“¿Por qué nos distraen tan fácilmente las cosas temporales cuando sabemos de las bendiciones prometidas por Dios para nuestra felicidad?”

¿Eso te suena familiar?

Te despiertas con sueño todas las mañanas. Intentas apagar la alarma y pasas los siguientes 15 minutos revisando las notificaciones de tu celular. Luego vas a trabajar. Trabajas. Mucho. Cuando sales de trabajar, cenas y comienzas la batalla mental entre ver la telenovela y tu programa favorito. ¿Qué vas a ver?

Dices que vas a ver sólo un episodio, pero de repente han pasado cinco horas y ya es hora de acostarse.

Esto puede ser un poco exagerado, pero si algo te suena familiar, tal vez eres como yo. Puedes estar atrapado en una felicidad temporal. ¿Qué es la felicidad temporal y por qué es tan difícil deshacerse de ella?

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La felicidad temporal

satanás

Temporal significa mundano o secular. La felicidad temporal abarca los sentimientos positivos que encontramos al hacer cosas repetitivas. Puede incluir actividades que son buenas y cotidianas cuando se acompañan con el espíritu, pero que también pueden ser pecados peligrosos ocultos y disfrazados.

En la Iglesia, entendemos que la felicidad temporal es fugaz e insatisfactoria en comparación con la sanación que se produce mediante la expiación y la paz al vivir el Evangelio. Sin embargo, a menudo confundimos las cosas. Llego a preguntarme:

¿Por qué me distraen tan fácilmente las cosas temporales cuando sé de las bendiciones prometidas por Dios?

Luchar contra el hombre natural

iglesia de Jesucristo

La respuesta, al menos para mí, llegó cuando comencé a entender qué es el hombre natural. El hombre natural, tal como se describe en las Escrituras como un enemigo de Dios, es una parte esencial de quiénes somos y debemos entenderlo si queremos vencerlo. 

El hombre natural fue hecho para su auto preservación, longevidad y felicidad. Hay una sensación de deseo y hambre asociada con nuestras actitudes naturales; la sociedad y la cultura intervienen en ello y fomentan estos sentimientos.

El hombre natural no quiere experimentar dolor, arrepentimiento, culpa o tristeza. El hombre natural quiere ser feliz. También está dispuesto a hacer lo que sea necesario para lograr y mantener ese estado, independientemente de los convenios o mandamientos de Dios.

El hombre natural quiere la felicidad ahora. En este momento. En el evangelio, las cosas llevan tiempo. La felicidad (mejor descrita como paz y gozo) que viene de seguir a Dios no siempre es inmediata; de hecho, es posible que tengamos que esperar (y esperar) para que esté completamente presente en nuestras vidas.

¿Cómo podemos elegir lo que lleva tiempo cuando muchos de nosotros estamos deseando ansiosamente elegir algo que funcione de manera inmediata?

Cómo recibir la felicidad del evangelio

orar oración

Cristo dijo que los que tienen hambre y sed de justicia serán bendecidos. Tenemos que alimentar nuestra hambre con el Pan de Vida y el Agua Viva. Todos queremos paz y gozo. Nuestra capacidad para encontrar felicidad duradera a través de Jesucristo se reduce a elegir diariamente las cosas que más importan.

Puede tomar tiempo y definitivamente no seremos perfectos en eso, pero necesitamos creer que Dios nos bendecirá y seguidamente actuar con fe. 

Si alguien se fijara en cómo vives tu vida, ¿verían a alguien que cree en lo que es de Dios, alguien que ha hecho promesas con Él, alguien que entiende Sus oportunidades eternas y se está esforzando para lograrlas?

Es posible que no nos guste leer las Escrituras tanto como nos gusta ver series en Netflix, pero aún así podemos tomar la decisión consciente de hacerlo. Es posible que queramos aliviar el dolor, ignorarlo y dejarlo ir, pero Cristo ha prometido que todo será para nuestro bien si nos volvemos a Él.

Necesitamos vivir nuestras vidas, hacer lo mejor que podamos para hacer el bien todos los días con paciencia y dar de nuestro tiempo a Dios. Por supuesto, necesitamos buscar el equilibrio, podemos encontrar espiritualidad en lo secular y lo secular en lo espiritual. Pero enfocarnos en Cristo y hacer el bien ayudará a llenar nuestras vidas con propósito y significado.

Puede que no sea fácil de ver al principio, o incluso por mucho tiempo, pero lentamente comenzaremos a ver los frutos de la búsqueda de la verdadera felicidad.

Fuente: maisfe.org