Siempre he sido una firme creyente del poder de la oración, pero a la vez siempre me he distraído cuando hago mis oraciones.

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Empiezo con buenas intenciones, realmente las tengo. Normalmente comienzo agradeciendo a Dios por mi familia y luego, de alguna manera, 30 segundos después, me pregunto si los que son mimos tienen que ir a la universidad. (Es casi una broma… y esa es una pregunta genuina que tengo).

Honestamente, no sé cómo se distrae tanto mi mente, pero no creo que distraerme durante las oraciones sea algo raro.

Con el fin de hacer que mis oraciones sean más significativas (y con menos distracciones), hice algunas investigaciones sobre estrategias para hacer de la oración una experiencia más sincera y espiritual, y espero que también te sirva de ayuda.

Haz tus oraciones en voz alta

No creo que sea una coincidencia que la Primera Visión fuera el resultado de una oración en voz alta. José tenía una pregunta seria y quería una respuesta seria, y las oraciones en voz alta, en mi experiencia, tienden a ser más contemplativas y carecen de las distracciones que acompañan a una oración silenciosa.

De manera similar, las mejores oraciones son conversaciones. De hecho, se han realizado estudios para determinar la respuesta del cerebro ante la oración, y los resultados mostraron que la misma parte de nuestro cerebro, que está activa durante una conversación, también está activa durante la oración.

Orar en voz alta (así como cuando hablas en voz alta durante una conversación con alguien) te ayudará a realizar una conversación en lugar de distraerte y empezar un monólogo interno sobre de los que son mimos.

Aclara tu mente

dios responde las oraciones

“Antes de empezar a orar, toma unos momentos para pensar en lo que quieres decir. Piensa en preguntas que puedas tener o en cosas que te inquieten; incluso puedes anotarlas para no olvidarlas. 

Emplea este tiempo para despejar tu mente tras el bullicio del día, a fin de que puedas concentrarte en las delicadas impresiones del Espíritu Santo. Si cuando oras tu mente tiende a distraerse, trata de visualizar al Padre Celestial escuchando. 

Habla de cosas concretas. También reserva unos minutos al final de la oración para escuchar las impresiones del Espíritu. Podrías escribir tus impresiones en tu diario.” – Henry B. Eyring, Mensaje de la Primera Presidencia 2015

Sé específico

inspiración para enseñar

Creo que a veces imaginamos que Dios trabaja agitando una varita mágica que puede hacer que todos nuestros problemas desaparezcan si simplemente decimos las palabras mágicas. Pero no es así como todo funciona, para nada en lo absoluto.

Si bien Él ciertamente tiene el poder de cambiar y bendecir nuestras vidas, Él requiere que le pidamos y tomemos la iniciativa para solucionar nuestros propios problemas. Debido a esto, creo que Dios espera que nuestras oraciones algo más parecido a “Ayúdame a saber cómo solucionar este problema” en lugar de “Por favor, soluciona esto para mí, ¡y que sea pronto!”

Cuando somos más específicos en nuestras oraciones, creo que Dios será más específico en sus respuestas. Así mismo, el ser específicos también requiere un pensamiento y un pensamiento más consciente en lugar de pedir las mismas cosas en nuestras oraciones cada noche, lo cual es una forma segura de hacer que nuestras mentes empiecen a divagar.

Ora para obtener concentración

Oración de un niño

Esto es bastante explícito, pero si eres como yo y tienes a tu mente divagando en la mayoría de tus oraciones, pide ayuda a nuestro Padre Celestial. Al comenzar tu oración, ora para que puedas concentrarte y para que el Espíritu esté contigo para guiar tu oración y ayudarte a saber qué pedir.

Si somos sinceros en nuestro deseo de profundizar nuestra relación con el Padre Celestial, Él nos ayudará y nos guiará con amor cuando nuestras mentes comiencen a desviarse hacia cosas menos importantes, como lo que tendremos para cenar el día mañana. (Porque, para ser honesta, rara vez tengo un momento en el que no esté pensando en comer).

Espera una respuesta

oración

Richard G. Scott dijo: “Él siempre oirá tus oraciones e invariablemente las contestará; sin embargo, muy raramente recibirás Sus respuestas mientras aún te encuentras de rodillas, ni siquiera cuando ruegues para tener una respuesta inmediata; sino que recibirás inspiración en momentos de silencio en que el Espíritu pueda llegar más efectivamente a tu mente y a tu corazón. Por consiguiente, debes encontrar momentos de tranquilidad con el fin de darte cuenta cuándo se te está instruyendo y fortaleciendo. Su modelo te ayudará a progresar.”

Aunque es posible que la respuesta no llegue mientras estás de rodillas, la respuesta vendrá.

Si no esperamos a que Dios nos responda, el hacer que nuestras oraciones sean poco entusiastas se volverá fácil o que también no prestemos atención a lo que estamos pidiendo.

Si oramos a nuestro Padre Celestial sabiendo que Él responderá, es más probable que nos comprometamos activamente en hacer nuestras oraciones en lugar de simplemente hacerlas por rutina.

Arrodillarse de verdad

oracion

No voy a mentir, tengo problemas con esto. Siempre me digo a mí misma: “Mi oración será más larga si la hago desde mi cama porque realmente me sentiré cómoda y no trataré de terminar mi oración apresuradamente para poder levantarme”. Pero cada vez que hago una oración en la cama, mis palabras se convierten en ronquidos casi de inmediato.

La oración no sólo es más respetuosa estando en nuestras rodillas, sino que es una forma de asegurarnos de que no nos quedemos dormidos y que nuestras oraciones sean más sinceras.

Cuando pienso en la oración, a menudo recuerdo el haber ido a una devocional de BYU-Idaho antes de salir a una misión. No puedo recordar quién habló, pero recuerdo lo que nos dijo: 

“Oramos pidiendo por muchos los milagros, pero ¿alguna vez nos hemos detenido a pensar en qué clase de milagro es para que podamos hablar personalmente con Dios, el Ser más grande en el universo?”

Verdaderamente, la oración es un milagro, y las oraciones, cuando nos enfocamos en ellas, son las mejores oraciones de todas.

¿Cómo evitas que tu mente divague durante la oración? Compártelo dejándonos un comentario

Este artículo fue escrito originalmente por Amy Keim y fue publicado por thirdhour.org bajo el título “Prayer Tips for the Easily Distracted