Cuando me preguntan si Brigham Young fue racista y polígamo

Brigham Young

Cuando algunas personas se presentan como Santos de los Últimos Días, inmediatamente sale a la luz el tema de la poligamia o el racismo, y si no te ha pasado esto, probablemente te has topado con “información” en algunos canales digitales “anti-mormones” hablando de este tema y viene la duda complicada: “¿Debería hablar, responder o investigar sobre este tema?”

pensamiento crítico y la fe

Recientemente, masfe.org tradujo y publicó un vídeo en el que dos personas del departamento de Historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días hablan sobre los comentarios que hasta el día de hoy circulan: el racismo y la poligamia de algunos líderes de la Iglesia.

Sobre Brigham Young

“Matt, a lo largo de los años, he llegado a amar y admirar a Brigham Young. Sin embargo, hay algunas cosas sobre él que pueden ser desconcertantes o incómodas”, empieza el diálogo del vídeo, del cual ahora vamos a desglosar.

Brigham Young

Un líder también es guiado por la cultura de donde proviene

Brigham Young era un hombre del Viejo Oeste. En ese tiempo, el Viejo Oeste posiblemente era un lugar bastante accidentado y violento. Él creció en una cultura religiosa en la que los sermones, con frecuencia, eran muy exagerados, excesivos, a veces ásperos.

Este profeta dijo que sus sermones eran como hacer llover horquetas sobre la gente. El propósito era llamar su atención, llamarlos al arrepentimiento, ayudarlos a mejorar sus vidas. Sin embargo, el efecto pudo ser muy duro para las personas.

Cabe resaltar que  veces, él mismo se sentía incómodo con lo que decía y lamentaba la forma en que utilizaba la retórica severa en sus sermones. Sin embargo, ese era un aspecto en el que participaba de la cultura predominante de su época.

Brighan Young no fue racista, por lo menos no desde la perspectiva del tiempo en que vivió

En la entrevista también se explica que Brigham Young era una figura compleja en lo concerniente a la raza además de muchas otras cosas.

A veces decía cosas como que Q. Walker Lewis, que era un misionero Santo de los Últimos Días negro, “era uno de los mejores élderes de la Iglesia”.

En otras ocasiones, decía que “el color no importaba”. Sin embargo, en otras oportunidades, decía cosas que ahora reconocemos como racismo y eso es realmente un ejemplo de cómo no podemos juzgar a las personas según nuestros estándares. Tenemos que entender el mundo en el que vivieron.

Incluso un profeta que claramente es guiado por revelación, es producto de la época en la que vive.

Los profetas siempre recibirán influencia de la cultura más predominante y, sin embargo, tendrán acceso a la revelación, que en ocasiones también les permite ver más allá de esa cultura.

 La gran misión, como él lo veía, era ayudar a los Santos de los Últimos Días a formar una comunidad de Sión en la que fueran un solo corazón y una sola mente. Una comunidad en la que habría justicia, en la que no habría pobres entre ellos.

Además, muchas veces pensamos que el siglo XIX fue una época de codicia, una época de insensibilidad hacia los pobres… Y sí, hubo mucho de eso, pero no por parte de Brigham. Él se opuso a ese tipo de cultura.

¿Y el matrimonio plural?

Brigham vivía en una época en la que la Iglesia practicaba el matrimonio plural y, para la mayoría de los estadounidenses, se convirtió en lo que ellos creían era un polígamo, era así como más se le conocía en aquellos días, por su gran familia.

Sin embargo, sus hijos hablaban de él con mucho cariño. Es admirable la conexión que ellos sentían individualmente con su padre.

Lo que también debes saber de Brigham Young

Algo que causaba mucha admiración era la forma en la que hacía que otras personas se sintieran valoradas. El presidente Young respondía a las cartas de los Santos, los visitaba en sus hogares. Y si él se encontraba en uno de sus viajes, ellos iban a visitarlo. Les hizo sentir que sus preocupaciones eran importantes, que ellos eran importantes, que Dios los amaba, que el Profeta reconocía lo que estaban haciendo para edificar el reino.

Esto fue algo muy inusual para la época: Cuando se reconoció que no contaban con una buena atención médica suficiente para las mujeres de la comunidad, él aprobó y apoyó a algunas mujeres Santos de los Últimos Días en su viaje al este de los Estados Unidos para convertirse en doctoras.

Otra experiencia importante es la que contó un amigo de su familia: Cuando él estaba en la habitación y Brigham Young oraba, era como si tuviera que abrir los ojos porque el Dios se encontraba con ellos en aquella habitación, porque Brigham Young tenía esa forma única de comunicarse [con Dios] por medio de la oración.

Todos tenemos debilidades que estamos superando

Algo que todos los miembros, amigos y no tan amigos de la Iglesia podemos aprender de Brigham Young es su deseo de superarse y, en particular, de dominar su temperamento, algo con lo que luchó durante toda su vida.

Mira el pasado con los ojos abiertos

Cuando revisamos el pasado, es necesario que tratemos de comprender la cultura. Eso no significa que tenemos que aceptar las cosas malas de aquella época o que no podemos condenar ciertas cosas; pero sí necesitamos, por lo menos intentar, comprender dicha cultura.

Mira aquí la entrevista completa

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