¿Por qué si me estoy esforzando Dios no me bendice con un compañero eterno?

matrimonio

Hace un tiempo, nuestro presidente de estaca realizó una charla de preguntas y respuestas anónimas en nuestro barrio. Una de las preguntas fue:

“¿Qué es lo que debería hacer y no estoy haciendo?”

No sé quién hizo esa pregunta, pero sé que fue un miembro soltero. 

Yo también he derramado mi corazón muchas veces al Señor haciendo esa misma pregunta.

Podemos preguntarnos la razón por la cual nuestros mayores deseos no se cumplen y habrá una respuesta para ello. Imagen: Canva.

Pienso en eso porque no hay nada que desee más que una familia, convertirme en esposa y madre.

Solo deseo que el Señor me diga lo que estoy haciendo mal para poder corregirlo.

Haría lo que sea para remediar mis malas decisiones.

Hace un año y medio, mientras meditaba al respecto en el templo, tuve la impresión de que mi abuela María, que había fallecido años atrás, quería hablar conmigo.

Entonces, pensé

“Está bien, te escucho”.

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Haría lo que sea para remediar mis malas decisiones. Imagen: Shutterstock

De pronto, sentí que mi abuelo, que había fallecido hace 15 años, también me hablaba.

Fue una experiencia breve, pero recuerdo claramente lo que querían decirme y dar a entender.

No escuché nada, no hubo ningún sonido. Ciertamente puedes pensar, tal como yo lo hice, que era una alucinación, pero no fue así.

Yo pensaba que algo estaba mal conmigo, que estaba haciendo las cosas totalmente mal; cuando instantánea y claramente escuché las palabras de mis abuelos en mi mente:

Dentro del templo podemos conseguir revelación personal y respuestas a nuestras mayores preguntas. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

“No estás haciendo nada mal; lo estás haciendo todo muy bien. Solo continúa haciendo lo que estás haciendo”.

Para ser sincera, no soy perfecta, y hay muchas cosas que debo mejorar.

Pero, creo que mis abuelos me hablaron específicamente sobre lo que más me preocupaba y anhelaba: tener una relación especial, aquel tipo de relación que envuelve importantes promesas y convenios, el tipo de relación que dura para siempre. 

Ellos querían que dejara de ser tan dura conmigo misma y entendiera que estaba haciendo las cosas bien.

ardor en el pecho

Nosotros somos merecedores del amor celestial de nuestro Padre en los cielos. Oremos con fe, sin dudar.

Este artículo no es solo para los solteros. 

Es mi esperanza de que, a pesar de tus circunstancias, si en algún momento te llegas a preguntar, “¿Qué es lo que debería hacer y no estoy haciendo?”, te detengas y te permitas sentir el amor celestial que mereces por el simple hecho de desear ser alguien mejor. 

Realmente espero que sientas que estás haciendo las cosas muy bien.

Si sientes que el Señor te está reteniendo algunas bendiciones porque no eres perfecto, piensa en todas las personas tan imperfectas a tu alrededor que tienen lo que tanto buscas, junto a sus problemas y desafíos, y entiende que no tiene nada que ver con ser perfecto.

oración

Jesucristo nunca trabajó con personas perfectas. Todas fueron imperfectas como nosotros. Imagen: Shutterstock

No estoy sugiriendo que te compares con otros, pero sí que te des un tiempo para respirar y no te presiones tanto.

Dios no está reteniendo tus bendiciones esperando que encuentres un atajo o superes un nivel como en los videojuegos. No.

Tal como el élder Holland dijo:

“Las personas imperfectas son aquellas con las que el Señor siempre ha trabajado”.

A pesar de nuestras imperfecciones, el Señor encuentra la forma de trabajar conmigo y contigo para realizar milagros.

Jesús y el joven rico

Así como el joven rico, debemos preguntarle al Señor: ¿Qué más nos falta? Así podremos mejorar. Fuente: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días 

Presta atención cuando te digo: 

Cuando Él desee hacer milagros en tu vida, no será porque has alcanzado la perfección, sino porque Él ha estado esperando hasta donde tú has estado esperando para darte el milagro que tanto buscas en el momento indicado”.

Mientras tanto, esperemos, y tal vez no con la esperanza de recibir una bendición específica, sino con la intención de mejorar con todos nuestros esfuerzos para ser mejores discípulos de Jesucristo; pues creo que hay poder en pedirle al Señor, tal como el joven rico lo hizo:

“¿Qué me falta todavía?”

Confía, de manera muy personal, en que el Padre Celestial te ayudará a saber qué puedes hacer mejor; qué te falta.

Fuente: LDSLiving

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