Mucho antes de que las Mujeres Jóvenes recibieran los emblemas que conocemos hoy, existían insignias, medallones, anillos y pequeños colgantes que representaban su participación en la organización de la Iglesia de Jesucristo.

Algunos tenían forma de abeja, otros llevaban rosas, espigas de trigo o ramas de laurel. No eran simples accesorios pues cada uno estaba relacionado con una clase, un programa de logros o una etapa del crecimiento espiritual y personal de las jóvenes.

A lo largo de los años, estos símbolos fueron cambiando junto con los programas de las Mujeres Jóvenes. Sin embargo, todos reflejaban la intención de ayudar a las jóvenes a desarrollar sus talentos, fortalecer su fe y prepararse para vivir el Evangelio.

Esta es la historia de cómo evolucionaron los emblemas de las Mujeres Jóvenes a través del tiempo.

1. Los primeros emblemas: una insignia para cada clase (1920–1978)

Durante varias décadas, las jóvenes de la Iglesia no compartían un único emblema de pertenencia a la organización. Cada clase tenía su propio símbolo y, en algunos casos, una joya que identificaba a sus integrantes.

1.1. Prendedor de las Abejitas (Bee-Hive)

Prendedor de las Abejitas (Bee-Hive). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Uno de los primeros fue el prendedor de las Abejitas (Bee-Hive), utilizado entre 1921 y 1978. Era una insignia dorada con una colmena y las letras MIA, correspondientes a la Asociación de Mejoramiento Mutuo. También llevaba la palabra «Womanho», el lema del programa. Las jóvenes que ingresaban debían reunir el dinero para comprar su propio prendedor. En 1950 se retiraron las letras MIA y, años después, también estuvo disponible como dije.

1.2. Prendedor de las Recolectoras (Gleaner Pin)

Prendedor de las Recolectoras (Gleaner Pin). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1924 apareció el prendedor de las Recolectoras (Gleaners), con una espiga de trigo dentro de una letra G. A partir de 1950, la letra se presentó en esmalte verde y el trigo conservó su acabado dorado. Por su parte, las jóvenes de la clase Junior tuvieron su propio prendedor desde 1925 hasta 1950, diseñado con una letra J dorada y ornamentada.

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

1.3. Prendedor de la Clase de Damitas (Mia Maid Class Pin) (1950–1978): 

Prendedor de la Clase de Damitas (Mia Maid Class Pin). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Cuando se reorganizaron las clases en 1950, aparecieron nuevos símbolos. Las Damitas recibieron un prendedor con una rosa enmarcada en un óvalo dorado, disponible con fondo esmaltado negro o blanco. La rosa representaba la identidad de esta clase y el prendedor también podía utilizarse como dije en pulseras, collares o aretes.

1.5 Dije de Laurel (1959–1978):

Dije de Laurel. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Más adelante, en 1959, las jóvenes de la clase Laurel comenzaron a utilizar un relicario dorado con una rama de laurel y una pequeña perla. Ambos elementos representaban ideas relacionadas con esta clase: el honor, los logros personales, la modestia y la pureza.

1.6 Colgante con el logotipo de Mujeres Jóvenes (1988–2019):

Colgante con el logotipo de Mujeres Jóvenes (1988–2019). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Este sistema de emblemas por clase continuó hasta finales de la década de 1970. En 1988 se introdujo un cambio importante: por primera vez, las Mujeres Jóvenes tuvieron un colgante que representaba a toda la organización, en lugar de identificar a cada clase por separado.

El primer colgante llevaba el logotipo de las Mujeres Jóvenes: una antorcha rodeada por una llama multicolor que incluía el rostro y el cabello de una joven. En 2010, el diseño de la llama cambió a un acabado completamente dorado. También se ofreció una versión plateada.

1.7. Emblema de pertenencia para mujeres jóvenes (2020–2026):

Emblema de pertenencia para mujeres jóvenes (2020–2026). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 2020, la organización presentó nuevos emblemas de pertenencia. Uno de ellos fue una medalla circular con la imagen estilizada de un templo y una piedra de circonia cúbica, entregada a las jóvenes al comenzar el año en que cumplen doce años. También se introdujo un colgante rectangular con la imagen de un templo, entregado al comenzar el año en que cumplen dieciocho años.

