Es poco probable que alguien en La Iglesia, a excepción de los apóstoles, anticipara que Neal A. Maxwell sería llamado al Quórum de los Doce Apóstoles cuando sucedió.

Hasta donde sabía la mayoría de personas, no había ningún puesto disponible. Por lo general, se llama a un nuevo apóstol cuando muere un apóstol. Sin embargo, en 1981, la salud de los tres miembros de la Primera Presidencia estaba debilitándose. Después de muchos años enérgicos de servicio juntos, comenzaron a reducir su ritmo de trabajo.

El Presidente Spencer W. Kimball, en recuperación de una cirugía, sintió “un inquieto deseo de infundir la vitalidad necesaria en la Primera Presidencia.” El 15 de julio, el Presidente Kimball llamó al Élder Gordon B. Hinckley para ser el cuarto miembro de la Presidencia. Esto dejó un puesto libre en el Quórum de los Doce Apóstoles.

Neal A. Maxwell también estaba recuperándose de una cirugía, aunque la suya fue un procedimiento muy leve (una operación del tabique nasal). Apenas había salido de la cirugía cuando la oficina del Presidente Kimball estaba haciendo llamadas a su casa y luego, al hospital. Al ubicar a Neal A. Maxwell , el Presidente Kimball pronto entró por la puerta de la habitación del hospital, “con un aire inusual de urgencia, cuando se fueron las visitas del hospital.”

“Neal A. Maxwell, todavía un poco atontado, intentó con el mejor de los ánimos estar feliz mientras luchaba contra los efectos de la anestesia. El hermano Kimball se inclinó para darle un beso en la mejilla y chocó su nariz sin querer, era muy difícil no hacerlo porque estaba envuelto en muchas vendas.”

Neal A. Maxwell

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“Después de intercambiar algunas palabras amables sobre el estado de salud de Neal A. Maxwell, el Presidente Kimball fue rápidamente al grano. Le explicó lo que estaba sucediendo con el Élder Hinckley – noticia que Neal A. Maxwell  recibió con gran entusiasmo. Luego, con afectuosa seriedad, llamó al Élder Maxwell para que se convirtiera en un miembro del Quórum de los Doce. Neal A. Maxwell  necesitaría ser dado de alta del hospital anticipadamente con el fin de asistir a la reunión en el templo dos días después, sin poder decirle a su doctor por qué debía irse.”

Esa noche, el hijo de Neal A. Maxwell , Cory, lo visitó en el hospital después de recibir la noticia. Neal A. Maxwell estaba dormido cuando llegó y Cory recordó más tarde, “Solo me quedé de pie mirándote por un minuto… me di cuenta del gran hombre que eras y de cuánto te amaba. Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas mientras te miraba y pensaba en todo lo que significabas para tantas personas (y nuestro Padre Celestial). Justo en ese momento te moviste y abriste tus ojos.”

Neal A. Maxwell

Cuando Neal A. Maxwell  llegó al templo el jueves por la mañana, le hicieron pasar al salón histórico de reuniones del cuarto piso, donde la nueva Primera Presidencia de cuatro miembros y otros once apóstoles lo esperaban. No fue hasta después de tomar asiento que se dio cuenta de que todavía llevaba, sin darse cuenta, la pulsera de plástico del hospital, un pequeño símbolo de su gran sorpresa.

El Presidente Kimball explicó que el Presidente Hinckley acababa de ser apartado y que Neal A. Maxwell ocuparía el puesto que, de ese modo, se había creado. Luego, todos sus hermanos colocaron sus manos sobre su cabeza y, con el Presidente Tanner dirigiendo, lo ordenaron como apóstol y lo apartaron como miembro de los Doce.

El Élder Maxwell continuó sirviendo como un amado apóstol hasta su fallecimiento en julio de 2004. Fue muy conocido por su fidelidad al Señor y sus mensajes bien elaborados y elocuentes. En un artículo de la revista Ensign en su honor, La Iglesia compartió lo siguiente: “Conocido por su extenso vocabulario y elegante estilo de escritura, el Élder Maxwell siempre presentó un desafío para los traductores. Durante una conferencia general, los traductores clasificaron cada mensaje en niveles de dificultad. Todos los mensajes encajaban en los niveles del uno al cuatro, a excepción del mensaje del Élder Maxwell, que se encontraba solo en el nivel cinco.”

Artículo originalmente escrito por Bruce C. Hafen, extracto del libro “A Disciple’s Life: The Biography of Neal A. Maxwell,” y publicado en ldsliving.com con el título “The Story Behind When a 16th Apostle Was Called.”