Al mediodía, el 15 de marzo de 1492, un pequeño barco de madera navegó la marea ascendente del Río Tinto y el puerto de Palos, España. No era un gran barco, su cubierta era de aproximadamente 17 metros de largo. Estaba desgastado, pero construido sólidamente y parecía estar recién calafateado.

Se le nombró “Santa Clara,” pero usualmente se le llamó “La Niña” debido al nombre de su dueño, Juan Niño de Moguer. “La Niña” fue vista por última vez en Palos, el 03 de agosto de 1492, navegando por la marea baja con otros dos barcos, “La Santa María” y “La Pinta“, como parte de un intento de llegar al oriente navegando hacia el oeste a través de las aguas inexploradas.

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Una multitud se reunió rápidamente para encontrarse con la tripulación mientras remaba hacia la orilla en un pequeño bote. El viaje marítimo más trascendental en la historia terminó donde comenzó, en un pequeño pueblo de la costa atlántica de España.

El pueblo de Palos de la Frontera sigue siendo relativamente desconocido, pero el nombre del capitán de barco genovés que regresó a ese lugar es uno de los nombres más reconocidos en la historia: Cristóbal Colón.

“Un hombre entre los gentiles”

Cristóbal Colón

En las últimas décadas, la historia de Cristóbal Colón se ha olvidado en gran medida. Cristóbal Colón se ha convertido no tanto en una persona como en un símbolo de todo lo que salió mal en el mundo moderno.

Se ha vuelto políticamente incorrecto en todos los sentidos, hasta el punto en que en muchos campus universitarios renombraron el antiguo “Día de Cristóbal Colón” como “vacaciones de otoño”; pero, para los Santos de los Últimos Días, Cristóbal Colón siempre tendrá un lugar especial.

Cuando leí por primera vez el Libro de Mormón, como adolescente, la profecía de Nefi sobre Cristóbal Colón fue uno de los pocos versículos que entendí claramente:

“Y miré, y vi entre los gentiles a un hombre que estaba separado de la posteridad de mis hermanos por las muchas aguas; y vi que el Espíritu de Dios descendió y obró sobre él; y el hombre partió sobre las muchas aguas, sí, hasta donde estaban los descendientes de mis hermanos que se encontraban en la tierra prometida.”

Cristóbal Colón

Años después, como P1residente de misión en España, llevé a todos los misioneros, que recién llegaban, directamente del aeropuerto o la estación del tren a la cima de un enorme castillo desde donde se podía apreciar Barcelona y el Mar Mediterráneo.

Mientras observábamos el “campo misional,” leímos juntos el versículo corto de Nefi sobre Cristóbal Colón, que, como estos nuevos misioneros, llegó a una tierra extranjera con una idea audaz, pero rechazada por muchos y encontró el éxito.

Después de regresar triunfantemente de su gran viaje de descubrimiento, Cristóbal Colón viajó a Barcelona, donde el rey Fernando y la reina Isabel lo esperaban para recibirlo. Ahí, en el antiguo Palau del Rei, les informó a los monarcas sobre su viaje que cambiaría el mundo.

A menudo, visitaba la pequeña plaza frente al antiguo palacio e imaginaba a Cristóbal Colón con el cabello blanco, regio como un senador romano, subiendo las escaleras para saludar a los monarcas, seguido por un desfile que incluía loros vivos, hindúes exóticos y sorprendentes artefactos de oro.

Fue en Barcelona donde leí por primera vez una declaración de Cristóbal Colón en la que afirmó que fue inspirado y motivado por el Espíritu Santo a emprender su viaje a través del mar. Su declaración sobre la guía divina me sorprendió, ya que parecía describir el cumplimiento literal de la profecía de Nefi.

Me sentí intrigado con respecto a este hombre, que es ampliamente reconocido pero poco conocido, y comencé a leer e investigar la vida de este famoso descubridor.

¿Por qué navegó Cristóbal Colón?

Cristóbal Colón

Nefi nos dice qué haría Colón, cruzar el gran océano desde la tierra de los gentiles hasta la tierra de Lehi. Que Cristóbal Colón realmente hiciera esto, es uno de los eventos más conocidos de la historia. Puede que no haya sido el primer europeo en cruzar el Atlántico, pero ningún viaje anterior tuvo un impacto duradero en la historia.