Así, los símbolos pasaron de identificar principalmente a una clase a representar la pertenencia a una organización y el vínculo de las jóvenes con el templo.

2. Abejas, rosas y otros reconocimientos: los premios por logros (1915–1974)

Además de los prendedores que identificaban a cada clase, las Mujeres Jóvenes tuvieron programas que reconocían sus esfuerzos y avances en distintas áreas de su vida.

2.1. Programa de Abejitas («Bee-Hive»)

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Uno de los más antiguos y extensos fue el programa de Abejitas («Bee-Hive»), establecido en 1915. Su símbolo principal era una colmena, que representaba el trabajo, la dedicación y la colaboración. Sus colores eran marrón, azul claro y dorado.

El programa tenía un sistema de logros bastante particular. Las jóvenes debían completar actividades en siete áreas: religión, hogar, salud, artes domésticas, actividades al aire libre, negocios y servicio público. Cada área tenía un color y las participantes podían avanzar por diferentes niveles, cuyos nombres cambiaron con el tiempo: Constructora de la Colmena, Recolectora de Miel, Guardiana de las Abejas y Guardiana del Tesoro.

Sellos de papel. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Para registrar sus avances, inicialmente recibían pequeños sellos de papel que colocaban en sus manuales. En 1944, estos fueron reemplazados por insignias de fieltro que se adherían a una banda azul cruzada sobre el cuerpo. Las jóvenes también podían añadir emblemas de tela que representaban sus logros y rangos.

Insignias de fieltro. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Con los años, el programa incorporó diferentes reconocimientos. Entre ellos estaban las insignias de mérito, los anillos de honor y el premio «Honor Bee», que reconocía a quienes completaban requisitos adicionales. Incluso existió una cadena de plata que podía convertirse progresivamente en pulsera, collar y finalmente en un collar completo con un dije de abeja reina.

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Otros reconocimientos incluían pulseras con dijes que representaban las diferentes áreas del programa, broches y distintivos que se colocaban en la banda.

En 1972, por ejemplo, se volvió a utilizar el diseño de la abeja dorada como prendedor o dije, esta vez como reconocimiento por alcanzar un porcentaje de asistencia en el programa de Logros Personales.

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Las otras clases también desarrollaron sus propios sistemas de reconocimiento.

2.2. Clase «Junior»

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Las jóvenes de la clase «Junior» tuvieron un programa de logros desde 1948, centrado principalmente en la asistencia a las reuniones de la Asociación de Mejoramiento Mutuo y la memorización de pasajes de las Escrituras. Entre sus reconocimientos estaban dos impresiones a color con rosas: «Junior Roses» y «Junior Rose Supreme».

2.3. Clase de Damitas («Mia Maid»): Pin de Rosa, Mia Joy Guard y Cadena (1950-1970)

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1950, la clase de Damitas («Mia Maid») adoptó el programa «Mia Joy». Las participantes debían memorizar pasajes de las Escrituras y cumplir actividades en tres áreas: espiritual, social y cultural. Por completar el primer año recibían un prendedor dorado con forma de rosa. Al terminar el segundo, obtenían un distintivo llamado Mia Joy, unido al primero mediante una cadena.

2.4. Clase «Junior Gleaner»: Pin plateado Gleaner (1950–1959)

Pin plateado Gleaner (1950–1959). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

La clase «Junior Gleaner», creada también en 1950, tenía un programa de logros que buscaba desarrollar cualidades personales y de liderazgo mediante actividades recreativas y de estudio. Su insignia era un prendedor plateado con la letra G, que podía unirse al prendedor Golden Gleaner.

2.5. Clase de Laureles

Laureate Pin (1959–1970). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1959, esta clase pasó a llamarse Laureles. Su programa, conocido como «Add-a-Pearl», estaba inspirado en el Laurel Crest y en el decimotercer Artículo de Fe. Las jóvenes debían completar requisitos relacionados con la belleza, la sabiduría y el amor. Por cada avance reunían «perlas» simbólicas, y al completar dos años podían recibir el prendedor Laureate: una letra L dorada rodeada de hojas de laurel y decorada con tres perlas.

