Nuevos hábitos: Deja de ponerte metas que no vas a cumplir

Cuando intentes dejar atrás tus malos hábitos, debes reemplazarlos por buenos hábitos.

Si te pareces un poco a mí, tu meta de cambiar tus malos hábitos se centran en lo que no estás haciendo:

No dormir demasiado.

No estresarte con el tráfico.

No abrir YouTube durante un descanso de tu hora de estudio y ver videos hasta darte cuenta de que el examen es mañana. En lugar de estudiar, ver memes y fotos en Instagram durante horas. ¿Entonces? ¿Te sientes identificado? Yo sí.

El presidente Spencer W. Kimball (1895-1985) dijo que “los cambios ocurren al reemplazar los hábitos menos deseables por buenos”.

La palabra clave aquí es reemplazar. Eliminar lo negativo es genial. Pero, si no llenas ese espacio con algo bueno, corres el riesgo de volver al punto de partida o de poner algo igual de negativo en su lugar.

Entonces, si estás intentando eliminar un mal hábito, establece metas. Identifica un hábito que quieras romper. En lugar de simplemente dejarlo, identifica un buen hábito que desees cultivar.

Para ayudarte a comenzar, compartiré 9 malos hábitos (que son muy comunes) y con qué reemplazarlos. ¡Veamos!

Sentir vergüenza de ti mismo

Si empiezas a sentirte avergonzado y a pensar cosas malas sobre ti, tómate un momento para enumerar tres cosas que realmente te gustan de ti. Por ejemplo, tu deseo de servir a los demás o tu talento para hacer algo diferente.

Si no puedes, nuestro Padre Celestial te ayudará a reconocer tus dones. Además, puedes leer tu bendición patriarcal. Repite esto cuantas veces sea necesario.

Quejarte

Todo el mundo necesita desahogarse. Sin embargo, el hábito de quejarte puede hacer infelices a todos los que te rodean. Debes permitir que la gratitud también sea parte de tu desahogo. Cuando sientas la tentación de quejarte, haz una lista mental de cinco cosas por las que estás agradecido. Luego, comparte una de esas cosas con un amigo.

Preocuparte excesivamente

¿Alguna vez aumentaste la proporción de alguna situación? Sí, yo también.

Cuando sientas que viene una ola de preocupación, ora y concéntrate en la perspectiva eterna. Algunas personas dicen que la meditación ayuda mucho. No te preocupes si no sabes cómo meditar, hay muchas aplicaciones que pueden guiarte. Concéntrate en la respiración profunda durante 10 minutos y observa cómo te sentirás después.

Alejarte de la gente

Quieres hacer amigos, pero la presión de hablar con la gente en una fiesta, baile o actividad del Instituto puede ser desalentadora. Alivia esa presión estableciendo metas pequeñas. Por ejemplo, habla con dos personas nuevas antes de regresar a la comodidad de tu sofá. Aumenta esa meta gradualmente.

Pasar horas en Instagram

Claramente, te encantan las fotos. Entonces, ¿por qué no dedicar tiempo a perfeccionar tus habilidades en la fotografía?

En lugar de tomar selfies, intenta fotografiar la naturaleza o tomar algún otro tipo de fotos que aún no hayas probado.

Aprende nuevas funciones de la cámara o lee un libro sobre el tema. Este también puede ser un momento para socializar, ¡pídeles a tus amigos que sean los modelos de tus fotos!

Ver demasiada TV

En lugar de usar la televisión para relajarte, lee un buen libro, sal a caminar o intenta hacer algún tipo de pintura en acuarela. ¡Haz algo que te llene y te haga sentir experto!

Redes sociales

Si tienes tiempo para las redes sociales, tienes tiempo para socializar. Desconéctate de las redes sociales y llama a un viejo amigo o familiar que siempre veas en Facebook. Incluso puedes establecer la meta de llamar a alguien de tu lista de contactos una vez a la semana.

Obsesión por las compras

Forma parte de un grupo de voluntarios. Cuanto más tiempo sirvas, menos tiempo tendrás para gastar tus ahorros o el límite de tu tarjeta de crédito.

Consumir demasiada comida chatarra

¡Haz una lista antes de ir al mercado y cúmplela! (Puede ser difícil, lo sé). Si no tienes galletas en casa, no puedes comerlas. Así que reserva un tiempo el sábado para comprar bocadillos saludables para la semana. Guárdalos para cuando el hambre golpee a media tarde.

Conclusión

Todos tenemos malos hábitos. Pero, no tenemos que cargar con ellos toda la vida. El élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, habló al respecto:

“Puedes cambiar todo lo que desees y puedes hacerlo muy rápido”. 

Entonces, si tienes algo que deseas cambiar, ¡cámbialo! ¡Hay muchas metas que puedes alcanzar y buenos hábitos que puedes desarrollar!

Fuente: churchofjesuscrist.org

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