“Solo con el proyecto de Cristóbal Colón,” dijo el historiador italiano Paolo Taviani, “Europa, el Islam, la India, China y Japón se enteraron de la existencia del Nuevo Mundo. Y, eso cambió profundamente el curso de la historia humana.”

Si bien, todos saben lo que Cristóbal Colón hizo, por qué lo hizo es un tema de especulación y discusión entre los historiadores. ¿De dónde provino la idea de llegar al este navegando hacia el oeste? ¿Por qué persistió con una convicción tan firme después de que su propuesta fuera rechazada una y otra vez tanto en Portugal como en España?

Cuando su propuesta le trajo burlas y rechazo, ¿por qué siguió insistiendo en que podía y cruzaría el océano? Y, ¿Por qué estaba tan seguro de que podía hacer lo que nadie más hizo y lo que todos los demás pensaban que era imposible?

Cristóbal Colón

Nefi nos dice por qué Cristóbal Colón navegó: “Vi que el Espíritu de Dios descendió y obró sobre él.” Y, mientras que los historiadores pueden debatir los motivos de Colón, por sus escritos parece que el mismo Colón sabía por qué hizo lo que hizo:

“Con una mano que se podía sentir, el Señor abrió mi mente al hecho de que sería posible navegar y Él inició mi voluntad de desear llevar a cabo el proyecto… Este fue el fuego que ardía en mi interior… ¿Quién puede dudar de que este fuego no era solo mío, sino también del Espíritu Santo… instándome a seguir adelante?”

Si bien, Cristóbal Colón nunca tuvo acceso a la profecía de Nefi – durante su tiempo, se escribió en un idioma desconocido sobre unas planchas de oro, que se enterraron en una montaña, en un continente que Cristóbal Colón todavía no descubría – sus palabras convencieron a muchas personas de que él, Colón, pensó que su viaje era el cumplimiento de la profecía.

“El Señor propuso que debía haber algo claramente milagroso en este asunto del viaje a las Indias… Pasé siete años aquí, en la corte real, discutiendo este tema con personas importantes en todas las artes aprendidas y su conclusión fue que todo fue en vano.

Ese fue el final, y se dieron por vencidos. Pero, después, todo resultó tal como dijo nuestro redentor Jesucristo, y como lo dijo antes por boca de sus santos Profetas.”

Quizá, el aspecto más resaltante de la vida de este extraordinario hombre es cuánto parece que realmente entendió su misión profética y su lugar en la historia.

¿Por qué Nefi resaltó a Cristóbal Colón?

Cristóbal Colón

En los 42 versículos de 1 Nefi 13, Nefi identifica solo a una persona: el “hombre entre los gentiles” a quien conocemos como Cristóbal Colón. ¿Por qué Nefi se centró en Colón y no en Martin Lutero, George Washington u otras personas que desempeñaron funciones importantes en la preparación del camino para José Smith?

Una posible respuesta parece encontrarse en la historia. Cristóbal Colón no solo descubrió América, descubrió el camino hacia América. Al develar el secreto de los vientos alisios, hizo que viajar entre Europa y el Nuevo Mundo fuera previsible y comercialmente viable.

Y, eso cambió todo.

En nuestro mundo moderno, donde podemos ver cada esquina del mundo en Internet, es difícil valorar el impacto del descubrimiento de Cristóbal Colón de un continente nuevo e inimaginable.

El relato de Cristóbal Colón sobre su primer viaje, publicado pocas semanas después de su regreso, se convirtió en un éxito de ventas instantáneo, ya que pasó por tres ediciones en Roma antes de fin de año. Sus descubrimientos encendieron un fuego intelectual que se propagó rápidamente por toda Europa.

Cristóbal Colón

Solo 11 años después de la muerte de Cristóbal Colón en 1506, Martín Lutero envió sus 95 tesis al obispo de Maguncia, comenzando la Revolución Protestante. Siete años después de Lutero, Willian Tyndale tradujo la Biblia al inglés.