2.6. Clase «Gleaner»: Pin de Golden Gleaner (1940–1974)

Pin de Golden Gleaner (1940–1974). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Por último, la clase «Gleaner» tenía uno de los reconocimientos más elaborados, el prendedor Golden Gleaner, utilizado entre 1940 y 1974. Su diseño reunía varios símbolos: espigas de trigo, perlas, un zafiro, un libro y dos letras G entrelazadas. Cada elemento tenía un significado relacionado con el conocimiento, la fe, el amor de Dios y el crecimiento personal.

Estos programas muestran que los reconocimientos no se limitaban a premiar la asistencia o completar actividades. También buscaban que las jóvenes desarrollaran hábitos, adquirieran conocimientos y fortalecieran su relación con Dios mediante experiencias concretas.

3. Un programa para reconocer la participación de las jóvenes (1946–1970)

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1946 se creó el Programa de las Niñas (Girls Program), una iniciativa que buscaba fomentar y registrar la participación de las jóvenes en las reuniones y actividades de la Iglesia. Inicialmente funcionó como un programa independiente y estuvo supervisado por el Obispado Presidente. En 1950 pasó a formar parte de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes.

Las participantes podían obtener siete certificados anuales, conocidos como Premios Individuales, al cumplir diferentes requisitos. Entre ellos estaban asistir a las reuniones de la Iglesia, pagar el diezmo, vivir la Palabra de Sabiduría, dar un discurso en una reunión, participar en un proyecto de bienestar y asistir al menos a una actividad de la Asociación de Mejoramiento Mutuo.

En algunos años, las jóvenes también podían recibir sellos dorados para sus certificados si alcanzaban el 100 % de asistencia. Más adelante se introdujeron sellos de diferentes colores para distinguir los años en los que habían obtenido el reconocimiento.

Las clases podían recibir premios grupales cuando suficientes integrantes alcanzaban sus reconocimientos individuales. De esta manera, el esfuerzo de cada joven contribuía al avance de toda la clase.

3.1. Medallón del Programa para Niñas (Girls Program Medallion) (1960–1970)

Medallón del Programa para Niñas (Girls Program Medallion) (1960–1970). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1960 se introdujo uno de sus reconocimientos más especiales, la Medalla del Programa de las Niñas. Era una medalla dorada o plateada que podía llevarse en un collar o una pulsera. Su diseño reunía los símbolos de las cuatro clases: la colmena, la rosa, la rama de laurel y las espigas de trigo, acompañados por las letras YWMIA.

Esta medalla se otorgaba a quienes habían conseguido los siete Premios Individuales, por lo que representaba la culminación de varios años de participación.

Para la década de 1960, el Programa de las Niñas era considerado la primera etapa del sistema de logros de las Mujeres Jóvenes. Los programas específicos de cada clase constituían una segunda etapa para quienes deseaban asumir retos adicionales.

Finalmente, entre 1970 y 1971, el programa se integró al nuevo Programa de Logros Personales.

4. De los logros personales al progreso espiritual (1970–2020)

A partir de la década de 1970, los programas de reconocimiento comenzaron a experimentar cambios importantes. La atención dejó de centrarse principalmente en las clases y sus requisitos específicos para dar mayor espacio a las metas individuales de cada joven.

4.1. Programa de Logros Personales

Programa de Logros Personales. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Entre 1970 y 1971 se introdujo el Programa de Logros Personales, que reemplazó los programas anteriores. Su estructura incluía siete diarios, uno por cada año entre los doce y los dieciocho años. En ellos, las jóvenes establecían metas con la ayuda de sus obispos y registraban sus avances en diferentes aspectos de su vida, como la participación en la Iglesia, la familia, el desarrollo comunitario y la educación.

Quienes completaban sus metas recibían certificados y sellos anuales. También podían obtener una medalla de siete años, que recuperaba el diseño utilizado anteriormente en el «Programa de las Niñas».

4.2. Mi Progreso Personal (My Personal Progress)

Certificado de progreso (1977–1989). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1977 llegó otro cambio con el programa Mi Progreso Personal (My Personal Progress), que retomó elementos de una iniciativa anterior llamada «Behold Thy Handmaiden». El programa estaba organizado en seis áreas: conciencia espiritual, artes del hogar, servicio y compasión, recreación y naturaleza, artes culturales y educación, y refinamiento personal y social.

