¿Cómo puedo prepararme para recibir mi bendición patriarcal?

bendición patriarcal

Durante una Conferencia General, el entonces miembro de los Doce Apóstoles, el élder Thomas S. Monson, enseñó lo siguiente:

Así como el Señor proporcionó una Liahona para Lehi, ese mismo Señor ha proporcionado una para ustedes y para mí. Un don precioso y único que puede guiar nuestras vidas, señalar los peligros en nuestra jornada en la tierra, trazar nuestro curso y proporcionar un camino seguro a nuestro hogar celestial.

El Don al que me refiero es su bendición patriarcal. Esta bendición es suya y de nadie más. Ella será su Liahona y les señalará el camino de regreso a su hogar celestial”.

Por lo tanto, tener una bendición patriarcal es un privilegio. A través de ella podemos acercarnos más a Dios y, a medida que la estudiemos a lo largo de nuestra vida, tendremos una Liahona que nos guiará de regreso a los brazos de nuestro Padre.

A pesar de esto, la decisión de cuándo debes recibir dicha bendición debe hacerse de manera consiente y no por curiosidad, sino con un deseo real de conocer la voluntad y la guía del Señor para con nosotros.

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La guía que necesitabas

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Justo antes de servir en una misión de tiempo completo, mi esposo sintió el deseo de recibir su bendición patriarcal. Sin embargo, en aquel momento, el patriarca de su estaca no estaba en condiciones de dar bendiciones patriarcales.

Sus padres no son miembros de la Iglesia y les resultó muy difícil comprender la importancia de servir. Necesitaba el apoyo de los cielos para seguir adelante con su decisión, y sabía que su bendición podría tener las respuestas que deseaba del Señor.

Él decidió ir a otra estaca y se le autorizó recibir su bendición. Para esa ocasión trascendental, decidió prepararse mediante el estudio de las Escrituras, con un discurso específico sobre las bendiciones patriarcales, el ayuno y la oración para recibir la guía que necesitaba.

Viajó 300 kilómetros para recibir su bendición y fue asombroso. Un patriarca que no lo conocía le dijo palabras que solo diría un Padre que ama y conoce a Su hijo.

Ahora sabe que su preparación fue parte fundamental para todo lo que sucedió aquel sábado por la mañana.

Entonces, ¿cómo puedes prepararte para recibir tu bendición patriarcal?

La mejor preparación está en hacer lo que fortalece nuestra relación con Dios. Voy a sugerir 4 cosas que me ayudaron en mi preparación, en la de mi esposo y en la de muchos amigos y conocidos.

Ora

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Habla con el Padre Celestial de manera honesta y sincera. Abre tu corazón y expresa todos tus miedos, dudas o expectativas.

Jesucristo enseñó que cuando oramos, hablamos con un “Padre [que] sabe de qué cosas tenemos necesidad antes de que [nosotros] la pidamos” (Mateo 6:8).

En el Libro de Mormón, el profeta Alma dijo: “Consulta al Señor en todo tus hechos, y él te dirigirá para bien”.

Es decir, la comunicación reverente con nuestro Padre Celestial puede abrir puertas que no esperamos y darnos las respuestas, el consuelo, la paz o la inspiración que necesitamos. Recuerda el consejo de Santiago:

La oración eficaz del justo puede hacer mucho”.- Santiago 5: 16

Estudia las escrituras

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Parte de mi preparación para recibir mi bendición patriarcal fue estudiar las Escrituras. Tenía una idea de algunas de las cosas que iba a escuchar cuando recibiera mi bendición, y el estudio de las Escrituras solo reforzó lo que ya sabía.

Cuando escuché las palabras que habían sido reveladas a través del estudio de las Escrituras, tuve la certeza de que Dios estaba atento a los deseos de mi corazón y porque fueron justos, y si me mantenía fiel, los recibiría.

La palabra de Dios es “viva y poderosa” (Helamán 3:29).

Ayuna

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El ayuno es algo que estamos invitados a practicar cada primer domingo de mes. Sin embargo, también se puede hacer según el deseo de nuestro corazón. Además, el principio del ayuno está directamente relacionado con la oración.

En abril de 2003, el entonces élder Russell M. Nelson enseñó:

“El sereno poder de la oración puede intensificarse con el ayuno, cuando esto sea conveniente según la necesidad particular”.

Entonces, combinar el ayuno y la oración en tu preparación para recibir tu bendición patriarcal aumentará tu sensibilidad al espíritu del Señor y convertirá este momento en una oportunidad de cercanía y revelación.

Entiende la importancia y ten un deseo justo de recibir tu bendición patriarcal.

Estudia lo que es una bendición patriarcal, comprende los aspectos que puede contener y lo que puedes hacer con las revelaciones directas que el Señor te ha dado.

Una bendición patriarcal no es una lectura sobre tu vida pasada, presente y futura. Es un mapa de lo que eras en el mundo espiritual, de lo que puedes llegar a ser en esta tierra y en la vida venidera.

Esta Liahona, como enseñó el presidente Monson, puede ayudarte a caminar por la “senda estrecha y angosta” que nos lleva de regreso a Dios.

Busca tener la impresión de que tienes el deseo justo de recibir tu bendición patriarcal. Necesitamos procurar la certeza que Nefi le mostró al Señor cuando dijo:

“Y sucedió que yo, Nefi… teniendo grandes deseos de conocer los misterios de Dios, clamé por tanto al Señor; y he aquí que él me visitó y enterneció mi corazón, de modo que creí todas las palabras que mi padre había hablado” – 1 Nefi 2: 16

Finalmente, recibir tu bendición patriarcal marca un hito importante en tu jornada como discípulo de Jesucristo. Recibirla le demuestra al Señor tu deseo de guardar Sus mandamientos y seguirlo.

Prepárate lo mejor que puedas y encuentra en tu corazón el deseo justo de conocer las bendiciones que el Padre Celestial te ha prometido.

Fuente: Maisfe

Comentarios
Una buena enseñansa para q la podamos poner en practica
Rosy poiyan gamez

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