El élder Gong, del Quorúm de los Doce, compartió su experiencia al haber participado de la Conferencia General Nº 190 de la Iglesia, donde las autoridades se encontraron a casi dos metros de distancia y donde tuvo que discursar en un auditorio aparentemente vacío.

El élder Gerrit W. Gong dijo que para él fue todo lo contrario.

“No estaba dirigiéndome a un auditorio vacío. Pude ver en mi mente amigos y vecinos, miembros y líderes, y otros en todo el mundo”.

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oradores en la Conferencia General

Para este apóstol, la vista del auditorio casi vacío es una metáfora. 

“Puede que haya un distanciamiento físico, pero eso no significa que estemos espiritualmente distanciados”.

La Primera Presidencia y el Quórum de los Doce también han formado parte de esta conexión, debido a que muchos de sus consejos y reuniones con miembros, líderes y amigos han podido llevarse a cabo gracias a la tecnología.

“Como dijo el presidente Nelson, todos queremos dos cosas: queremos saber el deseo del Señor, y queremos saber cómo bendecir a Sus hijos, expresó el élder Gong.

conferencia general élder gong

Ese propósito en común ha hecho posible que haya armonía y claridad al sentir la guía del Señor para estos tiempos, y de esa manera conocer las instrucciones y bendiciones del Señor para Sus hijos en todas partes.

El Señor está al tanto de [los hijos de Dios] y nos bendice y nos ayuda en las cosas que suceden día a día”, dijo.

A pesar de las circunstancias actuales en torno a la pandemia de coronavirus, la esposa del élder Gong, Susan, dijo que este también es un tiempo para buscar “revelación personal y seguir el consejo que nos han brindado nuestros sabios e inspirados líderes”. 

élder gong

Ella también resaltó la importancia de la ministración, como el contactar a nuestros hermanos y hermanas que necesitan de apoyo emocional y espiritual.

[Podemos] llamar a personas con las que no [hemos] hablado durante mucho tiempo o [ponernos] en contacto con personas que no [conocemos] bien”, expresó la hermana Susan.

No tienen que estar en las casas de las personas para estar en los corazones de las personas”, agregó el élder Gong.

élder gong

Tanto en la Iglesia, como en el evangelio, se nos anima a pedir ayuda y apoyo, son nuestros hermanos y hermanas ministrantes a los que podemos acudir en momentos de necesidad.

Vamos a superar esto, vamos a poder estar juntos de nuevo y mostrarnos cariño y aprecio una vez más, cara a cara”, dijo la hermana Gong.

El tiempo que pasamos en casa también es un tiempo para aprender más sobre el evangelio, fortalecer nuestra relación con Dios y atesorar a nuestras familias. 

“Espero que recordemos las lecciones que hemos tenido [en este tiempo] y que recordemos apreciar el tiempo que pasamos juntos sin tener que ir de un lado a otro”, expresó la hermana Gong.

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“Estos tiempos nos recuerdan cuánto apreciamos las cosas que podemos hacer de persona a persona, cara a cara, necesidad con necesidad, de corazón a corazón, estando juntos en los hogares y en la Iglesia”, dijo el élder Gong.

Algo que debemos recordar cuando nos sentimos solos, perdidos o aislados es que tal pensamiento está lejos de la verdad. 

Al leer Lucas 15 sobre las ovejas perdidas, la moneda perdida y el hijo pródigo, el élder Gong observó lo siguiente: “Porque este, mi hijo, muerto era y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado. Y comenzaron a regocijarse” (Lucas 15:24).

“Me di cuenta de que el Padre podría estar diciendo: ”Mi Hijo, el Jesucristo viviente, estaba muerto y ahora está vivo”. Y porque Él vive, porque Él es el Jesucristo viviente, cada uno de nosotros nunca se pierde. Cada uno de nosotros puede ser encontrado”.

El Élder Gerrit Gong concluyó diciendo que siempre debemos “recordar que nuestro Señor Jesucristo nos conoce”, que Él nos ama y que “nunca estamos perdidos para Él”. 

“[El Señor] nos conoce en [nuestras] horas más oscuras y en los días más brillantes”.

Fuente: Church News