¿Qué pueden aprender los misioneros de las enseñanzas que recibieron los nuevos líderes de misión? Para el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, la respuesta es mucho más amplia de lo que podría parecer.
Durante el devocional semanal del Centro de Capacitación Misional de Provo, realizado el 11 de agosto, el élder Rasband compartió con los misioneros algunas de las enseñanzas que se dieron durante el Seminario para Nuevos Líderes de Misión 2026, realizado en junio.
Aunque las enseñanzas de este seminario normalmente están dirigidas a líderes de misión y otros líderes de la Iglesia, el élder Rasband consideró que muchos de esos mensajes también tenían una aplicación directa para quienes están sirviendo como misioneros.
“Fue un seminario extraordinario en el que el Espíritu del Señor estuvo abundantemente presente”, explicó.
A partir de esas enseñanzas, presentó lo que llamó una especie de “resumen de los momentos destacados” del seminario y compartió cuatro temas principales:
- Las profecías de la Primera Presidencia sobre la obra misional
- El propósito misional
- La importancia de invitar y ayudar
- El papel de las hermanas en la obra del Señor
Una época extraordinaria para ser misionero

El élder Rasband comenzó recordando unas palabras que el presidente Henry B. Eyring, primer consejero de la Primera Presidencia, compartió en una entrevista en octubre de 2025.
En aquella ocasión, el presidente Eyring expresó su convicción de que “el crecimiento de la Iglesia se acelerará” y que, incluso en momentos difíciles, más personas encontrarían esperanza al recibir el evangelio de Jesucristo.
La Iglesia anunció recientemente un nuevo récord de 88,500 misioneros sirviendo en todo el mundo.
“Ustedes son parte de aquello de lo que hablaba el presidente Oaks. Gracias a ustedes, estamos alcanzando nuevas alturas en la obra misional”, dijo el élder Rasband a los misioneros». – Élder Rasband
También señaló que los bautismos de conversos alcanzaron niveles históricos en 2025 y que los resultados de 2026 están superando incluso esas cifras.
Para el élder Rasband, esto representa una oportunidad especial para quienes actualmente sirven:
“Qué época tan extraordinaria para ser misionero”. – Élder Rasband
El propósito misional no es solo una frase

Otro de los temas que más se repitió durante el seminario fue el propósito misional.
El élder Rasband contó que, al revisar las diferentes enseñanzas del seminario, encontró la palabra “propósito” 169 veces.
La razón es sencilla: los misioneros no están simplemente realizando actividades, enseñando lecciones o buscando personas para bautizar. Su propósito es ayudar a las personas a venir a Cristo.
Durante el seminario, el élder Rasband había enseñado a los líderes de misión la importancia de enseñar este propósito de manera constante, incluso siete veces y de siete formas diferentes a lo largo de la misión.
Conocer el propósito misional no es suficiente; vivirlo cambia la manera en que un misionero sirve.
Invitar está bien, pero ayudar es igual de importante

El élder Rasband también destacó dos palabras que pueden parecer sencillas, pero que tienen un papel importante en la obra misional: “invitar” y “ayudar”.
Los misioneros constantemente invitan a las personas a realizar acciones como orar, leer el Libro de Mormón, asistir a la Iglesia, guardar un mandamiento o acercarse más al Salvador.
Pero una invitación por sí sola puede quedarse corta. El élder Rasband explicó que los misioneros también deben estar dispuestos a ayudar a las personas a cumplir aquello a lo que las han invitado.
No basta con decirle que lo haga. Hay que acompañarlo, sostenerlo cuando sea necesario y ayudarlo hasta que pueda avanzar por sí mismo.
De la misma manera, las invitaciones misionales tienen mayor poder cuando van acompañadas de amor, seguimiento y apoyo.
“Cuando combinamos ‘invitar’ con ‘ayudar’, los misioneros se convierten en maestros poderosos y son increíblemente eficaces en todo lo que hacen”. – Élder Rasband
El papel de las hermanas en la obra misional

Durante el seminario también participaron varias mujeres que sirven en presidencias generales de la Iglesia y esposas de líderes.
Para el élder Rasband, su participación fue un recordatorio del papel que cumplen las hermanas en la obra misional.
“Creo que el papel destacado de estas mujeres en el seminario fue simplemente un reflejo del poderoso papel que las mujeres, en general, están teniendo en los esfuerzos misionales de la Iglesia restaurada del Señor”, explicó.
Luego dirigió un mensaje especial a las misioneras:
“Las honramos a todas y expresamos nuestra profunda gratitud por ustedes. Las necesitamos. Las amamos”. – Élder Rasband
Sus palabras también resaltan algo importante: la obra misional no depende de una sola clase de personas. Cada misionero puede contribuir de una manera particular a llevar el evangelio de Jesucristo a los demás.
Lo que los misioneros se llevaron del devocional

Después de la reunión, varios misioneros compartieron las enseñanzas que más los marcaron.
Ser misionero no consiste solamente en hablar de Jesucristo, sino en ayudar a otras personas a acercarse realmente a Él.
En una época en la que la obra misional continúa creciendo, los misioneros tienen la oportunidad de ser parte de ese esfuerzo.
Invitar, ayudar, enseñar y servir pueden convertirse en formas concretas de llevar a otros hacia el Salvador.
Fuente: Church News
