Cuando pensamos en la Traducción de José Smith de la Biblia, quizá lo primero que imaginamos es una revisión del texto bíblico. Sin embargo, su importancia para la Restauración va mucho más allá.

Entre 1830 y 1833, mientras José Smith trabajaba en lo que entonces llamó la “Nueva Traducción” de la Biblia, recibió numerosas revelaciones que hoy forman parte de Doctrina y Convenios.

Y aquí aparece un detalle bastante interesante: muchas de esas revelaciones llegaron precisamente durante los años en que José estaba estudiando y traduciendo las Escrituras.

El investigador Robert J. Matthews dedicó buena parte de su trabajo a estudiar esta relación y señaló que el período en que José trabajó en la traducción coincide con el momento en que se recibieron muchas de las revelaciones doctrinales que hoy conocemos. 

Para Matthews, esto no fue simplemente una coincidencia. La relación entre ambos procesos permite entender mejor cómo el estudio de las Escrituras, la revelación y la Restauración estuvieron conectados desde sus primeros años.

José Smith no solo estaba corrigiendo un texto

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Cuando José comenzó la Traducción de José Smith en junio de 1830, él y los Santos de los Últimos Días todavía estaban aprendiendo muchas cosas que hoy forman parte de nuestra comprensión del Evangelio.

Conceptos relacionados con el plan de salvación, el matrimonio eterno, las ordenanzas del templo por los muertos, los oficios del sacerdocio, la organización de la Iglesia, las bendiciones patriarcales y la Palabra de Sabiduría, entre otros, todavía estaban siendo revelados y comprendidos.

Por eso, el propósito de la traducción no parece haber sido simplemente producir una nueva versión de la Biblia.

Una revelación recibida en marzo de 1831 lo deja bastante claro. El Señor le indicó a José que dejara temporalmente el Antiguo Testamento y comenzara con el Nuevo Testamento para que pudiera estar preparado para acontecimientos futuros.

“…en él se darán a conocer todas estas cosas”.

Y después añadió que debía hacerlo “para que podáis estar preparados para las cosas que han de venir”.

En otras palabras, la traducción también estaba ayudando a preparar al Profeta para recibir y comprender más revelación.

Estudiar, orar y obedecer

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Hay otro principio que aparece constantemente, la revelación requiere participación personal.

Una revelación de julio de 1830, registrada en Doctrina y Convenios 26, instruyó a José Smith, Oliver Cowdery y John Whitmer a dedicar su tiempo al estudio de las Escrituras.

El proceso que siguió José puede resumirse en estudiar, orar y actuar de acuerdo con la revelación recibida. No se trataba simplemente de abrir las Escrituras y esperar respuestas automáticas. José estudiaba un pasaje, meditaba en él y buscaba comprenderlo mediante el Espíritu.

Ese proceso también aparece en el consejo que recibió Oliver Cowdery en Doctrina y Convenios 9, primero debía estudiar el asunto en su mente y después preguntar al Señor si lo que había considerado era correcto.

El estudio de las Escrituras y la revelación personal estaban profundamente relacionados.

La traducción que abrió nuevas preguntas y respuestas

Imagen: Pinterest

Una de las características más interesantes de este período es que José no estaba trabajando de manera aislada.

Mientras avanzaba en la traducción, surgían preguntas sobre determinados pasajes. Algunas de esas preguntas dieron lugar a revelaciones que posteriormente se incorporaron a Doctrina y Convenios.

Un ejemplo importante ocurrió mientras José traducía Juan 5:29. El resultado fue una de las visiones más importantes de la Restauración, la revelación registrada actualmente en Doctrina y Convenios 76.

Esta sección amplió de manera significativa la comprensión del plan de salvación y de los diferentes grados de gloria, y fue recibida mientras José y Sidney Rigdon trabajaban en la traducción de la Biblia.

Así, un pasaje bíblico que José estaba estudiando terminó conectado con una revelación que amplió considerablemente la comprensión doctrinal de los Santos.

Una nueva comprensión del Plan de Salvación

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La conexión también aparece en otras revelaciones.

Mientras trabajaba con el Nuevo Testamento, José recibió revelaciones relacionadas con el sacerdocio, la Segunda Venida, la obra misional, el Evangelio de Jesucristo y el plan de salvación.

Por ejemplo, Doctrina y Convenios 88 reúne enseñanzas relacionadas con la expiación y resurrección de Jesucristo, el Espíritu Santo, el aprendizaje y el plan de salvación. El propio José describió esta revelación como una “hoja de olivo” y un mensaje de paz del Señor.

Esto ayuda a entender que el estudio de las Escrituras no era solamente una tarea académica para José Smith.

Las Escrituras se convirtieron en un espacio donde surgían preguntas, llegaba revelación y aumentaba la comprensión del Evangelio.

Cómo realizaba José la traducción

José Smith, Oliver Cowdery
José junto a Oliver. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

No conocemos todos los detalles sobre el proceso exacto que utilizó José Smith para realizar la Traducción de José Smith.

Sin embargo, un relato posterior de Orson Pratt ofrece una perspectiva interesante. Pratt contó que había observado a José traducir el Nuevo Testamento y se preguntaba por qué no utilizaba el Urim y Tumim, como había ocurrido durante la traducción del Libro de Mormón.

