Cómo saber si estás enamorado o ilusionado

amor o ilusión

Algo que le sucede a muchos jóvenes cuando salen en citas es confundir la ilusión con el enamoramiento. Y en ocasiones, está ilusión puede salirse de control haciendo que predomine nuestro hombre natural.

“Usa valentía, mas no prepotencia; y procura también refrenar todas tus pasiones para que estés lleno de amor; procura evitar la ociosidad.” -Alma 38:12

Cuando hablo de pasión, no me estoy refiriendo a la “Pasión de Cristo”, el nombre dado al sacrificio desinteresado y amoroso que Jesús hizo por nosotros. Me refiero al sentimiento de atracción por algo o alguien que puede o no estar relacionado al amor. También puede ser una opinión extrema o una actitud radical.

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La pasión no es necesariamente algo malo, pero si no se domina, controla y usa adecuadamente, puede llegar a ser como un fuego destructivo. Alguien enamorado tiene un exceso de admiración por aquello que le causa atracción. Esta persona puede volverse impulsiva, inquieta e incluso impaciente.

La pasión de la que hablo aquí no siempre está relacionada con el deseo sexual. La atracción hacia alguien puede hacer que una persona quiera estar al lado de otra constantemente. Los celos, el miedo, la angustia son síntomas que se manifiestan de inmediato. 

Para esto, Pablo aconsejó que controlemos los impulsos de nuestro hombre natural al decir:

“Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso [o su cuerpo] en santificación y honor; no con pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios.” -1 Tes 4:4,5

Debido a que ese gusto es tan intenso y genera muchos sentimientos, y puede inducirnos a ciertos comportamientos, es que debemos aprender a dominarlo. Como lo expresó Alma anteriormente, debemos llenarnos de amor, amor verdadero.

Uno de los profetas modernos, el presidente Joseph F. Smith, escribió:

“Ningún hombre está a salvo a menos que sea dueño de sí mismo; y no hay tirano más cruel o más temible que un apetito o pasión incontrolable. 

Si cedemos a los apetitos bajos de la carne y los satisfacemos, descubriremos que el fin será invariablemente amargo, perjudicial y lamentable, tanto en forma personal como para la sociedad. 

Es nocivo como ejemplo y asimismo en sus efectos individuales, y peligroso y dañino para el desprevenido. 

Por otra parte, la abstinencia de estos apetitos… y una aspiración hacia lo noble, haciendo el bien a nuestros semejantes siempre que sea posible, teniendo esperanza en el futuro, haciendo tesoros en los cielos donde la polilla y el orín no corrompen, donde ladrones no minan ni hurtan [véase Mateo 6:19–20], todas estas cosas traerán felicidad eterna, felicidad en este mundo y en el venidero.”

La atracción es temporal, y en ocasiones es una ilusión, el amor no. Una atracción, si se controla, puede convertirse en amor verdadero. El amor verdadera respeta el albedrío de la otra persona.

“La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no se jacta, no se envanece; no se comporta indebidamente, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; no se regocija en la maldad, sino que se regocija en la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” –1 Cor 13:4-7

Cómo controlar nuestras pasiones y desarrollar amor

El primer paso es aprender más sobre Cristo, seguirlo y orar con fe para ser llenos de Su amor.

“Pedid al Padre con toda la energía de vuestros corazones, que seáis llenos de este amor que él ha otorgado a todos los que son discípulos verdaderos de su Hijo Jesucristo.” -Moroni 7:48

El segundo es aprender a controlar nuestros sentimientos y pensamientos. Podemos hacer esto al seguir el consejo que se encuentra en proverbios: 

Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.” – Proverbios 16:3

Esto significa que necesitamos hacer obras justas, sirviéndonos unos a otros y a Dios. Otra cosa que nos ayuda es leer las Escrituras, escuchar buena música, hacer y mantener buenos amigos y aprender más sobre el plan eterno de Dios.

Estar enamorado es algo bueno, pero si esa atracción carece de caridad, el amor puro de Cristo, se vuelve destructivo y como todos sabemos, eso no es amor de verdad.

“Si una persona realmente ama a otra, referiría morir por ella antes de herirla.” -Spencer W. Kimball

Fuente: maisfe.org

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Publicado por: Sabina Mujica Estrada
Graduada de Turismo, Hotelería y Gastronomía, apasionada por los libros y los idiomas, profesional armando rompecabezas.
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