Esa Biblia inglesa inspiró al movimiento separatista en Inglaterra, que condujo al viaje de los peregrinos en 1620 y la gran migración puritana a América, que comenzó en 1630. En 1776, los descendientes de aquellos primeros inmigrantes se declararon una nación independiente y defendieron esa declaración a través de una guerra en la que vencieron milagrosamente a la mayor fuerza militar del planeta, en ese entonces.

Fue en esta nueva nación que un joven José Smith fue a una arboleda temprano por la mañana de un día de primavera en 1820 y más tarde, recibió y tradujo el antiguo registro que contiene la profecía de Nefi sobre Cristóbal Colón.

Entonces, ¿Por qué Nefi resaltó a Cristóbal Colón? Quizá, fue porque ninguna otra persona hubiera tenido tal impacto en la preparación del mundo para la Restauración. Así como los historiadores señalan 1492 como el año en que comenzó la edad moderna,  es en muchos aspectos, el año en que comenzó la Restauración.

Ningún viaje de ningún hombre en toda la historia registrada, desde Noé, cambiaría el mundo tan definitiva y completamente como el gran viaje de descubrimiento de Cristóbal Colón. Este descubrimiento develó lo que el Señor guardó bajo llave, la tierra prometida de las Américas, e inició una serie de eventos que culminarían con José Smith y la Restauración.

Incluso, sin conocer de la Restauración, el historiador del siglo XVI Francisco López de Gómara proclamó que el viaje de Colón fue “el evento más grande desde la creación del mundo, a excepción de la encarnación y la muerte de Quien lo creó.”

Cristóbal Colón, el hombre

Cristóbal Colón

En la actualidad, la opinión popular sobre Cristóbal Colón es que fue un codicioso buscador de oro, empeñado en esclavizar a los pacíficos nativos, despojar el ambiente inmaculado y establecer la esclavitud en el Nuevo Mundo. Pero, esta perspectiva contradice los propios escritos de Cristóbal Colón.

Hugh Nibley observó, “Gran parte de lo que es misterioso y contradictorio en la historia de Cristóbal Colón proviene de la negativa de los expertos a creer lo que les dice. ¡Dicen que [Colón] fue un mentiroso excesivo cuando en realidad decía la verdad!”

Cuando uno acepta las palabras de Cristóbal Colón al pie de la letra, un Colón muy diferente surge del egoísta, arrogante y codicioso hombre que se describe en gran parte de la literatura actual. Surge un hombre, que en vez de arrogante, es firme en sus convicciones.

Un hombre no tan codicioso ni egoísta, ya que está interesado en la equidad y la justicia. Un hombre que emigra a España, que hace una contribución incalculable a su país adoptivo, que corre un gran riesgo personal de hacerlo, pero que nunca logra la aceptación otorgada a los hijos nativos que hacen más mal que bien.

Y, más que nada, surge un hombre de gran fe, inspirado por el Espíritu Santo a hacer una gran cosa, y que, a pesar de todo, cumple su misión divina y cambia el mundo.

Al final, los logros de Cristóbal Colón y su fama universal son un reflejo de su fe personal. “Pedro caminó sobre el agua,” escribió, “y en la medida en que su fe se mantuvo firme, caminó sobre ella… Nadie debe sentir temor de realizar cualquier proyecto en nombre de nuestro Salvador, si es una causa justa y si tiene la intención pura de su servicio sagrado.” La fe de Cristóbal Colón se mantuvo lo suficientemente firme para permitirle, como a Pedro, caminar sobre el agua.

“La historia,” observó Felipe Fernandez-Armesto, autor de “Columbus on Himself,” “tiene  todos los mejores relatos del mundo y la vida del hijo del tejedor que descubrió América, que difícilmente podría ser igualada incluso por la imaginación más creativa.” Una historia que vale la pena volver a descubrir.

Artículo originalmente escrito por Clark B. Hinckley, extracto del libro “Christopher Columbus: A Man Among the Gentiles,” y publicado en ldsliving.com con el título “What Latter-day Saints Should Know About Christopher Columbus and the Restoration.”