Según el relato, José explicó que al principio necesitaba esa ayuda porque todavía estaba aprendiendo a reconocer la inspiración. Con el tiempo, había avanzado en su comprensión de la forma en que opera el Espíritu de inspiración y ya no necesitaba ese instrumento para realizar el trabajo.

Esto también muestra el desarrollo espiritual de José, aprender a recibir revelación era parte de su propia experiencia de crecimiento.

La Traducción de José Smith y Doctrina y Convenios

Imagen: Third Hour

Al revisar las revelaciones de Doctrina y Convenios, aparecen numerosas conexiones con la Traducción de José Smith.

Por ejemplo, Doctrina y Convenios 74 está relacionada con la lectura de 1 Corintios 7:14 y con las preguntas que surgieron alrededor del bautismo de los niños. 

En ese mismo período, la traducción de Génesis incluyó una aclaración importante sobre la responsabilidad de los niños, estableciendo los ocho años como la edad de responsabilidad.

Otro ejemplo aparece en Doctrina y Convenios 107, relacionada con la organización y los oficios del sacerdocio. Durante la traducción de Génesis, José encontró referencias a sacerdotes y al sacerdocio que contribuyeron a ampliar su comprensión de cómo se administraba el Evangelio.

También está Doctrina y Convenios 77, que contiene explicaciones sobre el libro de Apocalipsis recibidas mientras José trabajaba en su traducción.

Y en Doctrina y Convenios 93 encontramos otra conexión significativa. Esta revelación enseña sobre Jesucristo, Su progreso “de gracia en gracia”, la luz y la verdad, y la naturaleza del ser humano.

El texto también reafirma la inocencia de los niños y la amplitud de la Expiación de Jesucristo.

El evangelio se fue revelando “línea por línea”

libro de mormón; josé smith
Imagen: The Salt Lake Tribune

Uno de los puntos que más destaca de este período es que la comprensión de José Smith y de los primeros Santos no apareció completa desde el principio.

Muchas enseñanzas que hoy conocemos con claridad fueron llegando poco a poco, mediante revelación.

La organización del sacerdocio, las responsabilidades de sus oficios, la obra por los muertos, el plan de salvación y otros principios fueron comprendidos con mayor claridad a medida que José estudiaba las Escrituras y recibía revelación.

Esto encaja con un principio que también aparece en las Escrituras, el Señor enseña a Sus hijos “línea por línea, precepto por precepto”.

La historia de la Traducción de José Smith permite ver ese proceso en acción.

Una traducción que también preparaba al Profeta

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Señor no solamente mandó a José realizar el trabajo, sino que en diferentes ocasiones volvió a insistir en que continuara.

En Doctrina y Convenios 73, por ejemplo, José y Sidney Rigdon recibieron instrucciones de volver a la traducción y continuar con ella hasta terminarla.

Más adelante, Doctrina y Convenios 93 vuelve a enfatizar la importancia de apresurar el trabajo de traducción y relacionarlo con la adquisición de conocimiento sobre historia, países, reinos y leyes de Dios y de los hombres, todo “para la salvación de Sion”.

La traducción, entonces, tenía un propósito mucho más amplio que modificar palabras de un texto.

Ayudaba a preparar a José Smith para recibir conocimiento y revelación que serían fundamentales para la Restauración.

Después de terminar la traducción

Jose Smith traducción del libro de mormon
Jose Smith traduccion del Libro de Mormón Imagen: Video del Libro de Mormón

Aunque la Traducción de José Smith se completó oficialmente en 1833, José continuó revisando algunos pasajes y haciendo ajustes.

Incluso años después, las revelaciones seguían mostrando interés en que esa traducción pudiera imprimirse y ponerse a disposición de los Santos.

Doctrina y Convenios 104, por ejemplo, habla de organizarse para imprimir las palabras del Señor y la plenitud de las Escrituras, con el propósito de edificar Su Iglesia y preparar a Su pueblo.

Sin embargo, distintos problemas, entre ellos las persecuciones y la falta de recursos económicos, impidieron que la Traducción de José Smith se publicara durante la vida del Profeta.

Qué nos enseña hoy este proceso

Imagen: Canva

La historia de la Traducción de José Smith muestra que muchas revelaciones llegaron en medio del estudio de las Escrituras.

José Smith no recibió todo el conocimiento de una sola vez. Estudió, hizo preguntas, buscó al Señor y continuó trabajando aun cuando todavía no comprendía completamente lo que tenía delante.

Ese patrón también puede aplicarse a nuestro propio estudio del Evangelio. 

No siempre vamos a encontrar una respuesta completa después de leer un capítulo de las Escrituras. A veces una pregunta puede llevarnos a otra pregunta y, con el tiempo, esa búsqueda puede abrir la puerta a una mayor comprensión.

Estudiar las Escrituras puede convertirse también en una forma de prepararnos para recibir revelación.

La Traducción de José Smith fue mucho más que un proyecto de traducción. Fue parte de un período en el que José Smith recibió conocimiento, hizo preguntas y aprendió a reconocer la voz del Espíritu.

Y, a través de ese proceso, el Señor ayudó a establecer principios doctrinales y administrativos que llegarían a ser fundamentales para la Iglesia restaurada.

 Fuente: Meridian Magazine 

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