¿Están permitidos los animales de servicio en los templos y centros de reuniones de la Iglesia?

animales de servicio

En un reciente comunicado de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a las autoridades generales y líderes locales, del 10 de septiembre de 2020, se compartieron las normas relacionadas a los animales de servicio y otros animales de apoyo dentro de las instalaciones de la Iglesia.

Según el comunicado impartido, “los obispos y presidentes de estaca pueden determinar si pueden las personas con discapacidades utilizar perros de servicio entrenados en los centros de reuniones”. 

Asimismo, el comunicado aclara que “otro tipo de animales, incluidos los animales de apoyo emocional (mascotas de consuelo), generalmente no están permitidos en los centros de reuniones o en eventos patrocinados por la Iglesia, a menos que sea requerido específicamente según la ley”.

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La Iglesia, según su comunicado, define a los animales de apoyo emocional o una mascota de consuelo como un animal “elegido específicamente como el acompañante de una persona con una discapacidad psicológica o emocional”. 

Por otro lado, un perro de servicio es “un animal entrenado que realiza tareas directamente relacionadas con la discapacidad de [su] dueño”.

A pesar de que la Iglesia no tiene la obligación legal de admitir animales de servicio o apoyo emocional en sus centros de reuniones, la decisión se deja en las manos de los obispos y presidentes de cada barrio y estaca, teniendo en cuenta las necesidades de los miembros de su unidad.

Cabe resaltar que los templos de la Iglesia de Jesucristo no admiten el acceso a los animales de servicio ni de apoyo emocional. Sin embargo la Iglesia anima a los visitantes de la Casa del Señor con necesidades especiales a que sean asistidos por sus familiares, amigos u obreros del templo según sea necesario.

El comunicado también aclara que cualquier daño causado, ya sea a la propiedad de la Iglesia o a otras personas, por parte de los animales de servicio admitidos, quedan bajo la responsabilidad del dueño. Esto también incluye el cuidado y atención del animal en cuestión, como por ejemplo, sus necesidades fisiológicas. 

Para mayor información sobre la política de la Iglesia con respecto a los animales de servicio sírvase conversarlo con sus líderes locales.

Fuente: Church News

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