Cómo dejar el chisme cuando parece verdaderamente divertido

fariseos

Después de horas dedicadas a leer, devorar diría yo, cada revista para adolescentes, había algo que mi yo de 12 años podía decir con absoluta certeza: los chismes eran divertidos.

¿Puedes CREER el atuendo que J-Lo usó esa semana? ¿Y te enteraste que Justin y Brtiney terminaron? (Por cierto, todavía no lo he superado).

Estar al tanto y tener toda la información más reciente era emocionante, y me encantaba. Era un ávida participante en las encuestas “¿Quién lo usó mejor?”, una adicta de “Compara personas”, y una devoradora de información de cada revista que salía por internet.

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Seré sincera, todavía tengo una debilidad por la cultura pop. Todavía me gusta estar al tanto.

Honestamente, todavía sigo teniendo algo de curiosidad, pero aprendí rápidamente, afortunadamente, que el chisme duele, y que siempre hay alguien que (incluso si es alguien que parece ser intocable, como una celebridad) al otro lado de cada rumor, crítica, y susurro que recibe cada uno de ellos.

¿Qué es lo que se cuenta como chismes?

chisme en la familia

Creo que la definición de Wikipedia de “chismes” es mi favorita: “Hablar de alguien o algo, tanto para bien como mal, aunque generalmente de forma desfavorable, sobre los asuntos personales de otros. Está acción también es conocida como murmuración, comadreo, cotilleo o rumor.”

Yoga Journal lo lleva un paso más allá: “El hablar mal, tal como se define en el budismo y otras tradiciones, es cualquier cosa que comunique que podría dañar innecesariamente y sin sentido a otros.”

Con ese objetivo, quiero dejar algo en claro, hay una diferencia significativa entre hablar de alguien de manera positiva o informativa (es decir, “¿Te cae bien este profesor? ¿Cómo es él?” y “¡Cuéntame más sobre el chico con el que quieres salir en una cita!”) y los rumores/mentiras sobre alguien son lo último que deseamos evitar.

Estar en el extremo receptor de los chismes

dejar el chisme

He tenido varias experiencias en las que me he dado cuenta de lo dañinos que pueden ser los chismes, pero la primera y tal vez la más conmovedora ocurrió cuando yo estaba en el jardín de niños. 

Mi abuela me contó (mi memoria en cuanto lo ocurrido es algo borrosa) que cuando yo tenía seis años, llegué a la casa llorando después de la escuela, las lágrimas caían por mi carita.

“¡Gina (nombre cambiado) me dijo en el autobús que mamá y papá se están divorciando! Eso no es cierto, ¿verdad?”

La abuela me contó que su corazón se rompió en ese momento. Resultó ser VERDAD, pero mis padres todavía no me lo habían dicho.

Alguien cercano a mis padres debió haberle dicho a alguien que le dijo a otro alguien que le contó a sus hijos que mi mamá y mi papá se estaban separando.

¡Un juego de teléfono malogrado de la vida real!

Debido a eso, mis padres no pudieron contarme sobre su separación en su debido tiempo y a su propia manera. Si bien el rumor era cierto, quienquiera que fue que lo difundió no se detuvo a pensar en la naturaleza personal del rumor y los efectos que podría tener para la gente en el otro extremo.

Años más tarde, cuando era una adolescente, recuerdo que hubo un rumor sin pruebas que circulaba sobre una de mis amigas, de que ella estaba teniendo relaciones inapropiadas con uno de nuestros maestros, quien era un fiel esposo y padre.

No tenía ningún tipo de justificación y no era cierto, pero aun así, recuerdo haber visto cómo la lastimaba mientras se preguntaba cómo la gente podría siquiera pensar que ella hubiera podido hacer algo así.

De esas experiencias y otras, se hizo muy claro, tal vez el hablar de los demás parece divertido en el momento, pero ser de quién se habla era todo menos divertido.

El chisme destruye las relaciones que tenemos con los demás

vergüenza

La escritora de LDS Blogs, Patty Sampson, escribió una publicación en su blog que me encanta (y esa fue la inspiración para este artículo) se titulada “Cómo detener el chisme y ser alguien que todos deseen tener cerca”. En él, escribió sobre su búsqueda personal por dejar el chisme, su pasatiempo favorito.

“Jody Moore lo dijo perfectamente, ‘El chisme es un falso placer temporal’ que daña las relaciones personales que tenemos. Tenía compañeras de trabajo con las que hablaba en el almuerzo. Nos sentábamos alrededor y criticábamos a los demás sin ninguna razón aparente, y pensé que estábamos volviéndonos más unidas.

Pero la verdad es que nunca pude decirles nada real sobre mi vida porque sabía que se convertiría en una fábrica de rumores. A pesar de que estábamos tratando de encontrar una conexión, estábamos destruyendo cualquier posibilidad de convertirnos en verdaderas amigas, y ni siquiera nos dimos cuenta.”

Cuando leí esto, instantáneamente pensé en algunas personas de mi vida con las que había tenido esta experiencia, personas que me caían bien, pero que sabía no podía compartir historias personales por temor a que se difundieran.

No quiero ser esa persona en la vida de alguien más.

Entonces, ¿cómo dejamos los chismes cuando parecen ser tan divertido?

Hagan lo que dijo el Elder Uchtdorf: ¡Dejen de hacerlo!

dejar el chisme

Estaba realmente orgullosa de ese subtítulo y si pudiera darme un premio por ello, lo haría.

En caso de que no hayas visto el video, el Elder Dieter F. Uchtdorf dio un discurso en el que nos alentó a todos al darnos el consejo más grandioso de todos los tiempos: “¡Dejen de hacerlo!”

