Relaciona las Escrituras con tu vida y las entenderás mejor, ¡descúbrelo aquí!

Nefi, un profeta del Libro de Mormón, se deleitó en las palabras de Isaías y aplicó todas las Escrituras a su pueblo. Cuando relacionamos las Escrituras con nosotros mismos, podemos obtener un mayor acceso al poder de Cristo. Pero, ¿cómo lo hacemos?

Los siguientes 5 consejos son fáciles de implementar en tu estudio de las Escrituras y pueden ayudarte a sentir que las Escrituras son más personales y se aplican a tu vida.

1. Ten presente que las historias de las Escrituras son reales

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Cuando lees las Escrituras, ¿tienes en mente que se trata de una historia sobre personas reales, que existieron en esta Tierra?

Puede ser mucho más fácil considerar las Escrituras como historias de ficción que como algo que realmente sucedió. Pero, puedes cambiar eso de la siguiente manera:

  • Toma un momento para cambiar tu perspectiva.
  • Reconoce que las personas sobre las que estás leyendo realmente existieron y fueron como tú. Tenían familias, sentimientos e hicieron todo lo posible para encontrar a Cristo.
  • Considera estudiar el contexto histórico de tus pasajes favoritos de las Escrituras.

2. Inserta tu nombre

Para ayudar a que un pasaje en particular sea más significativo, inserta tu nombre. Esto puede funcionar aún mejor en los versículos en los que el Señor le habla directamente a alguien.

Al escuchar tu nombre en las Escrituras, puedes encontrar un significado más profundo o descubrir tiernos sentimientos que de otro modo no habrías podido.

3. Relaciona las Escrituras con tus circunstancias actuales

Escrituras

En un diario de estudio, escribe lo que está experimentando un personaje específico en las Escrituras. Trata de que el punto de vista sea general. Por ejemplo:

  • Nefi peleó con sus hermanos
  • Abish se sintió sola en su testimonio entre los no creyentes
  • Moroni se enfrentó a la agitación política

Luego, escribe cómo puedes haber experimentado algo así.

Lee los versículos nuevamente considerando lo mencionado y, después, escribe cualquier otra impresión que se te haya ocurrido.

4. Reescribe un versículo

Selecciona uno de tus versículos favoritos y escríbelo con tus propias palabras. Esto puede ser útil de dos maneras. Primero, si tienes dificultades con el lenguaje de las Escrituras, este consejo puede ayudarte a simplificar el texto. Segundo, puedes escribir frases de acción que te inspiren. Considera este ejemplo de 1 Nefi 3: 7:

“Y sucedió que yo, Nefi, dije a mi padre: Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles una vía para que cumplan lo que les ha mandado”.

Mi versión: “Haré las cosas que el Señor me indique. Sé que el Señor preparará un camino para mí a fin de guardar Sus mandamientos y confiaré en Él”.

Identifica y aplica los principios del Evangelio

cáncer

Mientras lees las Escrituras, busca los principios del Evangelio. En el centro de la palabra de Dios hay ejemplos poderosos de una vida recta. Ve más allá del texto y pregúntate qué es lo que Dios intenta enseñarte acerca de cómo vivir tu vida.

Luego, tómate el tiempo para establecer metas sobre cómo mejorar.

Al descubrir cómo las Escrituras se relacionan con la vida real y tratar de aplicarlas diligentemente en tu propia vida, finalmente las comprenderás.

¿Cuáles son tus estrategias para entender mejor las Escrituras? Comparte tus ideas.

Fuente: LDS Daily

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