Durante años, para muchos miembros de la Iglesia, la modestia ha sido un tema de conversación con referencias bastante claras. 

Ciertos tipos de ropa eran considerados apropiados, otros no tanto, y en muchos casos las decisiones de vestimenta estaban estrechamente relacionadas con la cobertura del gárment del templo.

Sin embargo, en los últimos años la Iglesia ha introducido nuevos diseños de gárments para responder a las necesidades de miembros que viven en diferentes climas, culturas y circunstancias alrededor del mundo. 

Esto ha llevado a algunos a preguntarse:

¿Ha cambiado la modestia?

La respuesta corta es no, pero quizás sí ha cambiado la manera en que estamos aprendiendo a entenderla.

Cuando la modestia deja de ser una regla

modestia
Imagen: Canva

Durante mucho tiempo, muchas conversaciones sobre modestia terminaron reducidas a listas como qué tan larga debía ser una falda o una manga y qué prendas son aceptables.

Aunque esas conversaciones nacían de buenos deseos, existía el riesgo de olvidar que la modestia nunca fue solamente una cuestión de tela. La modestia también tiene que ver con humildad, gratitud y la manera en que vemos nuestro cuerpo.

La guía Para la Fortaleza de la Juventud enseña que nuestra apariencia puede reflejar nuestro amor por Dios y nuestro respeto por el cuerpo que Él nos ha dado.

Eso significa que la pregunta principal no es cuánto cubre una prenda, sino es si nuestras decisiones reflejan nuestra relación con Jesucristo.

La verdadera modestia nace cuando entendemos quiénes somos delante de Dios.

Los nuevos gárments no cambiaron los convenios

Imagen: masfe.org

Algunos miembros interpretaron los nuevos diseños del gárment como una señal de que la Iglesia estaba relajando sus estándares.

Sin embargo, los mensajes oficiales han apuntado en una dirección diferente.

La Primera Presidencia ha enseñado que el gárment del santo sacerdocio es un símbolo sagrado de Jesucristo y una representación de los convenios realizados con Él.

Lo que ha cambiado son algunos aspectos prácticos relacionados con las necesidades de una Iglesia mundial.

Miembros que viven en regiones extremadamente cálidas, húmedas o con condiciones particulares ahora cuentan con opciones que pueden ayudarles a usar el gárment con mayor comodidad.

Es por ello que el propósito sigue siendo exactamente el mismo. El convenio no cambió y el significado espiritual tampoco cambió.

Una Iglesia global necesita respuestas globales

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Algo que a veces olvidamos es que la Iglesia ya no es una organización concentrada en una sola región del mundo.

Millones de Santos de los Últimos Días viven en África, Asia, América Latina, Oceanía y lugares donde las condiciones climáticas son muy distintas a las que existían cuando muchos estándares culturales comenzaron a desarrollarse.

Por esa razón, los líderes de la Iglesia han puesto cada vez más énfasis en principios que puedan aplicarse en cualquier cultura.

El Evangelio es eterno, pero algunas expresiones culturales cambian según las necesidades de los hijos de Dios alrededor del mundo.

Lo que funciona en un lugar puede no ser práctico en otro. Sin embargo, el propósito de los convenios permanece igual para todos.

El riesgo de medir la fe por la apariencia

mujer con ropa de manga corta
Imagen: Canva

Quizá una de las enseñanzas más importantes para nuestra época es recordar que no siempre conocemos la historia completa de quienes nos rodean.

Hay miembros que usan distintos estilos de ropa debido a su cultura, clima, circunstancias familiares o decisiones personales tomadas en oración.

Eso no significa necesariamente que amen menos al Señor o que valoren menos sus convenios.

Por supuesto, cada discípulo es responsable de vivir dignamente los principios del Evangelio, pero también somos responsables de evitar juicios apresurados.

La fidelidad no siempre puede medirse observando a alguien durante una reunión sacramental. Solo el Señor conoce completamente el corazón de Sus hijos.

Una pregunta mejor para hacernos

garment del templo
Imagen: Canva

A veces abordamos la modestia preguntándonos:

¿Hasta dónde puedo llegar sin cruzar la línea?

El evangelio nos invita a una pregunta diferente:

¿Cómo puedo honrar mejor mi relación con Jesucristo?

Entonces, aunque los nuevos estilos de gárments hayan generado conversaciones interesantes, la enseñanza central permanece intacta.

La modestia sigue siendo importante y los convenios siguen siendo sagrados. Y el propósito de ambos continúa siendo acercarnos más al Salvador.

La verdadera modestia nunca ha consistido únicamente en cómo nos vestimos, siempre ha tenido que ver con quién estamos llegando a ser.

Fuente: Add Faith 

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