Para muchas personas, el cumpleaños es un día marcado por regalos, festejos y atención personal. Sin embargo, recientemente algunas mujeres de la Iglesia de Jesucristo están redefiniendo esa fecha especial.

Lejos de buscar ser servidas, ellas han transformado su cumpleaños en una oportunidad para servir y bendecir a otros. Historias como esta muestran cómo el servicio, incluso en un día tradicionalmente centrado en uno mismo, puede convertirse en una celebración muy significativa.

Un cumpleaños número 70 diferente

Gwynne Fullmer posa para una foto con pasteles de cumpleaños y globos mientras trabaja como voluntaria en el Banco de Alimentos del Medio Oeste en Gilbert, Arizona. Imagen proporcionada por Gwynne Fullmer

Poco antes de cumplir 70 años, Gwynne Fullmer, de Arizona, se encontró reflexionando seriamente sobre esa nueva etapa de su vida. Para ella, cumplir 70 años era todo un hito que la llevó a preguntarse qué significado quería darle a ese cumpleaños.

Esa reflexión la llevó a organizar algo distinto a lo tradicional: una fiesta de cumpleaños sirviendo en un banco de alimentos. ¿Cómo así? Esta idea resultó debido a que Gwynne llevaba más de una década como voluntaria en el Midwest Food Bank en Gilbert, Arizona y vió a otras personas celebrando ocasiones especiales allí. ¿Por qué no celebrar un cumpleaños?

«Me animé», dijo Gwynne y rápidamente su idea tomo fuerza.

Amigos y familiares de Gwynne Fullmer preparan bolsas de refrigerios en el Banco de Alimentos del Medio Oeste en Gilbert, Arizona. Imagen proporcionada por Gwynne Fullmer

Tras publicar la invitación a su «inusual» cumpleaños en redes sociales, amigos, familiares, vecinos, miembros de su barrio y estaca y hasta antiguos compañeros de trabajo se sumaron a la iniciativa.

El día de su cumpleaños, alrededor de 35 personas se reunieron para etiquetar latas de alimentos y preparar bolsas de snacks, antes de compartir pastel y helado juntos.

“Me conmovió mucho ver a tantos amigos y familiares juntos”, expresó Gwynne.

Más tarde, el banco de alimentos incluso recibió llamadas de personas interesadas en organizar celebraciones similares demostrando que la iniciativa de Gwynne tuvo un gran impacto.

El servicio como regalo de cumpleaños

El grupo a la direccipon de Lisa recorrió las habitaciones cantando villancicos y entregando tarjetas hechas a mano. Imagen proporcionada por Lisa Zuniga

Dejando un poco de lado la historia de Gwynne, en Texas, Lisa Zúñiga también encontró en el servicio la manera perfecta de celebrar su cumpleaños.

Desde pequeña, las canciones navideñas habían sido parte de su vida familiar, y con los años, esa tradición se convirtió en una forma de consuelar a quienes más lo necesitaban. Cuando se acercaba su cumpleaños en diciembre, una frase de la campaña Ilumina el Mundo resonó en su corazón:

«Añade luz a tus tradiciones de Navidad».

En ese momento, supo lo que debía hacer para celebrar su cumpleaños. Ese año, en lugar de recibir regalos, ella invitó a su familia, amigos y misioneros a acompañarla a un centro de rehabilitación y cuidado de ancianos en Harker Heights, Texas.

Allí, con un ukelele en mano, el grupo recorrió las habitaciones cantando villancicos y entregando tarjetas hechas a mano.

“Hubo sonrisas, lágrimas, risas y momentos de pura conexión», recordó Lisa.

Para ella, ese día se convirtió en uno de los cumpleaños más memorables de su vida. Como parte de su reflexión, Lisa testificó:

«Cuando elegimos el servicio en lugar de centrarnos en nosotros mismos, incluso en un día que se supone debe ser todo para nosotros, el Señor multiplica la alegría».

Una forma de vivir el evangelio

El servicio desinteresado trae alegría duradera. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Estas historias reflejan que el servicio desinteresado trae alegría duradera. Cumplir años sirviendo a otros, no le resta importancia a la celebración personal, sino la amplía, permitiendo que otros también participen de nuestro gozo.

Las experiencias de Gwynne y de Lisa son un claro llamado a replantear cómo vivimos los momentos especiales de nuestras vidas.

Tal vez no todos celebraremos un cumpleaños sirviendo en un banco de alimentos o cantando en un asilo, pero el mensaje siguee siendo el mismo: incluso las fechas más personales pueden ser oportunidades para reflejar la luz de Cristo mediante el servicio.

Así es cómo se vive realmente el evangelio.

Fuente: Church News

Video relacionado

También te puede interesar