“A veces al aceptar un llamamiento, nuestra capacidad de servir es muy limitada, pero el Señor acepta nuestros mejores esfuerzos, SEAN CUALES SEAN.”

Tengo amigos que están recibiendo ayuda profesional para combatir la depresión, pero prefieren inactivarse antes que lidiar con el estrés de tener un llamamiento debido a la depresión o decirle al obispo que no. 

Hay mucha presión al aceptar un llamamiento. ¿Es esta una doctrina o cultura de la Iglesia? ¿Qué pasa con los llamamientos que hacen que la vida de una persona sea triste e infeliz, tanto así que prefieren dejar la Iglesia? He leído el discurso del Élder Holland pero no responde a mis preguntas.

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Respuesta

Esto es realmente más complicado de lo que parece a simple vista. No existe sólo “una” respuesta correcta, sin embargo, haré todo lo posible para compartir algunas de mis ideas.

En primer lugar, la “presión” de la que hablas puede ser real o percibida por la persona que recibe el llamamiento. Creo que mucho de esto se percibe en lugar de ser real. 

Los seres humanos están hechos para crear lazos con otras personas. Queremos y necesitamos “encajar” con el resto. En nuestra Iglesia, los llamamientos son asignaciones que realizamos, por lo que no aceptar un llamamiento se siente como una rebeldía y la persona que rechaza un llamamiento siente como si todos lo estuvieran juzgando.

Recuerda que los obispos (y sus consejeros) son hombres bondadosos que realmente desean ayudar. La mayoría de las veces no tienen un conocimiento amplio sobre temas de salud mental, por lo que podrían necesitar un poco de ayuda para comprender la situación. 

Pienso que cualquier obispo sería muy comprensivo si es que alguien dijera que no puede aceptar un determinado llamamiento en este momento debido a la depresión.

Puede que te sorprenda, pero las personas rechazan llamamientos todo el tiempo, y no por la depresión. Algunas personas simplemente rechazan los llamamientos que no quieren realizar.

aceptar un llamamiento viuda

La otra cara de la moneda es la creencia de que el servicio puede ayudar a alguien con depresión. Una vez más, esto es más complicado de lo que parece a simple vista. Sí, el servicio es bueno, pero a veces aquellos que no conocen lo que es la depresión pueden sobreestimar cómo puede afectar a una persona deprimida, o qué diferencia haría. Es algo que depende de cada persona.

Un amigo mío dijo que el pasaje de la escrituras sobre las monedas de la viuda también se aplica al servicio. A veces podemos servir con una gran capacidad, y a veces nuestra capacidad de servir es muy limitada, pero el Señor acepta nuestros mejores esfuerzos, SEAN CUALES SEAN.

Para algunos, el llamamiento correcto puede ser justo lo que necesitan. Por ejemplo, una amiga mía que estaba luchando contra la depresión tuvo un momento difícil en la Escuela Dominical y la Sociedad de Socorro. Su sabio obispo la llamó como encargada de la biblioteca del barrio.

aceptar un llamamiento

Mi amiga encontró gran alivio en esto, ya que la “excusó” de asistir a la Escuela Dominical y la Sociedad de Socorro por un tiempo. También le ofreció tener un poco de interacción con los miembros del barrio, pero no demasiada. 

Recuerda, sólo porque uno no se sienta con ganas de enseñar una clase, no significa que no haya una forma pequeña de servir, una forma de ofrecer nuestras dos monedas como aquella viuda.

Si una persona realmente no puede servir, el obispo lo entenderá. Una hermana me dijo que no tenía un llamamiento. Cuando ella le preguntó a su obispo al respecto, él dijo: “Tu llamamiento en este momento es sanar”. Como dije, no hay sólo UNA respuesta correcta.

esperanza aceptar un llamamiento

Es el hombre natural, o Satanás, el que anima a las personas deprimidas a quedarse en casa. Por favor aconséjale a tus amigos que se aferren a la Barra de Hierro y que hablen con sus obispos.

He tenido muchos obispos a lo largo de los años, y aunque ninguno fue perfecto, todos fueron amorosos y se esforzaron mucho por hacer la voluntad del Señor. Dales la oportunidad de ayudar, y con suerte ambos se beneficiarán.

Fuente: askgramps.org