El 2 de diciembre de 2016, la Primera Presidencia publicó su mensaje de Navidad en lds.org. Su mensaje explica los regalos que nosotros podemos ofrecerle a nuestro Salvador, Jesucristo, en esta época del año que celebramos su nacimiento.

Mensaje de Navidad 2016

Al celebrar el nacimiento de Jesucristo en esta Navidad, pensamos en ese momento sagrado en que “Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de la Paz” (Isaías 9:6) vino a la tierra como un bebé recién nacido. Al igual que los sabios, que buscaban a Cristo y le ofrecían dones, nosotros también debemos buscar a Jesús y poner ante Él nuestros dones más preciados: un corazón quebrantado y un espíritu contrito, nuestro amor y nuestra disposición a tomar sobre nosotros su nombre y caminar por el camino del discipulado.

“Yo soy la luz del mundo”, declaró el Salvador durante su ministerio mortal, y “el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). Lo seguimos cuando lo recordamos siempre, imitamos su ejemplo y vamos haciendo el bien.

En esta época navideña, que nuestra fe se fortalezca a medida que seguimos a Jesucristo. Verdaderamente, Él es nuestro Salvador y Redentor, que fue “herido por nuestras transgresiones,… y por sus heridas fuimos nosotros sanados” (Isaías 53: 5). Nosotros testificamos solemnemente que Él vive y que por Su amor y sacrificio expiatorio, Él ofrece el don de la salvación a todos los hijos de Dios.

Thomas S. Monson

Henry B. Eyring

Dieter F. Uchtdorf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este artículo fue escrito originalmente por LDS Living Staff ay publicado en  ldsliving.com, con el título  “First Presidency Issues 2016 Christmas Message
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