Escuchar los susurros del Espíritu: Acércate más a Dios en estos tiempos difíciles

Dios

En un devocional del Sistema Educativo que se llevó a cabo el 2 de marzo, la hermana Linda K. Burton, presidenta general de la Sociedad de Socorro, dijo lo siguiente:

“Mi deseo más profundo es que aumentemos nuestra capacidad de escuchar y entender las impresiones del Espíritu y actuar según los susurros que recibimos del Espíritu Santo. Para ello, primero debemos aprender a reconocer Su voz”.

La hermana Burton enseñó que mediante el reconocimiento de la voz del Espíritu podemos actuar y hacer lo que el Señor desea que hagamos. Aquí compartiremos 9 maneras en las que nos podemos acercar a Dios y escuchar Su voz. ¡Veamos!

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1. Orar con sinceridad y humildad

“Orar con sinceridad es aprender a formular preguntas sinceras, desde el fondo de nuestro corazón y elevarlas con humildad al Señor”, dijo la hermana Burton.

¿Quieres guía? ¿Oraste al Señor para obtener inspiración? ¿Quieres hacer lo correcto o quieres hacer lo que quieres así esté bien o mal? ¿Quieres hacer lo mejor para ti a largo plazo o lo que deseas en el momento? ¿Ya oraste? ¿Oraste bastante?

Orar sinceramente significa tener la voluntad de actuar según la respuesta que recibamos, dijo la hermana.

2. Actuar cuando se reciban impresiones espirituales

Al compartir un video de la experiencia el Presidente Monson, que ilustra la importancia de responder las impresiones del Espíritu de inmediato, la hermana Burton habló sobre la importancia de actuar y seguir las instrucciones que nos da el Espíritu.

3. Estudiar las Escrituras 

“Cuando queremos hablar con Dios, oramos, y cuando queremos que Él hable con nosotros, estudiamos las Escrituras; pues, Sus palabras se transmiten a través de Sus profetas”, dijo la hermana Burton mientras citaba al Élder Robert D. Hales.

Cuando tenía 20 años la hermana Burton necesitaba la respuesta a sus oraciones sinceras mientras enfrentaba una situación difícil. Su padre le aconsejó leer las Escrituras para que pudiera obtener guía y así tomar una decisión.

“Seguí el consejo y estudié las Escrituras. Después de un tiempo de esfuerzo continuo, fui bendecida con una respuesta inconfundible a mi oración. Después de ofrecer mi mejor pensamiento y decisión al Señor, le pedí con sinceridad una confirmación de esa decisión y sentí tranquilidad en el fondo de mi corazón”.

4. Vivir la ley del ayuno

ayuno

“Con la finalidad de aumentar nuestra capacidad de escuchar la voz del Espíritu, todos nos haríamos un bien al ayunar cada domingo de ayuno y dar voluntariamente nuestra ofrenda para ayudar a aquellos que pasan por necesidades”, dijo.

A través del ayuno, recibimos el espíritu de profecía y revelación además de la oportunidad de ser aconsejados por el Señor.

5. Ser dignos y adorar en el templo

“Cada uno de nosotros tiene derecho a la inspiración del Señor de manera proporcional a la forma en que vivimos una vida consagrada”, dijo la hermana Burton basándose en las palabras del Presidente George Albert Smith.

El Presidente Smith no dice que debemos ser perfectos para recibir inspiración, sino que solo necesitamos estar dispuestos a dar lo mejor de nosotros para vivir dignamente.

“La dignidad parece ser un pequeño precio a pagar para abrir las ventanas del cielo. A medida que cumplimos con nuestros convenios y compartimos la Santa Cena, se nos ha prometido tener siempre el Espíritu con nosotros. Pero, eso viene después de mantener la promesa de siempre recordar al Salvador”, dijo la hermana Burton.

6. “No trates con liviandad las cosas sagradas” (DyC 6: 12)

Al citar al Élder Richard G. Scott, la hermana Burton enseñó: “La inspiración cuidadosamente registrada muestra a Dios que Su comunicación es sagrada para nosotros. Tales registros se deben proteger contra pérdidas o la intromisión de otras personas”.

7. Estar preparado para avanzar con fe

La hermana Burton recordó el tiempo en que ella y su esposo estaban comprometidos y haciendo planes para el futuro. Se preguntaban si debían enfocarse en los estudios o formar una familia. Entonces, recurrieron al consejo de un profeta vivo, que dijo que podían hacer ambas cosas.

“Avanzamos con fe. No fue fácil. Mi esposo tenía tres empleos de medio tiempo mientras iba a la universidad para permitirme comenzar mi nueva carrera como madre y educadora. Ese camino era contrario a la lógica del mundo, incluso en ese tiempo. Al recordar esta experiencia, ahora podemos ver que dar esos pasos de fe resultó en bendiciones eternas, bendiciones que podríamos haber perdido si no hubiéramos escuchado la voz del Espíritu a través del profeta escogido por el Señor”.

8. Dejar que el Señor decida los detalles de lo que elige revelar y cuándo elige revelarlo

abandonar a Dios

“Quizás algunos de ustedes hayan tenido una experiencia similar a la que tuvieron nuestros seis hijos cuando buscaban compañeros eternos dignos”, dijo. “Porque solo pueden ver ahora que cada uno necesitaba tener ciertas experiencias para poder reconocer la mano del Señor guiándolos a sus compañeros eternos”.

Algunas de estas experiencias requirieron años de espera paciente y avanzar con fe, dijo la hermana Burton. A veces, los cielos incluso parecían cerrados para ellos mientras oraban.

“Cuando el tiempo del Señor entre en conflicto con nuestros propios deseos, confía en que puede haber algunas experiencias preparatorias que el Señor necesita que tengamos antes de que nuestras oraciones sean respondidas”.

9. Escuchar las advertencias de los profetas

Presidente Nelson

Al compartir ejemplos de las advertencias de los profetas de hoy, la hermana Burton enseñó que es a través de la sintonización de nuestro corazón con la voz del Espíritu que vienen las bendiciones.

De todos los dones que nuestro Padre Celestial podría haber elegido otorgar a sus hijos e hijas mientras dejábamos las aguas del bautismo, Él eligió darnos el don del Espíritu Santo.

“La voz del mundo es fuerte, implacable, persuasiva y persistente. A menos que aprendamos a sintonizar nuestros corazones con la voz del Espíritu y refinar nuestra capacidad de buscar, recibir y actuar sobre la revelación personal, estamos en un terreno inestable, en el mejor de los casos”. 

“Necesitamos la voz del Espíritu para guiarnos lejos de todo lo que es inmundo, vulgar, violento, egoísta y pecaminoso. Necesitamos el Espíritu Santo no solo para guiarnos a todo lo que sea ‘virtuoso, bello, de buena reputación o digno de alabanza’, sino para que nos ayude a cultivar un deseo por estas cosas, para resistir la tentación del mundo”.

Fuente: maisfe.org

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