Exactamente, un solo hombre pudo amar perfectamente. El resto de nosotros fallamos.

Recuerdo la primera vez que pensé que había experimentado el amor. No podría decirte su nombre ni nada de ella. Todo lo que sé es que era la chica más hermosa que conocí en mi vida. Resulta que ella también sentía lo mismo, así que la escuela iba a ser genial ese año…

Obviamente, esa experiencia no duró mucho tiempo y hay casi un millón de otras experiencias como esta que estoy seguro de que la mayoría de nosotros puede recordar.

El punto es que el amor es complicado. Por lo general, es más de lo que cualquiera de nosotros puede demostrar, o incluso entender.

Debido a que todos nosotros somos imperfectos, cometeremos errores cuando intentemos amar a los que nos rodean. Eso no significa que seamos un fracaso, solo significa que tenemos más en qué trabajar.

expresar amor

También te puede interesar¿Es difícil amar a los que se han alejado de la Iglesia?

La vida. La gran prueba. Simplemente no termina, ¿verdad?

La buena noticia es que nuestra capacidad para cambiar y progresar realmente es una gran bendición.

La noticia aún mejor es que Aquel que ama perfectamente ya nos ha proporcionado una forma de aprender a amar como Él. Su camino, o mejor dicho Su Evangelio, nos permite cambiar y mejorar.

Como todos deberíamos saber, el comienzo de este cambio es reconocer dónde nos equivocamos.

A continuación, mencionaremos las 3 formas en que muchos de nosotros “nos equivocamos” cuando intentamos demostrar nuestro amor a los demás:

1. “Te amo, así que tienes que amarme”

amor

En cualquier tipo de relación, el amor nunca debe exigir nada de nadie.

La mayoría de personas no se da cuenta de lo fácil que es adaptar esta actitud. Nadie diría esto intencionalmente o se sentiría de esta manera… pero, otra vez, la mayoría de nosotros no somos perfectos.

Muchas veces, este error se da en nuestras intenciones y expectativas al demostrar nuestro amor. Incluso, a menudo, cuando realmente nos sentimos atraídos por alguien, esperamos algo a cambio.

Con frecuencia, cuando un maestro se esfuerza mucho en su lección de la Escuela Dominical porque ama a sus alumnos, espera comentarios positivos y participación. Cuando un joven dice por primera vez “te amo” a una joven, espera que esos sentimientos sean recíprocos. Incluso, cuando hacemos todo lo que podemos por guardar los mandamientos y amar a Dios, esperamos sentir Su amor y Su presencia en nuestras vidas.

Pero, ¿qué sucede si no obtenemos lo que se espera?

El amor perfecto existe SIN IMPORTAR el resultado.

Cuando Cristo estaba en la cruz, no importaba que la mayoría de soldados romanos y líderes judíos nunca hablaran de manera positiva acerca de Él. Cuando sufrió en el Getsemaní, no era importante que estuviera a punto de ser traicionado por alguien que Él consideraba un amigo cercano.

Él ama de todos modos, sin expectativas ni intenciones específicas.

2. “Te amo por lo que haces”

aventura amorosa

El amor no solo debe estar vinculado con los logros o las características específicas.

Imagina leer la escritura en la que Cristo nos dice “ama a tu prójimo como a ti mismo… siempre y cuando haya terminado su carrera, sepa cómo hacer cosas realmente geniales, sea increíblemente inteligente y siempre sea amable contigo”.

¿No nos decepcionaríamos constantemente si el amor solo estuviera relacionado con lo que hace una persona?

Un amor perfecto nos ayudará a ver más allá de los logros y ver a una persona como realmente es: Un hijo de Dios que tiene el mismo potencial que tú y yo.

Es por eso que una lista de lo que estás buscando en un futuro cónyuge es un buen comienzo, pero no un buen final. Por eso, a menudo, asuntos como éste no se pueden resolver con la frase “él no era el hombre que pensé que era”.

Cuando aprendemos a amar verdaderamente a una persona más allá de sus capacidades y cualidades, nuestro amor nos ayudará a superar los momentos difíciles, las pruebas y los errores.

Es este mismo tipo de amor que ayudó a nuestro Salvador a sobrellevar el sufrimiento en el Getsemaní y la muerte en la cruz.  Es el mismo tipo de amor que mantiene Su mano extendida y promesas seguras.

3. “Siento que te amo, así que diré que te amo”

matrimonio

El amor perfecto va más allá de un sentimiento que tenemos en nuestro corazón.

Probablemente, aquí es donde el mundo y los miembros de la Iglesia difieren más en cuanto a cómo ven el “amor”.

Canta conmigo si puedes:

“Ya no puedo luchar contra este sentimiento. He olvidado por qué empecé a luchar. Es hora de llevar este barco a la orilla…” (REO Speedwagon – “Can’t fight this feeling”).

Sí, REO Speedwagon dio en el clavo, ¿no? El amor solo es un sentimiento que debemos perseguir.

“No puedo detener este sentimiento, que está muy dentro de mí… Estoy enganchado a este sentimiento…”

Ahora, comparemos esa canción con lo que las Escrituras nos dicen acerca del amor.

“Y la caridad es sufrida y es benigna, y no tiene envidia, ni se envanece, no busca lo suyo, no se irrita fácilmente, no piensa el mal, no se regocija en la iniquidad, sino se regocija en la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (Moroni 7:45).

Esos son muchos requisitos para el amor. ¿No podemos limitarnos a sentirlo?

“Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, que es el vínculo de la perfección” (Colosenses 3: 14).

¿Perfección? Eso es un poco dramático, parece demasiado esfuerzo.

“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo 5: 44).

Incluso se nos enseña a amar a nuestros enemigos. La mayoría de las veces, definitivamente, no siento eso.

Cuando nos sentimos atraídos por alguien, ya sea de manera romántica, como un amigo o de cualquier otra forma, es fácil relacionar estos sentimientos con el amor. Pero, cuando decimos “te amo”, siempre debemos recordar que en realidad estamos diciendo mucho más que “oye, me siento muy bien contigo en este momento”.

Descubriremos en nuestras vidas que un sentimiento simple casi siempre no es suficiente para superar los momentos más difíciles de una relación. Amar de verdad es decidir poner a la otra persona antes que nosotros y tratarla de la mejor manera que podamos.

El “sentimiento” de amor va y viene. La decisión de amar es eterna.

El amor perfecto

depresión

A medida que nos esforzamos por aprender a desarrollar el “amor perfecto” en nuestras relaciones, siempre debemos recordar a Aquel que dio el ejemplo.

El Salvador nos ama, incluso cuando no lo amamos.

El Salvador nos ama independientemente de lo que logremos.

El amor del Salvador va más allá del sentimiento que tuvo. Él sufrió voluntariamente y dio Su vida, para que pudiéramos tener la oportunidad una y otra vez de arrepentirnos y regresar a Él.

Aunque ninguno de nosotros será perfecto en esta vida, mientras nos esforcemos por seguir al Salvador, podremos desarrollar el amor que viene sin condiciones o requisitos específicos para los demás.

Aprenderemos a amar como Él lo hace.

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Conner Johnson y fue publicado en thirdhour.org con el título “The 3 Biggest Mistakes We Make When We Say I Love You”.