Al cumplir las metas de estas áreas y mantener los estándares establecidos por la Iglesia, las jóvenes podían recibir el Medallón de Reconocimiento de la Mujer Joven. Este era dorado y mostraba la imagen de una joven con el cabello y el vestido al viento.

Medallón de Reconocimiento de la Mujer Joven (1977–1989). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

4.3. Progreso Personal (Personal Progress)

En 1989 se introdujo una nueva versión del programa, llamada Progreso Personal (Personal Progress). Esta iniciativa incorporó un lema, un tema y valores que habían comenzado a establecerse desde 1985: fe, naturaleza divina, valor individual, conocimiento, elección y responsabilidad, buenas obras e integridad.

También se crearon medallones específicos para cada grupo de edad.

4.3.1. Medallón Joven de Verdad (1989–2002)

Medallón Joven de Verdad. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Las jóvenes de la clase Abejitas podían obtener el Medallón Joven de Verdad, que mostraba a una joven orando.

4.3.2. Medallón Joven de Promesa (1989–2002)

Medallón Joven de Promesa. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Para las Damitas se diseñó el Medallón Joven de Promesa, con un libro de Escrituras abierto.

4.3.3. Medallón Joven de Fe (1989–2002)

Medallón Joven de Fe. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Las Laureles recibían el Medallón Joven de Fe, cuya imagen representaba las agujas de un templo.

4.3.4. Reconocimiento de la Mujer Virtuosa

Reconocimiento de la Mujer Virtuosa (1989–2002). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Al completar los seis años del programa, las jóvenes podían obtener el Medallón de Reconocimiento de la Mujer Virtuosa, que representaba su disposición a ser testigos de Dios.

Reconocimiento de la Mujer Virtuosa (2002–2009). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 2002, este último medallón cambió a un diseño dorado o plateado con agujas de un templo, haciendo énfasis en la preparación para establecer y guardar convenios sagrados.

Reconocimiento de la Mujer Virtuosa (2009-2019). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 2009 volvió a cambiar, esta vez incluía la imagen de un templo, los símbolos de las tres clases y un rubí, relacionado con el valor de la virtud.

4.3.5. Cintas de colores y Stickers de las Mujeres Jóvenes (2009-2019)

Cintas y Stickers del Progreso Personal. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Durante esta etapa también se utilizaron cintas de colores que representaban los valores de las Mujeres Jóvenes. Las participantes podían obtenerlas al completar las experiencias y los proyectos correspondientes a cada valor.

Abejita de Honor. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Además, existía un dije de abeja dorado o plateado, llamada «Abejita de Honor» («Honor Bee»), que reconocía el trabajo adicional realizado después de obtener el Medallón de Reconocimiento de la Mujer Joven.

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 2020, el programa Progreso Personal dio paso a la iniciativa Niños y Jóvenes, que introdujo un nuevo reconocimiento: el Cristal del Emblema de Logro. Este objeto, entregado tanto a hombres como a mujeres jóvenes al cumplir dieciocho años, tenía la imagen del Cristo, y representaba el progreso en el Evangelio y el cumplimiento de metas personales.

A lo largo de estas décadas, los reconocimientos fueron adquiriendo un enfoque cada vez más personal. El progreso espiritual no se trataba solamente de completar una lista de actividades, sino de establecer metas que ayudaran a cada joven a acercarse más a Jesucristo.

5. Joyas para líderes, celebraciones y logros especiales

No todos los emblemas de las Mujeres Jóvenes estaban destinados a reconocer a las participantes de los programas. También existieron prendedores, medallas y dijes creados para agradecer el servicio de las líderes, conmemorar aniversarios y reconocer habilidades desarrolladas en actividades deportivas y campamentos.

5.1. Insignia de emergencia de guerra con forma de colmena (1918-1919, 1943)

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Uno de los primeros fue el prendedor Bee-Hive War Emergency, creado entre 1918 y 1919 para reconocer el servicio realizado durante la Primera Guerra Mundial. Llevaba una colmena y la frase Taste the Sweetness of Service (Prueba la dulzura del servicio). El distintivo volvió a utilizarse brevemente en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, hasta que se agotaron las existencias debido a la escasez de metales.

