Como psicóloga, he tenido la experiencia y la capacitación con relación al concepto de autoestima.

La autoestima se define usualmente como tener respeto por nuestras capacidades y uno mismo, incluyendo un sentimiento de confianza. La baja autoestima es un caso común entre las personas. ¿Cómo podemos aumentar el respeto que tenemos por nosotros mismos?

También te puede interesar: 6 poderosas lecciones de amor de una ex madre soltera

Anualmente, hay organizaciones que gastan miles de millones de dólares buscando una solución, generalmente en vano, sobre ese tema. Al tener la fortuna de recibir mi capacitación doctoral en la Universidad de Brigham Young, pude estudiar el Evangelio de Jesucristo y relacionarlo con mi plan de estudios de psicología. A medida que leía y estudiaba las escrituras a lo largo de los años, llegué a la conclusión de que el concepto que el mundo tiene y usa sobre la autoestima es diferente al tipo de autoconcepto que Dios desea que alcancemos.

Si buscas autoestima en la guía de escrituras, no encontrarás ninguna referencia de escrituras. Sin embargo, se te dará referencias de otros temas, como los siguientes: “Hombre, un espíritu Hijo del Padre Celestial; Hombre, potencial para llegar a ser como el Padre Celestial; Valor de las almas.” La definición del hombre sobre la autoestima parece tratarse del respeto por nosotros mismos y nuestras propias habilidades. Se relaciona más con lo que podemos hacer para superarnos mediante nuestros propios esfuerzos, sin confiar en los demás. No obstante, desde una perspectiva espiritual, el concepto de llegar a ser mejor o sentirse más seguro de uno mismo no se trata de lo que podemos hacer por nuestra cuenta sino de unirnos a Dios y obtener fortaleza a través de Él.

autoestima

Las escrituras registran lo siguiente respecto a dicha confianza:

Deja también que tus entrañas se llenen de caridad para con todos los hombres, y para con los de la familia de la fe, y deja que la virtud engalane tus pensamientos incesantemente; entonces tu confianza se fortalecerá en la presencia de Dios; y la doctrina del sacerdocio destilará sobre tu alma como rocío del cielo. (DyC 121:45)

Nota cómo la escritura indica que esa confianza aumenta en la presencia de Dios, a medida que llegas a ser más obediente y puro de corazón. Estar lleno de caridad, fe y virtud contribuye a este proceso. Confiar únicamente en nuestras capacidades e ideas tiende a lidiar con la frustración y el fracaso. La seguridad emocional y la autoconfianza sempiternas que Dios desea para nosotros exige dependencia de Él y Sus mandamientos.

En la película “Superman” de 1978, protagonizada por Christopher Reeve, Luisa Lane es una periodista de Daily Planet que recibe una entrevista exclusiva con Superman. Se reúnen en su departamento en Metrópolis, donde ella le formula una serie de preguntas personales. Cuando la entrevista se centra en el tema de la capacidad de vuelo de Superman, él la invita a volar con él. Ella toma su mano y juntos ascienden al cielo nocturno.

Al principio, ella está asustada, aferrándose al Hombre de Acero con fuerza, sin embargo a medida que comienza a tener más confianza, se va relajando y soltando. En cierto momento, están volando uno al lado del otro, con los brazos extendidos, tomados de la mano. Luisa continúa soltándose y después de unos momentos apenas y toca los dedos de Superman con los suyos. A medida que aumenta su confianza, ella lo suelta por completo. En el momento en que sus dedos pierden contacto con él, ella inmediatamente cae. Gritando de terror, ella cae en picada hacia la tierra. De manera dramática, Superman vuela en su rescate, la levanta en sus brazos y la salva de una muerte segura.

autoestima

La realidad es esta: Luisa Lane no puede volar. No tiene la habilidad para hacerlo. No tiene el mismo linaje de superhéroe que Superman. Es un ser mortal y su mejor opción para volar sería contactar a una buena agencia de viajes. No obstante, cuando se une al superhéroe, puede participar temporalmente de sus poderes. Mientras se aferre a él, ella puede volar. Tan pronto como se suelta y se aleja de él, ella regresa a sus propias habilidades mortales.

Nuestra relación con el Padre Celestial tiene similitudes con la de Luisa y Superman. ¡Imagina poder unir fuerzas con un ser más poderoso que una infinidad de superhéroes! Cuando somos obedientes a Sus mandamientos y nos unimos a Él, podemos hacer cosas increíbles. Podemos ir más allá de nuestras capacidades naturales. Cuando “nos soltamos” de Dios, se nos deja a nuestros propios recursos. Frecuentemente, como resultado, nos damos cuenta de que la vida es mucho más difícil.

Como tal, el concepto que el mundo tiene sobre la autoestima no puede existir realmente en un marco dentro del Evangelio, porque nunca se tuvo la intención de que atravesemos la vida confiando simplemente en nuestras propias habilidades. Por el contrario, el concepto de confianza espiritual se adapta mucho mejor a la idea de cómo podemos mejorar en esta vida.

Al unir nuestras manos con nuestro Padre Celestial, comenzaremos a experimentar la alegría y la seguridad que Él siempre ha querido para nosotros. Él quiere que regresemos llenos de confianza, después de haber hecho nuestra parte confiando en el poder de la Expiación de Jesucristo. Desarrollar una mayor fortaleza espiritual nos ayudará a comprender y soportar mejor las pruebas y las dificultades que enfrentamos en la vida.

Artículo originalmente escrito por David T. Morgan, extracto del libro “My God Hath Been My Support” y publicado en ldsliving.com con el título “Why the World’s Concept of Self-Esteem Is Different from the Confidence God Wants Us to Achieve.”