4 consejos que necesitas para cuando te sientas enojado con Dios

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En algún momento de la vida, quizá la mayoría haya gritado a los cielos por algo que pasó o se haya sentido enojado con Dios.

Este tipo de emoción es comprensible, sobre todo porque no tenemos la visión eterna que Dios tiene de las cosas ni entendemos porqué suceden y nos causan sufrimiento en nuestra vida mortal.

Tal vez un familiar cercano a ti falleció, o tuviste un amigo que se enfermó de gravedad. Tal vez te han detectado una enfermedad o tengas algún tipo de discapacidad.

Estos y otros problemas vienen a nuestras vidas cuando menos lo esperamos, lo que hace que sea fácil culpar a Dios por nuestro dolor.

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Si bien el enojo es una respuesta emocional humana a situaciones que están fuera de nuestro control o comprensión, cuando dejamos que tome el control de nuestras vidas, puede privarnos de la esperanza y bendiciones que Dios quiere brindarnos.

Que pasemos por situaciones difíciles NO significa que Dios no nos ama o que lo hizo a propósito para hacernos sufrir. A veces sufrimos a causa del albedrío de otras personas, por nuestras malas decisiones o porque estamos atados a las condiciones frágiles de la vida mortal.

Comprender porqué nos molestamos puede ayudarnos a dejar atrás nuestro enojo hacia Dios. Para esto, podríamos dividir en dos las razones por las que nos sentimos así.

1. Porque no obtuvimos lo que queríamos

triste tristeza

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Cuando las cosas no salen como las esperamos o queremos, sin duda es comprensible sentirse triste y decepcionado.

Sin embargo, dejar que nuestro primer impulso sea siempre culpar a Dios nos limita a lo que Él puede tener preparado para nosotros y que quizá sea mucho mejor de lo que teníamos planeado.

En lugar de llenar nuestra alma de odio y endurecer nuestro corazón a Dios, podemos abrir nuestra mente a la esperanza de que cosas mejores vendrán.

2. Porque recibimos algo que NO esperábamos

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Cuando algo malo le sucede a alguien que amamos, o a nosotros, nos preguntamos porqué tienen que pasar estas cosas. Llegamos a creer que Dios es como el genio que cumple todos nuestros deseos y solo debe darnos cosas buenas y prevenir las malas.

En el caso de accidentes o enfermedades, parte de vivir en la tierra es aceptar que tenemos cuerpos mortales que un día morirán.

No es fácil aceptar este tipo de situaciones, pero afortunadamente tenemos el conocimiento que esta vida es solo algo temporal, hay algo más después de la muerte.

Tenemos la promesa de que nuestras familias pueden ser eternas y nos volveremos a ver un día. Tenemos que confiar en las promesas que el Padre Celestial ha hecho a Sus hijos e hijas y hacer lo posible para ser dignos de ellas.

Para las cosas materiales y temporales, si bien no es fácil perder lo que con tanto esfuerzo te ha costado obtener, debes tener la certeza de que el Señor proveerá por ti y tu familia. Él definitivamente no te dejará solo.

No dejemos que nuestro enojo cierre la puerta al consuelo y las bendiciones que Él desea darnos.

Entonces, ¿qué puedo hacer cuando me siento molesto con Dios?

1. Sé sincero con Él

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Lo mejor que puedes hacer en ese momento es hablar con Dios. Haz una oración y cuéntale cómo te sientes, la situación que estás atravesando y la ayuda qué necesitas.

Pídele que te pueda dar la calma que necesitas para ver las cosas con claridad.

2. Oraciones constantes

Haz tus oraciones en cada momento que sientas que tus sentimientos están por salirse de control.

En lugar de distanciarte de Dios, acércate más a Él, con todas las fuerzas de tu corazón. Convierte tus sentimientos de enojo en la fuerza e impulso que necesitas para orar. No dejes que tu fe se debilite.

3. Valor y fuerza

oración

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Pide en tus oraciones tener el valor, la fuerza y la energía necesaria para seguir adelante a pesar de tus desafíos. Pídele a Dios que te dé la perspectiva para ver las cosas de manera positiva.

Pídele que te pueda ayudar a desarrollar en ti la esperanza de un futuro mejor y a contar las bendiciones que te llegan a diario.

4. Confía en Dios

A pesar de qué no puedas verlo, todas las cosas obran conjuntamente para tu bien. No dejes que los pensamientos negativos deterioren tu relación con tu Padre Celestial.

No sabemos el propósito de todas las cosas, pero con el tiempo podrás ver claramente todo lo que has aprendido gracias a las experiencias que has pasado. Después de todo, no serías la persona que eres ahora sin lo que te ha tocado vivir en la vida.

Tal vez el Señor no nos quite los desafíos que estamos atravesando, pero ha prometido que nos tomará de la mano al caminar por ese sendero.

No temas, cree solamente

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Dios desea tomar nuestra frustración, brindarnos paz y solaz. Confía, no temas, cree solamente en que Él te sostendrá aún en los momentos más oscuros (Lucas 8:50).

Tal vez uno de los mensajes más poderosos sea el del élder Joseph B. Wirthlin, “La búsqueda de un puerto seguro”.

Tengan la seguridad de que existe un puerto seguro. Pueden hallar paz en medio de las tormentas que les amenazan. Su Padre Celestial, que sabe incluso cuando un pajarillo cae, conoce los padecimientos y sufrimientos de ustedes. Él les ama y desea lo mejor para ustedes. Nunca duden de ello.

Aunque permita que todos tomemos decisiones que quizás no sean para nuestro beneficio ni para el de los demás, y aun cuando no intervenga en el curso de los acontecimientos, Él ha prometido paz a los fieles, aun en sus pruebas y tribulaciones”.

Entonces, cuando te sientas enojado, respira hondo. Habla con tu Padre Celestial, aférrate más a Él, no pierdas la fe, desarrolla esperanza y recibe Su paz.

@masfe.org Señor no puedo imaginar mi vida sin ti. #masfe #lds #mormon #dios #diosteama #mormones #jesuslovesyou #jesus #fypシ #hagamosviralajesus #cristianostiktok ♬ sonido original – Sabrosura.TV

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| Para meditar
Publicado por: Sabina Mujica Estrada
Graduada de Turismo, Hotelería y Gastronomía, apasionada por los libros y los idiomas, profesional armando rompecabezas.
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