“Este tema de juzgar a los demás en realidad podría enseñarse con un sermón de tres palabras. Cuando se trate de odiar, chismear, ignorar, ridiculizar, sentir rencor o el deseo de infligir daño, por favor apliquen lo siguiente:

¡Dejen de hacerlo!”

Él continúa diciendo que debemos reemplazar nuestros pensamientos y sentimientos de crítica,  los chismes con “un corazón lleno de amor por Dios y sus hijos”.

Entonces, ¿cómo reemplazamos nuestras tendencias como hombre natural de juzgar con un corazón lleno de amor? ¿Cómo llegamos a un punto en el que no deseamos chismear?

Aquí hay algunas ideas.

1. Reemplaza lo negativo con lo positivo

confesión

Cuando estaba en la escuela secundaria, hice un esfuerzo a conciencia de no caer en el chisme o hablar mal de otras personas. Uno de los mejores cumplidos que recibí en mi vida vino de una buena amiga mía que se dio cuenta de que estaba evitando todo tipo de chisme.

“¿Sabes lo que realmente admiro de ti? Cuando las personas comienzan a hablar mal de alguien más, siempre mencionas algo positivo acerca de esa persona. Creo que hace que todos de un paso atrás y giren la conversación en una dirección diferente.”

Eso significó mucho para mí, y es algo que siempre he tratado de llevar en mis conversaciones futuras.

Aquí hay un ejemplo:

Amigo: “¿Te diste cuenta lo que estaba usando Sara el día de hoy? ¡La ropa apenas y le quedaba!”

Tu respuesta: “¡Siempre me ha caído bien Sara! Ella siempre ha sido muy amable conmigo. Hablando de ropa ¿sabías que hay varias ofertas y descuentos en ropa femenina en una de las tiendas del centro comercial?”

Tal vez eso parezca extraño o demasiado obvio, pero nunca he molestado a nadie por decir cosas como esta. En el peor de los casos, las personas que participan de los chismes no volverán a hablar de eso a tu alrededor y eso, a pesar de todo, es algo bueno. 

Independientemente de la aprensión que puedas sentir, el cambiar el rumbo de la conversación a una que no incluye críticas o hable mal de las personas, siempre será tu mejor opción y te hará sentir mejor que cualquier cantidad de chismes que puedas recibir.

2. Piensa la fuente

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Uno de los mayores problemas con los chismes es que muchas veces ni siquiera son verdad (como en el caso de mi amiga y nuestro maestro).

Entonces, cuando escuches un rumor acerca de alguien, intenta hacer una pausa y reflexionar; duda de lo que oyes.

No creas cada chisme que escuches, y trata de dar a la gente el beneficio de la duda. Recuerda que las personas son “inocentes hasta que se demuestre lo contrario”.

3. Ponte en los zapatos de la otra persona

flechas direcciones

Detente y pregúntate: “¿Cómo me sentiría si este rumor se tratara de mí?” o “¿Qué habría hecho yo en esa misma situación?”.

En mi experiencia, el intentar comprender el punto de vista de otra persona te sacará del camino del chisme y te darán ganas de ayudar en lugar de continuar difundir lo que probablemente son verdades a medias (¡si es que siquiera son eso!).

4. Piensa en lo que te impulsa al chisme

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El consejo de Yoga Journal sobre este aspecto en particular del chisme es fantástico:

“Quizás sospeches que eres un poco adicto a los chismes. Si deseas cambiar el hábito de los chismes, el mirarlo de una manera honesta para saber que es lo que obtienes de él y la motivación detrás de tu impulso es una buena idea. 

Parte de la emoción que se obtiene de los chismes, cualquier tipo de chisme, es simplemente el placer de participar en algo secreto.

Con los chismes negativos siempre hay algo que nos ata: saber que es reconfortante sentir que no eres la única persona que comete errores, sufre pérdidas y falla. De alguna manera, saber que a Jennifer Aniston la dejaron por otra te hace sentir un poco mejor en cuanto a tu propia ruptura dolorosa.

Hablar de otras personas también puede ser una forma de evitar mirar algo difícil o doloroso en ti mismo. Una mujer en unas vacaciones familiares se encontró quejándose del estilo casual de crianza de su cuñada.

Sólo más tarde se dio cuenta de que la forma en que su cuñada cuidaba los niños había despertado sus propias inseguridades en cuanto a la crianza de niños, y que ella había utilizado el chisme como una forma de mantener su inseguridad materna en el margen.

No siempre es fácil admitirlo, pero detrás de la mayoría de los chismes negativos, especialmente cuando se trata de amigos, parientes o colegas, hay algún tipo de celos de nuestra parte.

redes sociales

Esto tocó un punto sensible en mí porque he caído en esa trampa una y otra vez. Es tan fácil compararnos con los demás; luego, cuando sentimos que no estamos a la altura, intentar encontrar una manera de minimizarlos a lo que creemos que es “nuestro nivel” o debajo de este.

Quiero dejar los chismes. Quiero tener confianza en mí misma para no tener que buscar un respiro en las deficiencias de los demás. Más que nada, quiero tratar y hablar sobre otros como lo haría Cristo, reconocer su potencial infinito como hijos e hijas de Dios, y espero que tú también puedas participar de ello.

¿Tiene más consejos sobre cómo eliminar el chisme en tu vida y tus conversaciones? ¡Déjanos un comentario!

Este artículo fue escrito originalmente por Amy Keim y fue publicado originalmente por thirdhour.org bajo el título “How to Stop Gossiping When It’s REALLY Fun

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Publicado por: Sabina Mujica Estrada
Graduada de Turismo, Hotelería y Gastronomía, apasionada por los libros y los idiomas, profesional armando rompecabezas.
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