Cómo el Corán hace referencia a la Anunciación y al nacimiento de Jesús

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Al entrar en la época de navidad de este año, la mayoría de nosotros tendrá la oportunidad de volver a familiarizarse con las historias en los capítulos de Lucas y Mateo sobre la Natividad y la visita de los Reyes al niño Jesús.

Sin embargo, pensando que podría sorprender e interesar a algunos, comparto estos pasajes relacionados con el nacimiento de Cristo de un libro que será no muy conocido para muchos.

Aquí, por ejemplo, hay dos versículos del Corán, el libro sagrado del Islam, que hacen referencia a la Anunciación de Cristo.

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La noción de que el niño Jesús habló desde la cuna ya había aparecido en algunos de los “Evangelios de la Infancia”, evangelios apócrifos relativamente tardíos.

“Y acuérdate de cuando los ángeles dijeron: “¡Oh, María! Alá te ha escogido y purificado y te ha escogido sobre todas las mujeres de todos los pueblos. ¡Oh, María! ¡Sé obediente a tu Señor y póstrate y adora a Dios sólo con los que le adoran!”

Esto forma parte de las historias referentes a lo oculto, que Nosotros te revelamos. Tú no estabas con ellos cuando echaban suertes con sus cañas para ver quién de ellos iba a encargarse de María. Ni estabas con ellos cuando disputaban entre sí.

Cuando los ángeles dijeron: “¡Oh, María! Alá te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él. Su nombre es el Ungido, Jesús, hijo de María, considerado en este mundo y en el otro y será de aquellos a quienes se concede la proximidad a Dios. Y hablará a los hombres desde la cuna y en la madurez, y estará entre los justos”.

Ella dijo: “¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo, si ningún hombre me ha tocado?”. Él dijo: “Así es el designio de Alá; Él crea lo que le place. Cuando decreta una cosa, le dice tan sólo: “¡Sé!” y comienza a ser, y finalmente es. Él le enseñara la Escritura, la Sabiduría, la Tora y el Evangelio- Y lo haremos Mensajero a los Hijos de Israel”. – 3: 42-49

“Y recuerda a María en la Escritura, cuando dejó a su familia para retirarse a un lugar en Oriente.

Y tendió un velo para ocultarse de ellos. Le enviamos Nuestro Espíritu y éste se le presentó en forma de hombre perfecto.

Ella dijo: “Busco refugio contra ti en el Misericordioso, (no me toques) si es que eres temeroso de Alá”. Él dijo: “No soy más que un Mensajero de tu Señor, para concederte un hijo justo”.

Ella dijo: “¿Cómo podría tener un hijo si ningún hombre me ha tocado, ni he perdido nunca la castidad?”

Él respondió: “Así es. Pero tu Señor dice: ‘Es fácil para Mí; y lo haremos así para que lo convirtamos en un Signo para los hombres, y en una misericordia Nuestra, pues es algo decidido””. – 19: 16-21

El Corán también habla sobre el nacimiento de Cristo en estos dos pasajes significativos:

“Así pues, ella lo concibió, y se retiró con él a un lugar apartado. Entonces los dolores del parto la llevaron hasta el tronco de una palmera. Ella dijo: “¡Ojalá hubiera muerto antes esto y me hubiera convertido en una cosa totalmente olvidada!”.

Entonces, de sus pies, él le llamó: “¡No te aflijas! Tu Señor ha puesto a tus pies un riachuelo. ¡Agita hacia ti el tronco de la palmera y eso hará caer sobre ti dátiles frescos y maduros! Come, pues, y bebe y alégrate Y, si ves a algún mortal, dile: ‘He hecho voto de ayuno al Misericordioso; por tanto no hablaré hoy con nadie’”.

Y vino con él a los suyos, llevándolo en brazos. Ellos dijeron: “¡Oh, María, has hecho algo extraordinario! ¡Oh, hermana de Aarón, tu padre no fue un hombre malo, ni tu madre una mujer impura”.

Entonces ella le señaló a él. Ellos dijeron: “¿Cómo hablaremos a quien no es más que un niño en su cuna?”.

Él dijo: “Soy el siervo de Alá. Él me ha dado la Escritura y ha hecho de mí un profeta. Me ha bendecido dondequiera que me encuentre y me ha prescrito la oración y la dádiva mientras viva. Me ha hecho piadoso con mi madre y no me ha hecho soberbio ni desafortunado. Y la paz fue conmigo el día que nací, y la paz seguirá conmigo el día en que muera, y el día en que sea devuelto a la vida””. – 19: 22-33

“Y convertimos al hijo de María y a su madre en un Signo, y les ofrecimos refugio en un lugar elevado, un lugar de descanso y seguridad con manantiales de agua viva”. -23: 50

Fuente: deseret.com

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