Cuando los visitantes entren al nuevo Templo de Cody, Wyoming, durante su jornada de puertas abiertas, encontrarán mucho más que arquitectura, espacios sagrados y detalles inspirados en la región.
Cerca de la entrada hay una pintura que cuenta también una historia personal: la de un artista que durante años esperó la oportunidad de crear una obra para el templo y que, después de pensar que esa posibilidad se había perdido, terminó viendo su deseo hacerse realidad.
La obra se llama «Heart Mountain Glory» y fue creada por el artista Mark McKenna. Su paisaje representa a Heart Mountain, uno de los lugares más reconocidos y queridos de la región de Cody. Pero detrás del cuadro hay una historia de paciencia, perseverancia y lo que McKenna describe como una tierna misericordia de Dios.
Un deseo que parecía haber quedado en el olvido

Mark McKenna y su familia vivieron durante 15 años en la zona de Cody, Wyoming. Cuatro de sus seis hijos nacieron allí, por lo que el lugar ocupa un espacio especial en la historia de su familia.
Cuando el entonces presidente Russell M. Nelson anunció en 2021 la construcción de un templo en Cody, Mark se emocionó. Como artista y como alguien que amaba el templo, tenía el deseo de crear una pintura que pudiera formar parte del nuevo templo.
Por eso se puso en contacto con la persona encargada de servir como enlace entre los artistas y el Comité de Arte del Templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La idea era presentar una propuesta para una de las obras originales que suelen encargarse para nuevos templos.
Sin embargo, las cosas no avanzaron como esperaba.
La persona con la que Mark había establecido contacto dejó su puesto y durante dos años no recibió respuesta. Con el paso del tiempo, parecía que su oportunidad había desaparecido. De hecho, para cuando volvió a surgir la posibilidad de presentar su propuesta, los espacios destinados inicialmente a las pinturas originales del Templo de Cody ya estaban ocupados.
Aun así, Mark decidió enviar la maqueta digital que había preparado y fue entonces cuando su historia tomó un rumbo inesperado.
Heart Mountain: un símbolo de la región que llegó al templo

La pintura que Mark tenía en mente estaba inspirada en Heart Mountain, una montaña que se eleva sobre la cuenca de Bighorn y que forma parte del paisaje más característico de la zona del templo.
Para el artista, ese lugar era un símbolo profundamente conectado con Cody y con las personas que viven allí.
«Heart Mountain es el lugar más querido de la región», explicó Mark al hablar sobre la obra. «Todo el mundo adora Heart Mountain».
Su propuesta finalmente llegó al nuevo enlace y fue presentada al Comité de Arte del Templo. El tema elegido resultó especialmente adecuado por su conexión con la identidad local, ya que este tipo de obras puede ayudar a incorporar elementos regionales al interior de los templos.
Antes de recibir el encargo definitivo, sin embargo, Mark tuvo que superar una prueba más: el comité le pidió que realizara primero un estudio al óleo de menor tamaño para comprobar cómo podía desarrollar la obra.
Aquel primer estudio medía aproximadamente 20 por 30 pulgadas. Hoy, esa primera versión tiene un lugar especial en la casa de la familia de Mark. El artista contó que la pintura se encuentra sobre la chimenea, en uno de los lugares más visibles de su nuevo hogar.
Para él, conservar aquel primer estudio se convirtió en un recordatorio de todo el camino que recorrió antes de que la obra final llegara al templo.
Una sorpresa al ver la pintura en su lugar

La versión final de «Heart Mountain Glory» mide 40 por 60 pulgadas. Y cuando Mark tuvo finalmente la oportunidad de verla instalada en el Templo de Cody, la experiencia lo conmovió profundamente.
Él esperaba cumplir su deseo de que una de sus pinturas pudiera estar dentro del templo. Sin embargo, la ubicación de la obra superó sus expectativas. Mark comentó que no le habría importado dónde estuviera colocada con tal de que pudiera formar parte del templo.
Para él, el simple hecho de saber que su obra estaría en una casa del Señor ya era suficiente, pero su pintura terminó en un lugar que los visitantes pueden apreciar desde los primeros momentos de su recorrido.
Al verla allí, Mark se sintió abrumado. Describió todo lo ocurrido como algo inesperado y especial, como una experiencia en la que sintió que Dios estaba al tanto de un deseo que había guardado durante mucho tiempo.
Su historia adquiere aún más significado porque durante dos años pensó que su proyecto no avanzaría. Sin embargo, lo que parecía ser una oportunidad perdida terminó convirtiéndose en una obra que ahora forma parte de uno de los nuevos templos de la Iglesia.
Una pintura creada con el deseo de llevar paz

Más allá del significado personal que tiene para su creador, Mark espera que «Heart Mountain Glory» pueda producir algo importante en quienes la observen.
Su mayor deseo, explicó, es que la pintura brinde paz y consuelo. El artista espera que su obra transmita alegría, esperanza y una sensación edificante a quienes entren al templo para adorar. Ese propósito conecta con lo que el templo significa para él y para su familia.
«Mi esposa, mi familia y yo amamos el templo», expresó Mark. «Nos encanta ir al templo y servir en él. Es una parte importante de nuestra forma de adorar».
Así, la pintura de Mark refleja la relación personal de un artista con un lugar que conoce, ama y representa años importantes de su vida. Ahora, ese paisaje que durante tanto tiempo formó parte del horizonte de su familia también tiene un espacio dentro del templo.
El templo abre sus puertas al público

La historia de Mark McKenna se dio a conocer mientras el Templo de Cody, Wyoming recibe a visitantes durante su jornada de puertas abiertas.
El público en general ya puede recorrer esta nueva casa del Señor todos los días, excepto los domingos, hasta el 12 de septiembre de 2026, sin necesidad de realizar una reserva.
Esta será una oportunidad para que personas de diferentes creencias conozcan el interior del templo antes de su dedicación, incluyendo sus distintos salones, detalles arquitectónicos y las obras de arte seleccionadas para formar parte de este espacio sagrado.
Entre ellas estará «Heart Mountain Glory», una pintura cuya historia comenzó con una propuesta, pasó por dos años de silencio y terminó convirtiéndose en algo que su propio creador jamás imaginó que tendría una ubicación tan especial.
El Templo de Cody, Wyoming será dedicado el domingo 25 de octubre de 2026, y la ceremonia estará presidida por el élder Clark G. Gilbert.
Una historia de arte, paciencia y esperanza

La historia de Mark también nos enseña que a veces, detrás de una pintura en el templo existe una historia de años.
El Templo de Cody, Wyoming también atravesó momentos de debate público relacionados con su construcción y ubicación, pero la apertura de sus puertas permite ahora mostrar otra cara de su historia: la de las personas, los paisajes y los detalles locales que han quedado incorporados al edificio.
Para Mark, el resultado de su pintura en el templo es un sueño hecho realidad. Después de años de espera, «Heart Mountain Glory» se convirtió en una de las primeras obras que los visitantes podrán encontrar al entrar.
Ahora, mientras los visitantes recorren el Templo de Cody, Wyoming durante sus puertas abiertas, también podrán detenerse frente al paisaje detallista de «Heart Mountain Glory» y descubrir, detrás de sus pinceladas, una historia de paciencia, fe y esperanza.
Fuente: Deseret News
