Élder Aidukaitis: Si el Señor inspira tus planes, te llevará más lejos de lo que imaginas

Ayer, 2 de mayo, en un devocional para los estudiantes de BYU-Pathway Worldwide, el élder Marcos A. Aidukaitis dio un hermoso discurso sobre la importancia de establecer metas.

El Setenta Autoridad General señaló:

“El Señor mismo declaró Su meta de una manera muy clara: ‘Porque, he aquí, esta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39).

Para lograr Su meta, Él creó un plan: el plan de salvación, también conocido como plan de redención o plan de felicidad.

Nuestro ejemplo de planificación

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Para que el Señor pudiera ejecutar Su plan, era necesario crear la Tierra y todo lo que hay en ella, dijo el élder Aidukaitis.

“¿Pueden imaginar a Dios [organizando] las luces en la expansión del cielo [de tal modo que] separaran el día de la noche? y ¿Pueden imaginar a Dios [organizando las luces] para que fueran por señales y estaciones, por días y años” (Abraham 4:14)?”, preguntó.

El Padre Celestial y el Salvador tuvieron que hacer un plan minucioso para que las estrellas y los planetas estuvieran a la distancia perfecta de la Tierra, incluido el sol.

Si el sol estuviera demasiado cerca de la Tierra, la Tierra ardería. Sin embargo, si estuviera demasiado lejos de la Tierra, ésta se congelaría.

Tales consideraciones muestran “que Dios es muy cuidadoso en sus procesos de planificación y construcción”, dijo.

Si no te pones metas, solo lograrás una pequeña parte de tu potencial

Luego, el élder Aidukaitis compartió las palabras de M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles:

“Estoy plenamente convencido de que si no nos fijamos metas en la vida ni aprendemos a dominar las técnicas del vivir para alcanzarlas, llegaremos a la vejez y miraremos hacia atrás y nos daremos cuenta de que habremos logrado tan solo una pequeña parte de nuestro pleno potencial. Si llegamos a dominar los principios relacionados con el establecimiento de metas, entonces surtiremos una gran diferencia en los resultados que logremos en esta vida”.

El élder Aidukaitis agregó:

“La vida ya es bastante difícil. Sin metas y planes, la vida puede ser cada vez más difícil”.

Las metas reflejan los deseos de nuestro corazón y nuestra visión de lo que podemos lograr

metas

Luego, invitó a la audiencia a visualizarse en 20 o 40 años:

“Imaginen el tipo de persona que les gustaría ser. Con suerte, querrán ser más como el Salvador. Imaginen a su familia y qué tipo de comodidades les gustaría brindarles. ¿Cuánto les gustaría poder contribuir a los pobres, a las buenas causas y al reino de Dios?”

El élder Aidukaitis señaló que trabajar para conseguir lo que queremos no será fácil. “Sin embargo, será más sencillo con un plan”.

Continuó su discurso citando “Predicad Mi Evangelio”:

“Las metas reflejan los deseos de nuestro corazón y nuestra visión de lo que podemos lograr. A través de las metas y los planes, nuestras esperanzas se transforman en acción. El fijar metas y el hacer planes son actos de fe”.

El élder Aidukaitis invitó a los alumnos a buscar revelación al planificar su futuro:

“Determinen lo que necesitan hacer para llegar al destino inspirado que se propusieron a ustedes mismos”.

Sé diligente en tus planes aunque sea difícil y estés cansado

Para terminar su discurso, el élder Aidukaitis aconsejó:

“Sean diligentes en seguir su plan incluso cuando sea difícil o cuando estén cansados.

Continúen con paciencia frente a ‘…las demoras, los problemas, la oposición y el sufrimiento sin enojo, frustración ni ansiedad… [teniendo] la habilidad de hacer la voluntad del Señor y aceptar las cosas a Su tiempo.

Cuando tienes paciencia, eres capaz de soportar las presiones y eres capaz de afrontar la adversidad con calma y esperanza’” (“Predicad Mi Evangelio”, pág. 120).

Las metas desafiantes pueden llevar a las personas a logros más grandes, dijo el élder Aidukaitis.

“Cuando queremos lograr algo extraordinario, tenemos que depender de la ayuda del Señor en todo momento. Porque Él conoce los deseos de nuestro corazón, Él comprende los planes que hemos hecho, Él ve nuestros esfuerzos y Él está consciente de nuestras dificultades. Confiar constantemente en el Señor y permanecer cerca de Él es una expresión de nuestra fe en Él”.

El élder Aidukaitis expresó su confianza en que, si el Señor inspira nuestros planes, “Él nos bendecirá más allá de nuestros sueños. Él nos llevará más lejos de lo que nosotros solos podríamos llegar”.

Fuente: Church News

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