5.2. Insignia de Bee-Keeper (1927–1963)

Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

También se crearon reconocimientos para las líderes del programa Bee-Hive, conocidas como Bee-Keepers.

Insignia de servicio de tres años y protector de insignia de servicio de cinco años (1933–1952). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Entre ellos estaba un prendedor dorado con forma de abeja y una insignia de servicio con una colmena, entregada después de tres años de servicio. Más adelante se añadió un distintivo para reconocer cinco años de servicio.

Y posteriormente un pin y parche para el aniversario N° 25 de la colmena (1940).

 

Pin y parche del 25 aniversario de la colmena (1940). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

5.3. Pin de servicio de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes (Y.W.M.I.A) (1952–1970)

Pin de servicio de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes (Y.W.M.I.A) (1952–1970) Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En 1952 apareció otro prendedor para las líderes de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes.

Era redondo, dorado y llevaba el símbolo y el lema de la organización. Se otorgaba por cinco años de servicio y podía obtenerse en distintos niveles: cinco, diez, quince, veinte y veinticinco años.

5.4. Medallón de cumpleaños de Junior Gleaner (1953–1959)

Medallón de cumpleaños de Junior Gleaner. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

También hubo objetos creados para fortalecer la amistad y celebrar acontecimientos especiales. Entre 1953 y 1959, las integrantes de la clase «Junior Gleaner» ayudaban a comprar un dije de plata con forma de espiga de trigo para regalarlo a sus compañeras en sus cumpleaños.

5.5. Medallón al Mérito Deportivo y de Habilidades (1959–aprox. 1970):

Medallón al Mérito Deportivo y de Habilidades (1959–aprox. 1970). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

En el ámbito deportivo y cultural, entre 1959 y aproximadamente 1970 se utilizó una medalla de logros deportivos y habilidades. Tenía dos lados: uno mostraba a una mujer contemplando un templo y el otro llevaba el símbolo de la Asociación de Mejoramiento Mutuo.

Se entregaba en versiones doradas, plateadas o de bronce, según el reconocimiento obtenido: participación, espíritu deportivo o habilidad. Con el tiempo, también se utilizó para reconocer logros en danza, teatro, oratoria y música.

5.6. Medallón Campcrafter de la YWMIA (1962–1992)

Medallón al Mérito Deportivo y de Habilidades. Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Los campamentos también tuvieron sus propios distintivos. Entre 1962 y 1992 se entregó la medalla Campcrafter, relacionada con un programa de certificación que tenía cuatro niveles representados por las letras YW, M, I y A.

5.7. Medallón del Centenario de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes (YWMIA) (1969)

Medallón del Centenario de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes (YWMIA). Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Otro acontecimiento importante fue el centenario de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes, celebrado en 1969.

Para conmemorarlo se creó una medalla dorada o plateada con dos diseños: uno mostraba a una joven pionera y el lema «Century of Sisterhood» (Un siglo de hermandad), junto con el año 1869; el otro representaba a una joven contemporánea acompañada por los símbolos de las diferentes clases.

5.8. Dije «Laurelife» (1970)

Dije «Laurelife»Dije «Laurelife». Imagen: Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.

Incluso después de que los antiguos programas de clases fueron reemplazados, continuaron apareciendo reconocimientos especiales. En 1970 se creó el dije Laurelife, una medalla ovalada de bronce con una rama de laurel, para las participantes de una conferencia celebrada en la Universidad Brigham Young.

Una historia que va más allá de los emblemas

 

Al observar todos estos objetos, es interesante notar cuánto han cambiado los reconocimientos de las Mujeres Jóvenes. Las primeras insignias representaban clases, rangos y actividades específicas. Después llegaron los certificados, las medallas por logros personales y los símbolos relacionados con los valores del Evangelio.

Las abejas, las rosas, las espigas de trigo y las ramas de laurel quedaron como parte de la historia de una organización que ha buscado acompañar a las jóvenes en distintas etapas de su crecimiento.

Hoy, los emblemas relacionados con el templo y Jesucristo nos recuerdan que el propósito de esta organización va más allá de pertenecer a una clase o recibir un reconocimiento.

Lo más importante nunca fue la joya que una joven podía llevar, sino lo que aprendía, la fe que desarrollaba y la persona en la que se convertía durante el proceso.

Fuente: Church News

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