los milagros. ¿Por qué? Porque conocemos la fuente de esos milagros. Estamos perfectamente preparadas para participar en la realización del milagro que el Señor tiene reservado para el mundo. (Véase “oración” en la Guía  para el Estudio de las Escrituras)

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Mientras ustedes y yo sigamos orando, y ayunando según sea posible, el Señor ENVIARÁ “gaviotas” para devorar NUESTROS “grillos” (también conocido actualmente como coronavirus). 

Los políticos y los científicos harán todo lo posible para hacer proyecciones sobre los próximos días. Pero, no sabrán considerar “El milagro de las gaviotas”.

Si bien en esta Conferencia General de abril de 2020, no podremos abrazarlas ni escuchar los sentimientos de su corazón, estaremos pensando en ustedes, y siempre oraremos por ustedes, mientras hagan la obra por el Señor con la que se comprometieron en la vida premortal. 

El Salvador

Una obra que marca TODA la diferencia, ayudando a recoger al Israel disperso y a preparar a un pueblo listo para recibir al Salvador cuando Él venga nuevamente. 

Oro  para que cada una de nosotras escuche exactamente el mensaje de la Conferencia General de abril de 2020 que el Señor ha preparado para nosotras. 

Gracias por sus oraciones por esta Conferencia única, “memorable e inolvidable”, porque la lucha contra “la oposición” es real e implacable. 

Les dejo un saludo y agradecimiento del Presidente Russell M. Nelson, que las ama y honra a ustedes, a sus esposos y a los miembros de su familia. 

Con amor y fe

Wendy W. Nelson

PD: ¡LAS GAVIOTAS VENDRÁN MIENTRAS SIGAMOS ORANDO!

Fuente: Church News