Si has llegado aquí es porque necesitas un empujón para hacer las paces con alguien que te importa. La única condición para que esta guía te ayude es que la leas hasta el final. Sigue leyendo

Nuestro Creador es un “Dios de paz” (Hebreos 13: 20) y desea que sus hijos se relacionen pacíficamente. Sin embargo, no es fácil convivir con las personas, ya que cada una es muy diferente, cada una tiene su propia personalidad y atributos.

En el mundo habitan más de 7 mil millones de personas y los conflictos de personalidad son inevitables.

¿Te gustaría hacer las paces con alguien? ¿Pensaste en alguien con quien discutiste? ¿Cómo puedes hacer las paces cuando eso se te hace muy difícil? En la Biblia encontramos consejos excelentes:

1. Perdonar con sinceridad

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Así como Dios nos perdonó, debemos perdonar:

“Soportándoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro; de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Colosenses 3: 13).

“Aquel que no es capaz de personar a los demás destruye el puente sobre el cual él mismo tendrá que pasar”, Edward Herbert.

Tal vez hasta exista una razón para que no quieras perdonar. Quizás, te sientas en el derecho de no hablar con la otra persona. Puede ser que hasta pienses que es la otra persona la que debe buscarte.

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¿Qué pasa si esa persona no se da cuenta de que se equivocó o si piensa que tú eres la que se equivocó? Probablemente la situación será la misma.

Seguir el consejo de la Biblia de perdonar a la otra persona es lo mejor que puedes hacer.

Si Dios registrara todos nuestros errores, ¡estaríamos condenados o perdidos! (Salmos 130: 3). Por el contrario, Dios es “misericordioso y clemente, lento para la ira y grande en misericordia” (Salmo 103: 8) porque “Él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo” (Salmo 103: 14).

2. Conversa

A veces, cuando alguien nos ofende, nos encargamos de hacer que los demás se enteren de nuestro dolor. Sin embargo, la Biblia nos recomienda exactamente lo contrario:

“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele entre tú y él solos; si te escucha, has ganado a tu hermano” (Mateo 18: 15).

Tal vez, los sentimientos negativos, el miedo, la rabia y la vergüenza, nos impidan buscar a la otra persona para solucionar el problema. Pero, si el problema es grave y no logras dejarlo de lado, ve y conversa con esa persona. Intenta resolver el problema de la siguiente manera:

  • Pronto: Sin demora. Cuanto más tiempo pase, va a ser peor. Es como cuando una hoja se cae al agua: Si la recogemos de inmediato, la podremos secar más fácil. Pero, si demoramos en recogerla, se puede deshacer. Intenta seguir el consejo de Jesús:

“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5: 23 – 24).

corazón roto

  • En privado: Es difícil mantener las cosas en privado cuando alguien nos ofende. Necesitamos resistir la tentación de contarles a los demás sobre lo sucedido.

“Trata tu causa con tu prójimo y no descubras el secreto a otro” (Proverbios 25: 9).

  • Pacíficamente: Juzgar a quien tiene la razón o a quién está equivocado es lo que queremos hacer instintivamente. Resistirnos a esa tentación de juzgar es lo más sabio que podemos hacer. El objetivo es hacer las paces y no buscar ganar la discusión.

Intenta usar la palabra “yo” en lugar de “tú”. Decir “Me puse triste porque…” puede funcionar mejor que decir “tú me lastimaste”. La Biblia nos da la siguiente recomendación:

“Así que, sigamos lo que conduce a la paz, y a la edificación de los unos a los otros” (Romanos 14: 19).

3. Ten paciencia

“No paguéis a nadie mal por mal” (Romanos 12: 17).

Quizás tus intentos no tendrán éxito de inmediato y pronto pensarás en darte por vencido. Pero, se paciente. Las personas tienen personalidades distintas y grados diferentes de madurez.

Algunos necesitan más tiempo para calmarse y otros aún están aprendiendo a mostrar cualidades cristianas. Mientras las personas atraviesen ese proceso, demostrar amor y bondad es el mejor camino que puedes tomar.

ser uno

“No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien” (Romanos 12: 21).

Para hacer las paces, debemos esforzarnos por ser más humildes, pacientes y amorosos. El proceso de perdonar no ocurre de la noche a la mañana, tendremos que abandonar nuestra zona de confort. Pero, vale la pena mantener relaciones pacíficas. Solo así haremos lo que nuestro Padre Celestial nos pide:

“Ámense los unos a los otros como yo os he amado” (Juan 13:34)

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Inaê Leandro y fue publicado en maisfe.org con el título “Como você pode fazer as pazes com alguém?“.